Dra. çlvarez Quesada C. Titular del Departamento de Odontología Facultad de Ciencias de la Salud Universidad Europea de Madrid

Resumen
El color y la ergonomía se unen en el diseño. El color es energía y esta nos influye sobre el estado físico y psíquico. Es muy importante prestar atención en cuanto a la elección de colores para los ambientes y mobiliario de nuestras consultas, porque influyen en el trabajo, en los pacientes, y en nosotros mismos.

Debemos crear un entorno lo más agradable posible para mejorar nuestro trabajo diario. Muchas veces con pequeños cambios de color pueden mejorar nuestras vidas.

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Palabras clave
Color, ergonomía, diseño.

Summary
Colour and ergonomy are joint in design. The color is energy, and this influences us on our physical and psychological conditions. It is very important to pay attention on the choice of colours for surroundings and furnitures for our dental clinics, because they influence us in our way of working, in the patients and in ourselves. We have the obligation to create an atmosphere the most enjoyable as possible to improve on our diary work. It is important to say that sometimes little changes in colour can improve our lifes.

Key words
Color, ergonomy, design.

El color en ergonomía

Los colores y la ergonomía tienen una amplia relación entre sí, esta unión se demuestra fundamentalmente en su conjunción en el diseño. El diseño debe ser óptimo para el entorno donde nos movemos los seres humanos, es decir ,específico y adecuado para cada situación y circunstancia.

El color es energía y se define por tres parámetros: tono, tinte o tonalidad (es la longitud de onda que percibe el ojo humano, valor, brillo o luminosidad que representa la cantidad de claro-oscuro del color, o dicho de otro modo, la cantidad de luz reflejada por el color) y, por último, la intensidad, saturación o contraste, que es la potencia o fuerza del color, o en otros términos la vivacidad o dosis de color. Pero aun así podemos tener muchas variaciones al respecto.

Podemos ver unos colores primarios o fundamentales (agrupados en parejas rojo-verde y azul-amarillo), secundarios (formados por mezclas de los colores primarios), terciarios (mezclas de colores primarios y secundarios), colores complementarios, el blanco y el negro, y esto a su vez con juegos de matices de brillos y saturaciones (Figuras 1 a 5). Es por esto que al tema del color hay que prestarle una atención adecuada porque forma parte de nuestra vida y además de manera cotidiana.

El color no es una característica de los elementos físicos utilizados en el diseño ergonómico, sino de la respuesta perceptiva producida por la luz procedente de ellos. Es decir, el color es el resultado de la actividad producida en tres mecanismos perceptivos (tres tipos de conos en la retina) que operan por tres mecanismos. El mecanismo acromático es el principal responsable del nivel de claridad percibido (o del brillo, si son elementos emisores) y basa su funcionamiento en la cantidad relativa de la luz detectada, los otros dos mecanismos basan su funcionamiento en el análisis cualitativo de la energía, uno de ellos indica si se da predominancia en las longitudes de onda corta (azul) o a las longitudes de onda larga (amarillo) del espectro, y el otro mecanismo es respecto a si se da acumulación relativa en las posiciones centrales (verde) o extremas (rojo).

Los contrastes de color experimentados en un determinado entorno, ante una combinación de materiales, no sólo dependera de las características de estos, sino también de las condiciones de observación.

Las condiciones de iluminación influyen en las características de la energía enviada a la retina por las distintas superficies, las características del iluminante usado, para poder especificarlos, se puede medir la temperatura de color (Kº). Este parámetro indicará la posible existencia de un exceso relativo en longitudes de onda larga (bajas temperaturas de color) o longitudes de onda cortas (alta temperatura de color) en los contrastes de color.

La respuesta de los mecanismos perceptivos y por tanto de los contrastes de color experimentados, no sólo dependen de las características de la energía luminosa que alcanza la retina, ha de considerarse también la capacidad del sistema visual para modificar la respuesta de forma que se compensen, total o parcialmente, los excesos y defectos relativos en la acumulación de energía en las diferentes porciones del espectro.

