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BiteRight cierra 2026 acercando la implantología de alta precisión a clínicas de toda España
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ToggleBiteRight, empresa de tecnología médica especializada en implantología de alta precisión, cierra 2026 consolidando su presencia en clínicas de toda España. A lo largo del año ha trabajado con numerosas clínicas retail, con grupos como Adeslas e Institutos Odontológicos y en colaboración con laboratorios como Ceranium, entre otros. Un crecimiento que responde a un objetivo claro: hacer accesible la implantología de alta precisión a más profesionales y pacientes, sin que las clínicas tengan que asumir la infraestructura tecnológica que normalmente lleva asociada.
¿Qué es la implantología de alta precisión?
Para BiteRight, la implantología de alta precisión combina planificación digital, cirugía guiada y diseño protésico personalizado para lograr tratamientos más predecibles, rápidos y eficientes. BiteRight la aplica a través de la filosofía Prosthesis First: cada caso se planifica a partir del diseño de la prótesis, de modo que la posición de los implantes responde a la estética y la función que se quieren conseguir.
La cirugía se realiza con férulas quirúrgicas diseñadas para cada paciente, como la BiteRight Ringless Guide, que trasladan a la boca exactamente lo planificado. El resultado son procedimientos menos invasivos, menos visitas y menos tiempo en gabinete, con la posibilidad de carga instantánea mediante una prótesis provisional instantánea.
Un sistema integral, planificado junto al doctor
«BiteRight no es un software más: es una solución digital integral que acompaña a la clínica desde el primer registro hasta la cirugía», destacan. El flujo de trabajo se desarrolla en tres pasos:
1. Captura de datos: la clínica sube el CBCT, el escaneado intraoral y las fotografías del paciente a la BiteRight Digital Platform (BRDP).
2. Planificación digital: el equipo de BiteRight elabora el Plan de Tratamiento junto al doctor o la doctora, que revisa y aprueba cada decisión. El criterio clínico del profesional se respeta en todo momento.
3. Ejecución clínica: la clínica recibe la BiteRight Box, con todos los elementos necesarios para el tratamiento: férulas quirúrgicas, tapones de cicatrización personalizados y prótesis.
Todo se gestiona desde la plataforma, con trazabilidad completa, seguridad de datos y cumplimiento del Reglamento Europeo de Productos Sanitarios (MDR).
«Nuestro objetivo siempre ha sido que la implantología de alta precisión deje de ser un privilegio de unas pocas clínicas con grandes recursos. Estamos demostrando que es posible: clínicas de toda España ya trabajan con nosotros sin tener que invertir en infraestructura tecnológica y manteniendo su marca de implantes habitual», afirma Lorenzo Gimeno, CEO de BiteRight.
Tecnología avanzada, sin barreras de entrada
Trabajar con este nivel de precisión por cuenta propia exige ordenadores de alta potencia de cálculo, programas de diseño y planificación con sus licencias y mantenimiento, impresoras 3D, conocimiento de materiales de impresión y fresado, muchas horas de diseño y procesado, y asumir la obsolescencia de la maquinaria. Y, sobre todo, un equipo multidisciplinar con conocimientos que van de la ingeniería biomédica a la cirugía y la prostodoncia.
«Con BiteRight, la clínica trabaja con la última tecnología y con planificación inversa, pero no necesita comprar software, maquinaria ni licencias, ni hacerse cargo de toda esa complejidad. Detrás de cada caso hay un equipo interdisciplinar de ingenieros biomédicos, de software y matemáticos, protésicos, odontólogos y cirujanos. El modelo funciona por caso, sin costes ocultos: al no haber barreras de entrada, lo más sencillo es probarlo con un primer caso», apostillan.
Se adapta a la clínica, y también a su equipo
BiteRight se integra en el día a día de la clínica sin romper su flujo de trabajo ni cambiar sus protocolos. Es compatible con múltiples marcas de implantes, de modo que cada clínica puede seguir trabajando con los implantes que ya conoce. Esto es especialmente relevante para las clínicas retail, que valoran muy positivamente la reducción del coste de cambio. El sistema también mejora la coordinación con el equipo auxiliar, que puede participar en partes del proceso como la captura de registros o la preparación de la BiteRight Box. Así, el doctor o la doctora dedica su tiempo a la parte clínica y el trabajo de toda la clínica fluye mejor.
