Un grupo de científicos de la Universidad de Kiel, al norte de Alemania, ha descubierto que la enfermedad periodontal y el infarto de miocardio poseen la misma etiología genética. La relación existente entre ambas enfermedades se conoce desde hace ya varios años; sin embargo, los investigadores alemanes han ido más allá, intentando indagar si ambas patologías responden a la misma alteración genética analizando las variaciones sufridas por el cromosoma 9 en las personas afectadas de periodontitis aguda.

De esta manera, se ha encontrado que “las alteraciones genéticas asociadas a este cuadro patológico son totalmente idénticas a las que presentan los pacientes que han sufrido un infarto de miocardio”, según declaraciones de la doctora Arne Schäfer, del Instituto Clínico de Biología Molecular de la Universidad de Kiel.

Durante el congreso anual de la Sociedad Europea de Genética Humana, celebrado a finales de mayo en Viena, la experta explicó que se están llevando a cabo pruebas “con una forma muy agresiva de periodontitis que ataca a personas jóvenes y que cursa frecuentemente con la periodontosis, una patología inflamatoria muy severa”.

El estudio toma como hipótesis que tanto el infarto como la periodontitis derivarían de factores de riesgo comunes, tales como el tabaquismo, las enfermedades relacionadas con la asimilación de los azúcares —la diabetes— y el sobrepeso.

La doctora Arne Schäfer hizo también un llamamiento a los odontólogos para que tuvieran en cuenta la importancia de un diagnóstico temprano de la periodontitis, a causa de su peligrosa relación con el infarto, principal causa de mortandad a nivel mundial. Tampoco hay que olvidar que la periodontitis —que puede conllevar inflamación del hueso maxilar, la encía o el cuello del diente— es el causante de la mayor parte de la pérdida de piezas dentales.

La enfermedad periodontal afecta a nueve de cada diez personas.