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El 70% de los españoles prefieren una clínica dental independiente o de barrio

Imagen: Freepik/freepic.diller.

Elegir dentista ya no depende únicamente de la cercanía o de la relación con el profesional. El precio, las promociones, las opiniones en internet, las redes sociales o la posibilidad de gestionar una cita desde el móvil forman también parte de la decisión. Aun así, el 71% de los españoles prefiere acudir a una clínica dental independiente o de barrio antes que a una franquicia.

Un estudio, impulsado por DENTALPRO, analiza precisamente este nuevo perfil de paciente y los retos que plantea para el sector. DENTALPRO trabaja dentro de las propias clínicas para mejorar su gestión a partir del análisis de datos, procesos y resultados financieros, aportando a los odontólogos estructura, claridad y herramientas para tomar mejores decisiones, ganar eficiencia y rentabilidad y recuperar el control de su proyecto. El objetivo es que puedan competir en igualdad de condiciones sin perder la identidad y la cercanía que caracterizan al modelo independiente.

Los resultados reflejan esa doble realidad: la clínica independiente mantiene una posición sólida entre los españoles, pero se enfrenta a un consumidor que compara más, utiliza nuevos canales para decidir y demanda una experiencia cada vez más ágil.

De paciente a “un número más”: el límite del modelo corporativo

Según el estudio, las promociones y descuentos son uno de los atributos que los españoles asocian en mayor medida a las franquicias dentales o clínicas de aseguradoras: el 61% los vincula con este tipo de centros, frente al 21% que los relaciona con las clínicas independientes. Sin embargo, esta ventaja comercial convive con una percepción muy diferente cuando se habla del trato al paciente.

El 65% asocia las franquicias o clínicas de aseguradoras con la sensación de ser “un número más”, mientras que solo el 20% las relaciona con un trato cercano y el 28% con soluciones personalizadas. Además, solo 1 de cada 4 vincula este modelo con la confianza, frente al 79% que asocia este atributo a las clínicas independientes.

Además, desde el estudio destacan que los recelos van más allá de la personalización. Casi 7 de cada 10 españoles asocian las franquicias dentales o clínicas de aseguradoras con ofrecer tratamientos que no siempre necesitan y 6 de cada 10 con el temor a que un tratamiento quede sin terminar.

A ello se suman experiencias que afectan al conjunto del sector: el 45% afirma haber recibido alguna vez la recomendación de un tratamiento que consideró innecesario y el 27% reconoce haber tenido que pagar una segunda consulta o tratamiento para arreglar algo que se hizo mal. Para el 38%, además, el precio final de algún tratamiento fue superior a lo presupuestado inicialmente.

El paciente cambia de clínica, pero no quiere perder a su dentista

En el estudio se destaca también que el 53% de los españoles ha permanecido siempre en la misma clínica durante los últimos cinco años, mientras que casi un tercio ha cambiado de centro una o varias veces. Sin embargo, esa movilidad contrasta con el vínculo que se establece con el profesional. El 72% prefiere esperar más tiempo para conseguir cita con tal de ser atendido por su dentista de siempre y el 62% cambiaría de clínica para continuar con él si se marchara a otro centro.

La continuidad es, además, uno de los atributos más claramente asociados al modelo independiente: 8 de cada 10 españoles lo relacionan con ser atendidos habitualmente por el mismo odontólogo. Incluso ante decisiones económicas importantes, el profesional sigue teniendo peso: el 34% aceptaría directamente un presupuesto elevado si confía en el dentista o en la clínica.

También aparecen diferencias por sexo. El 74% de las mujeres prefiere una clínica independiente, frente al 67% de los hombres; el 76% estaría dispuesto a esperar para ser atendido por su dentista habitual, frente al 68% de ellos, y el 67% cambiaría de centro para seguir con ese profesional, frente al 56% de los hombres.

La salud sigue ganando a la estética, pero la prevención queda pendiente

Por otra parte, afirma el estudio, la transformación del paciente no significa necesariamente que haya mejorado su relación con la prevención. Solo el 46% de los españoles afirma acudir periódicamente al dentista, aunque no tenga ninguna molestia o necesidad concreta, mientras que el 49% lo hace cuando surge algún problema puntual.

