PADI responde a las siglas de Programa de Atención Dental Infantil, puesto en marcha por el Servicio Navarro de Salud/Osasunbidea, hace ya casi 20 años con el objetivo de ofrecer el tratamiento dental a la población infantil, financiado con recursos públicos, de manera que el nivel socio-económico no supusiera una barrera de acceso a estos tratamientos.

Un estudio epidemiológico realizado con anterioridad a esa fecha (conducido igualmente por el Dr. Cortés) había puesto de manifiesto que el nivel de caries de los escolares navarros era moderadamente alto pero, sobre todo, que la mayoría de las caries no eran tratadas, lo que suponía, con el paso del tiempo, la pérdida de una gran cantidad de piezas dentales para la población. Además, otro hallazgo de esa investigación fue la diferencia en el acceso a tratamiento entre los habitantes del medio rural y las ciudades.

Veinte años después de su puesta en marcha, se ha realizado un nuevo estudio que ha analizado el uso que la población hace de estas prestaciones. La conclusión es que el PADI es utilizado de forma mayoritaria por los niños y jóvenes a lo largo de los años en que tienen derecho (6 a 18 años), sin distinción de nivel socio-económico ni de medio de residencia, lo que viene a cumplir el objetivo principal del programa. El 93,3% lo ha utilizado alguna vez y el 60,7% lo ha utilizado todos o casi todos los años.

No hay diferencia tampoco entre las chicas y los chicos. Sin embargo, de los datos que se desprenden del estudio, llama la atención que los niños y jóvenes de origen extranjero van al dentista significativamente menos que los de origen autóctono, así como que las familias utilizan más el servicio cuando sus hijos son pequeños y decrece su utilización a medida que van cumpliendo años, lo que puede redundar en un perjuicio para la salud dental de estos jóvenes.

El estudio ha sido realizado sobre la base muestral de la última encuesta epidemiológica de escolares de Navarra (2007) en la que se pudo comprobar que la caries dental habia descendido un 72,6% (en niños de 12 años), mientras que el acceso al tratamiento ha aumentado hasta alcanzar el 74% del índice de restauración (en niños de 14 años).