El doctor Jesús Calatayud durante la presentación de su libro «Fármacos Esenciales en Odontología»

La sede del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la 1ª Región acogió el pasado 13 de enero la presentación de este libro. El acto contó con un gran número de asistentes, con la presencia de importantes representantes del sector y numerosos alumnos de Máster de las diferentes especialidades odontológicas. El propio autor del libro, nos desvela en una entrevista las principales dificultades que se encontró a la hora de elaborar un libro de semejante envergadura.

Arropado por el presidente del Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos, Alfonso Villa Vigil, el presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la 1ª Región, Sabino Ochandiano, y el presidente del Comité Científico, Javier Alánez Chamorro; el doctor Jesús Calatayud presentó en sociedad su trabajo, fruto de 27 años de práctica profesional, en la sede del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la 1ª Región. Esta publicación, patrocinada por la Fundación Salud Española y avalada por el Consejo General de Odontólogos Españoles, está llamada a ser una publicación de referencia para el uso diario de fármacos en la clínica dental, tanto pública como privada. El acto de presentación empezó con una larga y justificada lista de agradecimientos por parte del autor, que enfatizó el papel de los doctores Sabino Ochandiano, Javier Alánez, Alfonso Villa Vigil y el de otras personalidades que han participado activamente en la realización de este vademecum.

El doctor Calatayud tuvo palabras de afecto para la directora de la Biblioteca de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, María Ángeles Lacasa y todo su equipo, y para los profesores José Santos Carrillo y Consuelo Álvarez, que siempre le ayudaron y dieron ideas al respecto. También se deshizo en agradecimientos a su familia: «Quiero agradecer este libro, en primer lugar, a mi mujer Conchita, que me emociono con ella; y a mis hijos, que son mi orgullo. Mi hija Claudia, que estudia Odontología y que revisó y corrigió bastantes faltas que había en el libro; y a mi hijo Jaime, estudiante de Bachiller y al que siempre admiro por su voluntad, determinación y firmeza cuando hace las cosas». El autor del libro finalizó los agradecimientos con emotivas palabras para su padre, el doctor Jesús Calatayud Carral, al que le dedica el libro.

Fruto de 27 años de experiencia
Esta obra surge por necesidad, en el año 1983, cuando el doctor Calatayud empieza a trabajar. No tenía una obra en la cual pudiera basarse para hacer las prescripciones de la consulta en la que estaba. Anotaba en su cuaderno todo lo que veía de farmacología. Así se fue constituyendo este trabajo. Estaba escrito a lápiz y le permitía borrar cosas y hacer añadidos sin tener que reescribir el texto. Finalmente, en el año 2010, con la ayuda del Consejo General y la Fundación Dental Española, salió adelante esta obra.

Aconsejado por José María Herranz, presidente honorífico de Gaceta Dental, el libro está en espiral, porque lo que interesa es tener página a la vista. Está hecho de tal manera que tenemos de una sola visión todos los detalles más importantes del medicamento. Cada medicamento está seleccionado por varios motivos. La mayor parte de los medicamentos se pueden prescribir para niños. Todos los medicamentos tienen una tabla en la que está el peso y la edad y la dosis que se puede administrar según el peso. También hay tablas en las que se cuenta los casos en los que nunca se pueden administrar medicamentos y tablas dicotómicas en las que se puede ver si se puede o no administrar el medicamento según qué casos. En este vademecum están los nombres comerciales más populares, tratando de facilitar lo máximo posible una consulta rápida. El libro tiene una serie de pestañas de colores que están pensadas para separar los diferentes bloques y así poder abrirlo fácilmente por el que interese. Todos los bloques tienen un capítulo de introducción general y una tabla con todas las precauciones dicotómicas, indicando los excipientes problemáticos que pueden tener los medicamentos y la referencia a la página del texto donde se profundiza más sobre el tema. El primer capítulo del libro es «Cómo utilizar este libro», que el propio Jesús Calatayud recomienda leerlo a todo el mundo porque da los trucos de cómo sacarle jugo a este libro, que no está hecho para leerlo y estudiarlo sino para saber manejarlo en un momento oportuno, cogerlo y echarle una ojeada.

Entrevista al Dr. Jesús Calatayud

«El libro es útil, práctico y la gente lo usa en las consultas, el objetivo que se pretendía con su publicación se está logrando»

¿Tiene pensado publicar otro trabajo de literatura odontológica?
—Con el tiempo pues sí, pero no está todavía lo suficientemente bien elaborado.

Se puede decir que «Fármacos Esenciales en Odontología» es una publicación fácil, eficaz, rigurosa, manejable, útil… ¿Qué otros atributos podrían calificar la obra?
—Esos que ha dicho. Yo creo que es bastante riguroso, puede tener varios matices que haya que retocar, pero creo que es útil, práctico y manejable, desde luego.

¿Qué dificultades ha encontrado a la hora de elaborar un libro de tal envergadura?
—Esto ha sido a lo largo de muchos años. Desde el año 1983 hasta la fecha. Desde entonces se ha ido construyendo poco a poco, en un proceso de sedimentación a lo largo del tiempo. Y de momento pues, eran grupos elementales muy diversos y la verdad que ha sido una labor de descubrimiento para mi muy bonita. He ido aprendiendo mucho de muchas cosas a lo largo del tiempo y es un tema que nunca he dejado. Habrá épocas que le he dedicado más tiempo y otras que menos, pero siempre he estado en la línea con estas cosas y, que quiere que le diga, no me he encontrado con una dificultad especial, o por lo menos no he tenido esa sensación al hacerlo durante tanto tiempo.

Me consta que la comunidad odontológica ha recibido este libro con gran entusiasmo. ¿Qué puede decir al respecto?
—Me siento muy halagado de que el resto de compañeros tenga una valoración positiva. Las que me han llegado, de compañeros próximos, han sido generalmente muy positivas. Me han dicho que el libro era útil, práctico y que lo tenían a mano en las consultas. Ese era el objetivo. En este aspecto no puedo estar más que agradecido. El objetivo que se pretendía se está logrando.

¿Se esperaba una convocatoria tan grande a la hora de presentar el libro?
—La verdad es que no. Había hablado con compañeros, pero no me esperaba una convocatoria tan grande, desde luego. El Consejo llevó allí 300 ejemplares y no quedó ninguno. Yo pensaba que no se iban a distribuir tantos, que se distribuirían 200 o así. Fui yo el que propuse unos 300, porque prefiero que sobren a que falten. Me llevé una sorpresa al ver que no sobró ninguno.