«No sustituimos al doctor o a la doctora, trabajamos a su lado. Planificamos cada caso con ellos, partiendo de la prótesis que el paciente necesita, y les entregamos todo lo necesario para que la cirugía sea más predecible, menos invasiva y más rápida. El criterio clínico sigue siendo siempre suyo», añade Lorenzo Gimeno.
Un equipo detrás de cada caso
BiteRight nace de la transformación de una clínica tradicional en una clínica de referencia en implantología digital de alta precisión accesible. Detrás están la Dra. Marcela Ruiz, prostodoncista y protésica; el Dr. Emilio González-Matheu, traumatólogo, cirujano oral y odontólogo, ambos con una amplia trayectoria profesional y especialistas en casos de elevada complejidad; junto a Josep Ruano Bou, con amplia experiencia en emprendimiento, cloud computing y ciberseguridad. Esa experiencia compartida se traduce hoy en un acompañamiento continuo por parte de un equipo clínico y técnico, desde la planificación hasta la ejecución.
El soporte se completa con la BiteRight Academy, la plataforma de formación con cursos y sesiones clínicas; el BiteRight Club, la comunidad donde doctores, doctoras y el resto del equipo de la clínica comparten experiencias y novedades; y el acceso a la clínica Flagship para formación y observación clínica a través de las jornadas de Demo Day.
«Los tratamientos que antes me costaban mucho más tiempo ahora son mucho más rápidos, y estoy más segura porque no voy a ciegas. Sencillo, exacto y muy rápido», comenta la Dra. Maite Juaristi Lázaro, usuaria de BiteRight.
2026, un año de crecimiento
Más allá de la red de clínicas, 2026 ha dejado varios hitos para la compañía:
• Visualización 3D de la densidad ósea integrada en el visor 3D de BiteRight, que permite al doctor explorar el hueso del paciente junto con el resto de los componentes asociados al caso en un mismo entorno digital, facilitando una visión global para la planificación implantológica.
• Ampliación de las marcas y modelos de implantes homologados, aumentando la compatibilidad de la plataforma y acercando la solución a un mayor número de profesionales.
• Mejora del panel de comunicación y seguimiento de casos, que centraliza la información clínica y técnica, y los pasos relevantes de cada caso, para facilitar la coordinación entre profesionales y ofrecer mayor trazabilidad durante todo el proceso.
• Colaboración con universidades para impulsar la formación en implantología digital, acercando las últimas tecnologías de planificación y diseño a las nuevas generaciones de profesionales de la odontología y preparándolas para una práctica cada vez más digitalizada.
Mirando a 2027
Para 2027, BiteRight se propone seguir acercando la implantología de alta precisión a más clínicas de toda España, con el mismo planteamiento que ha marcado este año: menos barreras de entrada, más tiempo para el profesional y un equipo interdisciplinar detrás de cada caso.
La compañía quiere ampliar su presencia en el canal retail y reforzar su colaboración con grupos clínicos y laboratorios, para que cada vez más doctores y doctoras puedan incorporar este flujo sin cambiar su forma de trabajar. En paralelo, seguirá impulsando la formación a través de BiteRight Academy, la comunidad de BiteRight Club y la evolución constante del sistema a partir de la práctica clínica real.
Entre los proyectos previstos destacan la ampliación de las aplicaciones de inteligencia artificial para reforzar la colaboración entre el equipo profesional y la tecnología, la mejora continua de la BiteRight Digital Platform para ofrecer un flujo de trabajo cada vez más integrado y nuevas iniciativas de formación a través de BiteRight Academy, en colaboración con universidades y profesionales del sector.
«Detrás de cada caso hay un paciente que confía en su doctor. Nuestro trabajo en 2027 seguirá siendo que esa confianza esté respaldada por el mejor diagnóstico y la máxima precisión», concluye Gimeno.
La forma más sencilla de conocer BiteRight es solicitar la planificación de un primer caso, con la marca de implantes habitual de la clínica y sin invertir en equipos ni licencias. Es la mejor manera de comprobar en la propia consulta qué cambia cuando cada cirugía está planificada al detalle. Y, según la experiencia de las clínicas que ya trabajan con la compañía, el primer caso no suele ser el último.
