La caries severa de la primera infancia (S-ECC, por sus siglas en inglés) afecta a millones de niños en todo el mundo y continúa siendo una de las formas más agresivas de caries dental. Su desarrollo es el resultado de una compleja interacción entre factores microbianos, dietéticos y ambientales. Las lesiones avanzadas pueden progresar rápidamente hasta la dentina, donde las condiciones ácidas y la escasez de oxígeno favorecen la formación de un ecosistema microbiano diverso que deteriora el diente desde el interior. Aunque desde hace tiempo se sabe que las bacterias desempeñan un papel fundamental en este proceso, todavía no se comprende completamente cómo contribuye la actividad de los distintos microorganismos al daño producido en las lesiones de S-ECC.
Para abordar esta cuestión, investigadores de la Universidad de Washington estudiaron las comunidades bacterianas presentes en las zonas más profundas de las lesiones de caries. Bajo la dirección de la Dra. Allison A. Naumann, el equipo trató de diferenciar entre las bacterias que simplemente estaban presentes y aquellas que contribuían activamente a la progresión de la enfermedad en las lesiones profundas de la dentina.
Los investigadores llevaron a cabo un estudio transversal con 13 niños de entre 1 y 5 años diagnosticados de caries severa de la primera infancia. Se recogieron muestras pareadas de placa supragingival (SP) y placa de dentina profunda (DP) procedentes de los mismos dientes. Las muestras de dentina se obtuvieron inmediatamente después de la extracción dental.
Para determinar la composición y la actividad microbianas, el equipo empleó un enfoque de secuenciación dual. La secuenciación del gen 16S rRNA, basada en ADN, se utilizó para identificar las especies bacterianas presentes en las muestras, mientras que la secuenciación de los transcritos de 16S rRNA, basada en ARN, permitió identificar las bacterias metabólicamente activas. Los datos se analizaron mediante herramientas bioinformáticas consolidadas y la base de datos ampliada del microbioma oral humano, lo que permitió comparar detalladamente la diversidad, la abundancia y la actividad bacterianas entre los dos tipos de placa.
El estudio reveló que la dentina profunda albergaba una comunidad microbiana diferente de la localizada en la superficie, caracterizada por una diversidad bacteriana significativamente menor y por una mayor presencia de varios taxones asociados a la caries. En concreto, Lactobacillus casei, Oribacterium sp. HMT-078, Atopobium parvulum y Prevotella denticola aparecieron sistemáticamente enriquecidos en las lesiones profundas de la dentina.
Uno de los hallazgos más relevantes se produjo al analizar la actividad bacteriana. Como explicó la Dra. Naumann: «El análisis de las proporciones de ARN y ADN reveló que las especies de Lactobacillus, especialmente L. casei, presentaban la mayor actividad metabólica, lo que sugiere que desempeñan un papel activo en la progresión de la enfermedad».
Por el contrario, especies tradicionalmente reconocidas como cariogénicas, como Streptococcus mutans, eran abundantes, pero mostraban una actividad metabólica comparativamente menor. Estos resultados indican que las especies de Lactobacillus metabólicamente activas podrían ser factores determinantes en la progresión y la gravedad de la caries severa de la primera infancia.
El estudio subraya la importancia de diferenciar entre la presencia y la actividad microbianas en la investigación de las enfermedades bucodentales. Como señaló la Dra. Naumann: «Al incorporar análisis basados en ARN junto con la secuenciación convencional de ADN, pudimos identificar los microorganismos con mayor probabilidad de contribuir a la desmineralización de la dentina y a la destrucción de los tejidos».
Este enfoque ofrece una visión más precisa de los procesos microbianos que impulsan la caries dental severa y puede ayudar a los investigadores a comprender mejor cómo se desarrollan y progresan estas lesiones.
El estudio también presenta importantes implicaciones clínicas y científicas. Los enfoques actuales para investigar la caries dental suelen centrarse en identificar las bacterias presentes en las lesiones. Sin embargo, estos hallazgos sugieren que conocer su actividad metabólica puede ser igual de relevante.
Al identificar los microorganismos que permanecen metabólicamente activos en las lesiones profundas de la dentina, los investigadores podrían desarrollar herramientas diagnósticas más precisas, descubrir nuevas dianas terapéuticas y predecir mejor qué lesiones presentan un mayor riesgo de progresión. Este planteamiento también podría orientar los futuros estudios del microbioma hacia la identificación de los microorganismos que mantienen activa la enfermedad, en lugar de centrarse únicamente en aquellos que coexisten en la lesión.
En conclusión, este estudio amplía el conocimiento sobre la ecología microbiana de la caries dental infantil. La progresión de la enfermedad no parece estar impulsada por todas las bacterias presentes en una lesión, sino por un subconjunto de especies altamente activas y tolerantes a los medios ácidos, especialmente Lactobacillus casei. Estos hallazgos proporcionan una base más sólida para futuros esfuerzos dirigidos a comprender, prevenir y tratar esta forma agresiva de caries dental infantil.