Los contrastes de color también influyen porque resultan afectados por el color de la luz elegida y por ello dependerá la calidad de la iluminación de una aplicación concreta. El color de la luz que va a utilizarse deberá decidirse en función de la tarea que se deba realizar bajo ella. Si el color es próximo al blanco, la reproducción del color y la difusión de la luz serán mejores. Cuanta más luz se aproxime al extremo del rojo del espectro peor será la reproducción del color, pero el ambiente será más cálido

La coloración de la iluminación no sólo depende del color de la luz, sino también de la intensidad luminosa. La temperatura colorimétrica está relacionada con las diferentes formas de iluminación. La sensación de satisfacción con la iluminación de un ambiente determinado dependerá de la temperatura y del tipo de lámparas, por lo que podríamos diferenciar tres tipos de luz blanca:

— blanco de luz diurna, alrededor de 6.000kº;
— blanco neutro, alrededor de 4.000kº;
— blanco cálido, alrededor de 3.000 kº.

No hay que olvidar por otro lado la importancia e incidencia de la ergonomía en el entorno laboral. Se ha escrito mucho al respecto y se está tendiendo ahora a una ergonomía más socializada, teniendo en cuenta al hombre y a este en su relación con el entorno habitable, donde la ergonomía participa en los procesos relacionados con la concepción, proyección, elaboración y utilización del entorno habitable, adecuándolo al usuario.

Por eso, se puede considerar a la ergonomía como el proceso de diseño que interviene en la creación de un entorno artificial para el uso del hombre, teniendo presente su bienestar físico y mental, por lo que es muy importante la selección y adecuación de los colores que rodean a las personas y configuran su ambiente, así podemos recrear un entorno apropiado para cada circunstancia (1).

El color en psicología

La psicología desde siempre ha prestado mucha atención y ha realizado numerosos estudios referentes al color en todos sus aspectos, y a través de la historia de la humanidad.

Los colores tienen una estrecha relación con la psicología de cada persona, muchas veces se eligen los colores de acuerdo con el tipo de personalidad. Según los trabajos de Eysenck de 1941, publicados en American Journal of Psychology, hay cuatro tipos de personas en cuanto a la elección del color; los hay que escogen un color porque fijan la atención en el color en sí mismo (tipo objetivo); otras en cambio lo eligen por las sensaciones que el color les provoca (tipo fisiológico); otros por el carácter de familiaridad que les hace sentir (tipo asociativo), y por último, otros por la experiencia o inexperiencia, es decir, por la edad (tipo caracterial) (2).

En cuanto a la preferencia cromática, se pueden diferenciar dos parámetros esenciales:

— Un componente psicofisiológico, en el cual una sensibilidad poco madura busca estímulos intensos en todos los dominios, es decir, cuanto más primitivo sea un organis
mo en el sentido onto y filogenético se buscan más estímulos
— Un componente cultural, cuanto más maduro sea el organismo busca un nivel de excitación no máximo sino óptimo. Se elige en cuanto a categorías culturales y educacionales.

Hay varias pautas o reglas definidas por Grainger en 1955, y publicadas en el Journal of Genetic Psichology, entre las que destacamos:
— Cuanto más involucionado sea un individuo en el sentido onto filogenético, mayor preferencia tendrá a colores cálidos
— Cuanto menor sea el nivel socioeconómico de una persona, mayor es la preferencia hacia el rojo.
— Cuanto más bajo es el nivel de civilización del grupo humano, mayor es su preferencia por los colores cálidos.

También hacen referencias al respecto Wright y Rainwater en su artículo “Los Significados del color”, publicado en el Journal of General Psychology en 1962, donde dicen que hasta una edad determinada no se manifiesta una preferencia marcada respecto a las combinaciones de colores, por lo que tiene que intervenir, necesariamente, un factor de experiencia o de aprendizaje. Otra apreciacion derivada de estos trabajos es que el color tiene un significado espacial: los colores cálidos tienden a situarse por delante de los fríos. Por otro lado, también hay una clara relación de los colores con la simbología, lo que hace que en la vivencia estética se den varias dimensiones a la vez, por lo que se piensa que la saturación contribuye a la dimensión de vistosidad, la elegancia depende del matiz al igual que el factor color.

El color en el arte pictórico

La pintura es una combinación de colores, formas y texturas, y el artista por otro lado es el creador del estilo, es el que tiene el poder en el arte.

