La incorporación de las nuevas tecnologías y los flujos de trabajo digitales han permitido transferir una mayor cantidad de información del paciente al laboratorio, favoreciendo rehabilitaciones más precisas, eficientes y predecibles. Estos avances reducen el tiempo clínico y mejoran la comodidad del paciente. Sin embargo, a pesar del desarrollo de la denominada Odontología digital, muchos de estos recursos aún no se han implementado de forma generalizada en la práctica clínica diaria. En la actualidad, la combinación de procedimientos analógicos y digitales continúa siendo esencial para alcanzar resultados clínicos de alta calidad.
En el presente caso clínico se describe una rehabilitación bimaxilar sobre implantes. El diagnóstico y plan de tratamiento se establecieron a partir de registros fotográficos, escaneados intraorales y Tomografías computarizadas de haz cónico (CBCT), que permitieron una planificación integral del caso. Por motivos académicos, se incorporó un flujo analógico en el diseño y la confección de las prótesis provisionales, utilizadas durante varios meses. Para las prótesis definitivas se empleó un flujo completamente digital, tanto en la comunicación con el laboratorio como en las técnicas de impresión, lo que permitió finalizar el tratamiento en un número reducido de citas y con resultados altamente predecibles.


