De izda. a dcha., Juan Carlos Megía, vocal del colegio madrileño, entregando la placa conmemorativa a uno de los colegiados retirados.

El Colegio Profesional de Protésicos Dentales de la Comunidad de Madrid reunió el pasado 4 de marzo, en el Hotel Velada de Madrid, a sus colegiados para celebrar la conmemoración de la fecha de publicación de la Ley 10/86, de 17 de marzo, que reconoce la profesión de Protésico Dental.

El acto se abrió con las palabras del secretario del Colegio madrileño, Ángel Luis Romero, quien hizo un pequeño recorrido por la historia de la profesión, para a continuación pasar a la entrega de premios.

En primer lugar, se entregaron los Premios a la Excelencia en las categorías: servicio, producto y trayectoria profesional. El primero de ellos, recayó en la empresa SEMPSA, el segundo en «Dientes Odilux Unidesa» y el tercero en Rufino Bonilla de la empresa Casa Schmidt.

A continuación, se procedió a reconocer a los ganadores de los concursos patrocinados por el Colegio de Protésicos Dental, en la categoría de poesía y narrativa, pádel y ajedrez. En el campo literario, el primer premio fue para José Luis Fernández Morales y el segundo para Erico Rodríguez-Torices Sanz. Y en las categorías deportivas, en pádel, se alzaron con el triunfo, Javier Trabadillo Rodríguez y Eduardo Pérez Guinez, por delante de Javier Raez Neira y Antonio Caballero de la Torre. Los trofeos de ajedrez fueron para Konstantin y Alexandre Tslykh.

Asimismo, se realizó un acto de homenaje y reconocimiento a los protésicos colegiados que se jubilaron durante el pasado año, Luis Fernández Fernández y Alfredo Chasco Lafuente y se otorgaron los premios a los colaboradores científicos de la revista Capital Dental. En este último capítulo, se reconoció el trabajo de Juan Carlos Gavira Tomás, Julián del Castillo Fraile, Mariano Bueno Ros, Carlos Saavedra Marbán, Aurelio Quesada Baldivieso y Francisco Marto Cano.

Por otra parte, se realizó la entrega de títulos colegiales a los nuevos colegiados, títulos que acreditan la condición de colegiado del interesado y su facultad para ejercer la profesión y disfrutar de los derechos que le otorgan las disposciones vigentes.

El acto culminó con un espectáculo de magia y con un animado coctel.