Desde siempre a lo largo de la historia de la humanidad desde las primeras pinturas rupestres, el hombre ha ido plasmando con los medios que encontraba a su alrededor los colores y la simbología en sus representaciones desde siempre hasta hasta nuestros días (Figura 6).

Los colores se han utilizado en todas las facetas del arte en pintura, escultura, arquitectura, textiles, alfarería, escritura, mobiliario, ornamentos, etc. (3) (Figuras 7-14).

Ha jugado con colores, con matices muy saturados, con grandes contrastes cromáticos hasta llegar a la policromía; posteriormente se fue incorporando poco a poco al arte la perspectiva y el uso de las luces y las sombras (Figuras 15 y 16).

El artista de la pintura tiende crear su estilo propio, intentando agradar a los demás, y buscando su autorrealización y su sentido de la belleza.

El color en el diseño y en el mobiliario

El color también es aplicable al diseño, que actúa sobre la psique del hombre. El color provoca sensaciones y reacciones emocionales cuando se perciben los objetos, unas veces para estimular o excitar, otras tranquilizando e incluso provocando sensaciones de cansancio. Las sensaciones de color están interrelacionadas, los valores de luminosidad, tono y saturación de cualquier superficie, son relativos, al ser modificados por la luminosidad, tono y saturación de las superficies que le rodean. La realidad se nos presenta a través del color (4). Un buen diseño del color, aplicado al mobiliario, de forma ergonómica es conciliador entre el hombre y el medio, para el confort del hombre en su hábitat, a través de relaciones e interrelaciones cromáticas de este diseño ergonómico del color en el mobiliario.

No hay que olvidar que es el mueble el que debe de estar al servicio de la persona y no al revés. Desde que Leonardo da Vinci estableciera por primera vez en nuestra cultura de forma racional una proporción ideal del cuerpo humano después de cientos de estudios anatómicos y aplicara las leyes de la mecánica al movimiento del cuerpo, el capítulo de la relación entre antropometría y diseño quedaba abierto. Aunque es bien cierto que intuitivamente se ha buscado siempre la comodidad en todo lo relacionado con el mobiliario, y los objetos cotidianos, muchas veces criterios esteticistas, como los de la moda, han primado sobre las leyes lógicas elementales.

El precedente inmediato a este planteamiento lo encontramos en los estudios llevados a cabo por le Corbusier, de esta forma no sólo los objetos, mobiliario, sino también los espacios deben ser diseñados y creados a la medida del hombre.

El mueble no es un objeto de decoración, un objeto aislado. Un mueble cumple una función concreta dentro de un entorno concreto, cualquier mueble no ornamental u objeto que deba ser utilizado por el hombre, ya sea en situación de trabajo o de ocio, que no responda a bases ergonómicas estudiadas y comprobadas, nunca será un buen diseño.

Lo que en un principio fue una etapa de desarrollo ligada a la producción y en las guerras, en los años 50, es la industria quien toma el testigo, y todo objeto que se produce, se diseña formalmente atendiendo a unas características ergonómicas respecto al uso común y al usuario al que se destina. El color del objeto pasa a ser un fenómeno de observación, manipulación y transformación cromática, posibilitando ser diferente e identificado, dando opción a una mejor percepción y aceptación por parte del usuario. Pero es a partir de los años 60 cuando se empieza a hablar de la ergonomía ambiental y es el campo de la psicología el que toma importancia. Podemos hablar por tanto, de la ergonomía del color como respuesta planificada del diseño, a las características perceptivas y limitaciones de los usuarios, para mejorar la calidad de vida. La ergonomía del color, desde el diseño ergonómico del color como principio creativo, pensado, encaminado a facilitar y armonizar la relación del hombre con los medios a su alcance y en su entorno o hábitat tratando de coordinar dos conceptos de actualidad como lo son la ergonomía y el medio ambiente con un tercer concepto que es el color, de gran influencia psico- social. El color provoca sensaciones y reacciones emocionales cuando se perciben objetos, unas veces estimula o excita, otras tranquiliza e incluso provoca cansancio, por eso su manipulación adecuada se hace necesaria desde el diseño.

