D. Victoriano Prim Presidente de FENIN Madrid

El pasado mes de septiembre, D. Federico Prim fue elegido presidente de la Federación Española de Empresas de Tecnología Sanitaria, en la que se engloban 500 empresas fabricantes y distribuidoras.

El 80 por ciento de un mercado que factura cerca de 4.400 millones de euros y da empleo a unas 25.000 personas.

La implantación de nuevas tecnologías en el ámbito sanitario se ha convertido, dice Victoriano Prim, “no sólo en un elemento necesario para la calidad de vida de la población, sino también en una herramienta imprescindible para el ahorro del gasto sanitario a medio plazo y la sostenibilidad del sistema”.

Pregunta. ¿Cuándo fue nombrado presidente y qué objetivos se ha marcado para desarrollar durante su mandato?

Respuesta. La Junta Directiva que presido, electa el pasado mes de septiembre, apuesta por promocionar el valor de las tecnologías sanitarias, basándonos en el correcto desarrollo de nuevas tecnologías y fomentando su uso racional. En este sentido trabajaremos en aquellas iniciativas que promuevan el dinamismo y la innovación característica de este sector, con el fin de no limitar el acceso del ciudadano a las mejores tecnologías disponibles.

Asimismo queremos consolidar el liderazgo de nuestra organización como interlocutora del sector de las tecnologías sanitarias y reforzar el valor que aportan las empresas de nuestro sector al Sistema. En este sentido, nos brindamos a colaborar en el desarrollo normativo del nuevo entorno legislativo establecido por la Ley de Garantías y uso racional de Medicamentos y Productos Sanitarios, Real Decreto de Cartera de Servicios, Ley de Dependencia y, finalmente, y aunque no se trate de una legislación específica del sector, el Proyecto de Ley de Contratos del Sector Público.

P. Es un hecho el que las tecnologías sanitarias juegan un papel más importante y cada vez son más demandadas por el sistema sanitario¿Cómo se refleja esta situación en las empresas del sector?

R. Podríamos identificar dos ámbitos: En primer lugar, los profesionales sanitarios solicitan a las empresas del sector una mayor información y formación sobre estas tecnologías facilitadoras de su actividad profesional.

Por otro lado, la eficiencia del sistema tiende a ser orientada por los gestores, a la hora de la toma de decisión, a conceptos económicos, que en muchos casos no se basan en estudios de coste-efectividad y coste-tratamiento, generando presiones en las empresas del sector para la contención del gasto.

P. ¿Nuevas tecnologías son sinónimo de gasto sanitario desmesurado?

R. Este es un sector altamente innovador y dinámico y, por ello, el ver las nuevas tecnologías como generadoras de gasto es una visión parcial. Las tecnologías sanitarias aportan soluciones para el tratamiento y el diagnóstico de patologías, en beneficio del paciente y del Sistema Nacional de Salud en su conjunto.

Por este motivo, entendemos que los procedimientos que la Administración está implementando no deben de ser un freno para la incorporación de nuevas tecnologías.

P. La implantación de nuevas tecnologías requiere de una formación continua de los profesionales ¿Cómo participan las empresas del sector en este ámbito?

R. Los profesionales sanitarios demandan a la industria formación sobre las nuevas tecnologías en un ámbito como el nuestro en el que el cambio tecnológico es muy rápido. Está claro que si demandan esta formación es porque existe la necesidad de proporcionarla y la industria, que es quien tiene ese conocimiento, responde porque es la única manera de mantener los conocimientos actualizados sobre las tecnologías que se van incorporando al sistema.

Los profesionales sanitarios son receptivos a las nuevas tecnologías en la medida que son facilitadoras de su actividad profesional.

P. ¿En qué nivel esta España en tecnología sanitaria respecto al resto de países europeos?

R. De forma muy general y atendiendo a la información que arrojan estudios realizados, los sistemas sanitarios de los países de la UE están sometidos a una presión creciente por parte de los ciudadanos y pacientes, contribuyendo a que exista una clara tendencia hacia la inversión en tecnología, por el valor que aporta al sistema en su conjunto.