Entre los jóvenes, las revisiones periódicas son todavía menos frecuentes: las realiza el 37% de los menores de 35 años, frente al 54% de los mayores de 55. Además, el 40% de los españoles reconoce haber aplazado o cancelado alguna cita por no considerarla urgente; el 36%, por pereza o falta de tiempo; el 29%, por motivos económicos, y uno de cada cinco por miedo a ir al dentista o pensar que lo va a pasar mal.

Sin embargo, cuando hay que priorizar, la salud continúa claramente por delante de la estética. Ante la posibilidad de realizarse gratuitamente un único tratamiento valorado en unos 300 euros, el 62% escogería uno relacionado con la salud dental, el 28% optaría por prevención o mantenimiento y alrededor del 10% elegiría un tratamiento estrictamente estético. Entre los menores de 35 años, este último porcentaje aumenta al 15%.

“La odontología ha incorporado en los últimos años códigos cada vez más comerciales y estéticos. El desafío ahora es no olvidar que detrás de cada tratamiento hay una decisión de salud y una relación con un profesional que necesita tiempo, continuidad y criterio clínico. El mercado ha cambiado y la clínica independiente tiene que cambiar con él, pero profesionalizarse, digitalizarse y mejorar su gestión no significa renunciar a aquello que la hace diferente”, señala Ricardo Hernández García, CEO en DENTALPRO.

Los jóvenes cambian las reglas: más digitales y más abiertos a otros modelos

La principal transformación aparece al observar a las nuevas generaciones. La clínica independiente es la opción mayoritaria en todas las edades, pero su preferencia pasa del 61% entre los menores de 35 años al 72% entre las personas de 35 a 54 y al 77% entre los mayores de 55.

Los jóvenes son también quienes más acuden a franquicias: el 17% de los menores de 35 años tiene una como clínica habitual, frente al 7% de los mayores de 55. Además, el precio pesa algo más en sus decisiones: el 30% considera que es más importante que la reputación del odontólogo, frente al 21% entre los sénior.

Pero el cambio generacional va mucho más allá del coste. Para los pacientes más jóvenes, la experiencia digital empieza antes incluso de entrar en consulta. Tener muchas reseñas en Google podría animar a elegir una clínica al 92% de los menores de 35 años, frente al 71% de los mayores de 55, mientras que poder pedir cita por internet o WhatsApp lo haría en el 87%, frente al 70% de los sénior.

Esta transformación se aprecia también en el conjunto de la población. Uno de cada tres españoles busca reseñas en Google antes de acudir por primera vez a una clínica o cuando está pensando en cambiar, el 26% consulta en internet qué centros tiene cerca de casa y el 25% visita la página web de la clínica. Incluso un 5% afirma recurrir ya a un asistente de inteligencia artificial para decidir a qué dentista acudir.

El dentista independiente, más fuerte en el norte de España

El mayor apego a la clínica independiente se registra en la zona norte centro -País Vasco, Cantabria, La Rioja y Navarra-, donde el 82% la prefiere frente a una franquicia, más de diez puntos por encima de la media nacional. El 78% tiene además como clínica habitual una independiente, el 79% está dispuesto a esperar por su dentista de siempre y el 62% se ha mantenido durante los últimos cinco años en la misma clínica.

En el sur -Andalucía y Extremadura-, la clínica independiente continúa siendo mayoritaria, con un 68% de preferencia, aunque es también la zona donde más encuestados declaran acudir habitualmente a una franquicia dental, un 14%. Además, el 51% afirma haber recibido alguna vez la recomendación de un tratamiento que consideró innecesario y el 33% ha tenido que pagar otra consulta o tratamiento para arreglar algo que salió mal.

En el noroeste -Galicia y Asturias- destaca especialmente la percepción de despersonalización: el 75% asocia las franquicias o clínicas de aseguradoras con sentirse “un número más”, diez puntos por encima de la media española, mientras que el 69% las relaciona con el temor a que un tratamiento quede sin terminar.

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