Gerstner (1988) dice: “La forma es el cuerpo del color y el color es el alma de la forma”. Requiere ambientes y espacios diseñados ergonómicamente para su disfrute cómodo, seguro, en función del uso y para reducir la posibilidad de daños para la salud. Vemos que el diseño ergonómico busca el bienestar del hombre tanto en relación con la actividad de trabajo como del entorno.

El medio en que nos movemos es a todas luces conflictivo para el carácter natural del hombre, por eso debemos realizar un diseño ergonómico del color. March Fiz (1986) dijo: “En esta cultura de los ojos, los colores no son solamente reconocidos como cualidades de los objetos, sino sentidos como excitantes o calmantes, disonantes o armoniosos, alegres o sombríos, cálidos o fríos y otras cualidades expresivas ligadas directamente a su percepción en el espectáculo de la vida” (Figura 17, 18, 19).

El uso del color era una asociación natural del color y material, pero en la proyección del diseño actual, los procesos mentales de creación son esenciales, es aquí donde debe incidir la psicología ambiental y el buen uso del color, dando valores asociados de color con la forma, para definirlo y evitar que el acto de proyectar se convierta en una simplificación excesiva e ignorada por parte de los usuarios y diseñadores (5, 6).

Hay que tener en cuenta que el diseño del color bajo el aspecto ergonómico, surge como una necesidad del hombre, en la relación de su propia psique y del entorno habitable, a través de:

— El conocimiento del color como piel de la realidad y que constituye una experiencia perceptiva.
— Las sensaciones y comportamientos que proporcionan los estímulos cromáticos del entorno, a su vez reactores de los efectos psicológicos del color.
— El lenguaje semiológico del color, como vehículo de información y relación del hombre con el entorno.

Es por eso la necesidad de un diseño ergonómico del color, como conciliador hombre-medio, como confort hombre en su habitat, a través de relaciones e interrrelaciones cromáticas de este diseño ergonómico del color en el mobiliario. La utilización de la ergonomía del color es fundamental para la concepción, proyección y elaboración de las actuaciones sobre el entorno según las características propias del hombre como son las fisiológicas, las funcionales y las psicológicas.

Nuestro mundo cambia a una velocidad vertiginosa, la tecnología y el diseño evolucionan rápidamente, nosotros en las clínicas debemos ir parejos al mundo actual, introduciendo pequeños cambios poco a poco, uno de ellos puede ser el del color tanto en la decoración de nuestro ambiente como de nuestros equipos y mobiliarios. Muchas veces estas pequeñas mejoras nos hacen sentirnos bien con nootros mismos y hacen ganar calidad y confianza a nuestros pacientes. Pueden también servirnos de ayuda como márketing para nuestra consulta y fomento de nuevos pacientes ya que dan a la clínica un aire de renovación y modernidad, con un coste económico relativamente asequible (Figura 20-22).

Mobiliario y color

Los colores y el mobiliario tienen una estrecha relación entre ellos, además del diseño ergonómico que es fundamental como hemos observado anteriormente. Así que hablaremos del ambiente y del hombre. Puede decirse que, por una parte, está el entorno y el ambiente, que forman un sistema tecnológico en su mayor parte artificial, que tiene como característica principal el de haber sido creado por el hombre y que por lo tanto puede ser modificado fácilmente pese a tener unos parámetro sestables que dependen de la profesión, mediante el diseño, constituido a su vez por un conjunto de subsistemas más o menos complejos y que McCormick clasifica en:

— Objetos, herramientas e instrumentos que el hombre utiliza en su cotidiana actividad personal y profesional.
— Máquinas, artefactos y vehículos que permiten al hombre llevar a cabo actividades que superan sus propias capacidades físicas.
— Espacios y ambientes, en los que el hombre desarrolla la totalidad de sus actividades vitales.

Por otro lado está el hombre, que es un sistema biológico y por tanto natural y muy complejo dado el gran número de elementos y funciones que lo componen, caracterizado por su extraordinaria capacidad de adaptación, pero en definitiva sujeto a unas necesidades, limitaciones y características imposibles de variar y que pueden clasificarse sistemáticamente en:
— Necesidades de índole biofisiológico, relacionadas con los procesos metabólicos y condiciones ambientales necesarias para la supervivencia humana.
— Limitaciones de índole operativo funcional relacionadas con los aspectos morfológicos y biomecánicos que determinan las capacidades operativas del hombre.
— Características de índole psico perceptivo relacionadas con los diferentes tipos de estimulación y comportamiento del ser humano.