Evidentemente existen cifras de inversión en tecnología muy diferentes entre los países. En un estudio realizado por nuestra patronal europea, Eucomed, España representa el 7,7% del volumen total del mercado de tecnología sanitaria, por detrás de países como Alemania, Francia o Italia que acaparan más del 70% del mercado.

P. ¿Hay diferencias en la implantación de tecnologías sanitarias en las distintas comunidades autónomas? ¿Cómo se podría favorecer la cohesión del sistema sanitario a este nivel?

R. Efectivamente existen diferencias marcadas por una financiación per cápita desigual. Algunas comunidades tienen que soportar un elevado número de desplazados. Estas diferencias pueden llegar a repercutir en el objetivo central de todo sistema de salud que es el reducir la mortalidad, la morbilidad y mejorar la salud y bienestar de los ciudadanos.

Tenemos interés en que exista una correcta financiación de la Sanidad en las comunidades autónomas y una clara apuesta por la inversión en nuevas tecnologías.

Finalmente reiterar que todos los agentes que configuramos el Sistema debemos plantear nuestras necesidades y exponer todos los elementos que consideramos son necesarios para cumplir los objetivos del mismo y que éste sea además sostenible.

P. ¿En qué especialidad médica tiene una mayor implantación la tecnología sanitaria?

R. La lista sería muy larga, pero por mencionar alguna de ellas, hablaríamos del diagnóstico in vitro, nefrología… Todos ellos aportan mejoras de peso en la calidad de vida y bienestar de los ciudadanos.

P. Se habla de la necesidad de que el sistema nacional de salud sea sostenible ¿Cómo contribuye el sector a ello?

R. Las nuevas tecnologías aportan soluciones cada vez menos invasivas, lo que se traduce en una mayor calidad de vida para el paciente. Por otro lado, también aportan ahorros indirectos al sistema que deben ser tenidos en cuenta, ya que llevan aparejadas menores estancias hospitalarias, con lo que se aminora también el riesgo de sufrir infecciones hospitalarias, y se reducen las bajas laborales.

En este sentido, la implantación de nuevas tecnologías y avances científicos se ha convertido no sólo en un elemento necesario para la calidad de vida de la población, sino también en una herramienta imprescindible para el ahorro del gasto sanitario a medio plazo y la sostenibilidad del sistema.

P.¿Sigue siendo la morosidad un aspecto distorsionador? ¿Se ha producido algún avance en este ámbito?

R. Coincidiendo con el pacto de corresponsabilidad financiera aprobado en la Conferencia de Presidentes de 2005 se ha apreciado una reducción de la deuda, especialmente en las autonomías con una elevada morosidad.

Entendemos que la única solución a esta situación pasa por el cumplimiento de la legislación vigente, que establece los plazos de pago en las transacciones comerciales entre administraciones públicas y empresas en un máximo de 60 días.

Queremos consolidar el liderazgo de nuestra organización como interlocutora del sector de las tecnologías sanitarias y reforzar el valor que aportan las empresas de nuestro sector al Sistema. En este sentido, nos brindamos a colaborar en el desarrollo normativo del nuevo entorno legislativo establecido por la Ley de Garantías y uso racional de Medicamentos y Productos Sanitarios, Real Decreto de Cartera de Servicios, Ley de Dependencia y, finalmente, y aunque no se trate de una legislación específica del sector, el Proyecto de Ley de Contratos del Sector Público.

Los profesionales sanitarios demandan a la industria formación sobre las nuevas tecnologías en un ámbito como el nuestro en el que el cambio tecnológico es muy rápido. Está claro que si demandan esta formación es porque existe la necesidad de proporcionarla y la industria, que es quien tiene ese conocimiento, responde porque es la única manera de mantener los conocimientos actualizados sobre las tecnologías que se van incorporando al sistema.