El hombre y su ambiente tienen que estar en equilibrio, como decía Ortega y Gasset: “El hombre no tiene empeño alguno por ˝estar˝ en el mundo, en lo que tiene empeño es en ˝estar bien˝. El ˝bienestar˝ y no el ˝estar˝ es la necesidad fundamental para el hombre” (Figura 23).

En cuanto a las observaciones generales recordaremos que la percepción del color depende del color de la luz que lo ilumina, es decir, depende del tipo de lámpara que se utilice (cada sistema de iluminación irá de acorde al tipo de actividad que se desarrolle en dicho espacio de trabajo) y de las propiedades que posean dichos muebles, objetos o superficies para reflejar dicha luz, es decir, la calidad de la superficie y los materiales de los que están realizados. Esto es el claro exponente en nuestras consultas, requerimos intensidades de luz de trabajo elevadas en la sala operatoria y requerimos diferentes tipos de luces en la sala de espera, servicio de recepción, despacho, pasillos, etc., todas ellas deberán siempre estar bien reguladas y equilibradas para facilitar el uso y la estancia en las diferentes áreas del consultorio.

Respecto a la selección del color del mobiliario y su naturaleza, dependerá como ya he dicho anteriormente de cuál sea su fin y en dónde esté ubicado en cuanto al espacio físico ambiental; en general se tiende a factores de reflexión rondando del 20 al 55 por ciento, preferiblemente con acabados mates y no brillantes, de colores cálidos agradables a la vista más con luz cálida que con fría.

A nivel psicológico es recomendable la aplicación de distintos tonos de colores en un espacio a fin de no saturar la mente de los que trabajan allí, sea cual sea la actividad que allí se realice.

Como tendencias se suelen usar colores diferentes para la decoración distintos del color base del mobiliario, aunque si el mobiliario no es de madera se pueden utilizar colores iguales pero de diferente tono. Otros prefieren tonos en la decoración semejantes a los del mobiliario pero con detalles ornamentales o funcionales de otro color para favorecer el contraste. Todo esto como es lógico dependerá del área o espacio de la clínica, del mobiliario allí ubicado y de la función que se le requiera a dicho mobiliario
Como ejemplos podemos decir que el gris, que es un color neutro, combina estéticamente con todos los colores, no satura la mente y crea ambientes luminosos. No genera discordia, es un tono del agrado de la mayoría. Es un color base sobre el que se incorporan otros colores, y aporta distinción. Por otro lado, el beis, que es neutro también, es beneficioso en casos de hiperactividad física o mental y el color crema se utiliza como relajante en mentes desordenadas, y con otros colores adquiere más fuerza y da buenos contrastes (7- 9).

Identificación de los objetos por el color, combinación y elección

Los colores influyen en la vida cotidiana y en el bienestar interior de las personas. Una buena elección nos permite trabajar mejor, con más eficacia, seguridad, mayor concentración, conciliar el sueño, podemos estimular facultades que necesitamos y inhibir las que nos resultan nocivas; en resumen, nos conduce a un bienestar y agrado.

La luz ordinaria consiste en radiaciones electromagnéticas de diferentes longitudes de onda que corresponden a cada una de las bandas del espectro visible. Nuestra percepción del color de un objeto depende del color de la luz con el que se ilumina y de la manera en el que el propio objeto refleja la luz, por lo que la elección del colores nos afecta tanto como personas como en el trabajo y contribuye a crear múltiples sensaciones.

No hay que olvidar que el color también desempeña un papel importante a la hora de identificar los objetos, podemos utilizar colores brillantes y atractivos o contrastes de color para destacar situaciones u objetos que requieran especial atención. La identificación por los colores sólo deberá emplearse cuando sea verdaderamente necesario, ya que sólo funcionará correctamente si no hay demasiados objetos destacados por su color.

Hay una serie de recomendaciones para identificar elementos u objetos que se han de manipular por su color, también son importantes a la hora de clarificar las vías de circulación o comunicación, demarcar o delimitar la distribución de zonas o áreas, señalizar paneles, y no olvidemos la señalización que está regida por las normativas de Higiene y Seguridad Laboral, entre estas últimas destacamos (10, 11) (Figura 24):

— Equipos de incendio y seguridad: su señalización debe estar ubicada en la pared más próxima, para localizarlo rápidamente.
— Maquinaria: son muy importantes los dispositivos de parada o de emergencia, que sean de colores brillantes, también las áreas que requieran lubricación o mantenimiento periódico, lo cual favorece a la funcionalidad.
— Tuberías y canalizaciones: si son muy importantes, colorearlas al completo o sólo una línea en toda su longitud.
— Escaleras: para facilitar, cada escalón con una sola franja coloreada y no varias así se facilita el descenso.
— Riesgos: sólo debe de utilizase el color para identificar un riesgo cuando este no pueda eliminarse, la identificación será mucho más eficaz si se realiza de conformidad con un código de colores predeterminado.
— Hay una serie de colores aceptados de manera internacional, como el rojo, que indica peligro, parada o incendio; el verde, que indica salida y seguridad, y el amarillo, que indica prevención y si va combinado con el negro sugiere advertencia.

La elección de una tonalidad es tan importante como la elección de las cualidades reflectantes apropiadas de una superficie. Hay varias recomendaciones en cuanto a la elección y combinación, entre ellas podemos destacar:
— Techos: la superficie de un techo debe ser lo más blanca posible (factor de reflexión del 75 por ciento) porque entonces reflejará la luz de manera difusa, disipando la oscuridad y reduciendo los brillos de otras superficies, lo que conlleva a un ahorro de iluminación artificial.
— Paredes y suelos: la superficie de las paredes situada a nivel de los ojos puede provocar deslumbramiento. Los colores pálidos con factores de reflexión del 50-75 por ciento suelen ser adecuados para las paredes, aunque las pinturas brillantes tienden a durar más tiempo que los colores mates, son más reflectantes, por consiguiente las paredes deberán tener un acabado mate o semibrillantes. Los acabados de los suelos deberán ser de colores ligeramente más oscuros que paredes o techos para evitar brillos, el factor de reflexión debe andar entre 20-25 por ciento.
— Equipo, las superficies de trabajo, encimeras, mesas, aparatos, deberán tener factores de reflexión entre un 20-40 por ciento, los equipos deberán tener un acabado duradero de un color neutro (grises, cremas, beis) y el material no deberá ser brillante. El uso adecuado de colores en el ambiente de trabajo contribuye al bienestar, aumenta la productividad y puede tener efectos positivos para la calidad, también puede contribuir a mejorar la organización y a prevenir accidentes.
— Existe una creencia generalizada de que blanquear las paredes y techos y suministrar niveles adecuados de luz sirve para el confort visual, pero esto se puede mejorar combinando el blanco con otros colores, evitando así la fatiga y el aburrimiento que caracterizan a los ambientes monocromáticos. Los colores también afectan al nivel de estímulo de una persona. Los colores cálidos tienden a activar y relajar, mientras los colores fríos se utilizan para inducir al individuo a liberar energía.
— El color de la luz: su distribución, y los colores utilizados en un espacio determinado, son entre otros los principales factores que influyen en las sensaciones que tienen las personas.

Dado los muchos colores utilizados y factores de confort existentes, es imposible establecer directrices generales, y además se tienen que combinar de acuerdo con las características y necesidades de un determinado puesto de trabajo, pero sí podemos destacar algunas ideas:
— Los colores brillantes provocan sentimientos de confort, estímulo y serenidad, mientras que los colores oscuros tienden a tener un efecto deprimente.
— Las fuentes de luz de los colores cálidos ayudan a reproducir bien los colores cálidos. Los objetos de colores cálidos son más agradables a la vista con luz cálida que con luz fría.
— Los colores claros y apagados (como pasteles) son muy apropiados como colores de fondo, mientras que los objetos deben tener colores ricos y saturados.
— Los colores cálidos excitan el sistema nervioso y transmiten la sensación de que aumenta la temperatura.
— Los colores fríos son preferibles para objetos, tienen un efecto calmante y se pueden usar para producir un efecto curvatura, contribuyen a crear una sensación de descenso de la temperatura.
— La sensación de color de un objeto depende del color de fondo y del efecto de la fuente de luz sobre la superficie.
— La intensidad de un color será inversamente proporcional a la parte del campo visual normal que ocupe.

No podemos olvidar que los colores tienen cualidades psicosomáticas:
— Cualidades térmicas, impresión subjetiva de temperatura, colores cálidos y colores fríos.
— Cualidad cinética, relacionada con el efecto de movimiento, avanzar o retroceder, azul agranda y alarga las formas.
— Cualidad ambiental, sensación específica de confort, que el ambiente cromático produce en el ser humano.

Por otro lado recordar que el gusto por los colores varía con la personalidad, la edad, el sexo, el clima y el grupo étnico.

En la decoración, los colores actúan sobre las sensaciones y sobre el subconsciente ejercitando un efecto sobre nuestro estado de ánimo o bienestar general. El color transforma nuestra percepción de los espacios.

Criterios generales en cuanto al uso de los colores en el diseño del espacio odontológico de trabajo

Nosotros los dentistas estamos muy habituados a los colores, mucho se debe a nuestra profesión en sí misma, ya que estamos constantemente utilizando materiales e instrumentos, que muchas veces los fabricantes ya les ponen diferentes colores para ayudarnos en su mezcla, manipulación y aplicación, es decir, se intenta la simplificación y el ahorro del tiempo en el trabajo (Figura 25) por otro lado también estamos diariamente utilizando patrones de colores para intentar dar a nuestros pacientes el aspecto estético deseado (Figura 26), por lo que no podemos olvidar la influencia de los colores.

Recordaremos que:

— El color puede influir en la apariencia espacial de una habitación, el techo parecerá ser más bajo si las paredes se pintan de un color claro y el techo y el suelo de color más oscuro, y parecerá un techo más alto si las paredes son más oscuras y el techo claro.
— Si las habitaciones son alargadas, parecen más cortas si la pared del fondo se pinta de oscuro, y al revés, daría el efecto contrario, se alargaría, si se pintara de color claro.
— Los suelos jaspeados disimulan la suciedad.
— Las estancias o ambientes fríos o los ambientes cálidos se pueden contrastar con colores cálidos o fríos respectivamente.
— La selección de colores depende del nivel de reflexión.
— Los colores cálidos y claros en techos estimulan, en paredes dan efecto acogedor o íntimo, y en suelos, sensación de ligereza e ingravidez.
— Los colores cálidos y oscuros, en techos dan sensación de seriedad, en paredes marcan y delimitan y en suelos pueden dar sensación de seguridad y resistencia.
— Los colores fríos y claros, en techos dan sensación luminosa y distensión, en paredes dan sensación de curvatura y en suelos sensación de aspecto liso y deslizantes.
— Los colores fríos y oscuros en techos dan sensación de amenaza, en paredes, de frialdad y tristeza y en suelos producen sensación de pesadez y monotonía.
— El blanco en el lugar de trabajo, sobre todo se utilizará en techos, y hay que tener cuidado con el tipo de iluminación, sobre todo si ésta es intensa y si está en paredes y suelo.
— El factor de reflexión de los techos estará a menos del 75 % (colores y tonos como el marfil-blanco o casi blanco).
— Paredes pastel claro (factor de reflexión del 50 – 75 por ciento, excepto paredes iluminadas donde el factor de reflexión puede bajar al 40 por ciento).
— Para los suelos el factor de reflexión es de alrededor del 20-25 por ciento, y no muy claros, ya que pueden dar deslumbramientos por reflexión de los focos luminosos. Cuadro de factores de reflexión.
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Conclusión

El color y la ergonomía se unen en el diseño. El color es energía y esta nos influye sobre el estado físico y psíquico. Es muy importante prestar atención en cuanto a la elección de colores para los ambientes y mobiliario de nuestras consultas, porque influyen en el trabajo, en los pacientes, y en nosotros mismos. Debemos crear un entorno lo más agradable posible para mejorar nuestro trabajo diario. Muchas veces con pequeños cambios de color pueden mejorar nuestras vidas.

Bibliografía

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