Según una declaración científica de la American Heart Association, la salud bucal puede afectar los resultados cardiovasculares y la prevención y el tratamiento de la enfermedad de las encías puede reducir el riesgo de sufrir este tipo de enfermedades.
Que la salud bucal está asociada con la salud cardiovascular es una realidad que cada día más estudios avalan. La prevención y el tratamiento eficaz de la enfermedad periodontal tienen el potencial de reducir la carga de enfermedades cardiovasculares, de acuerdo con una nueva declaración científica publicada en la revista profesional de la American Heart Association (Asociación Americana del Corazón).
En la nueva declaración científica de la American Heart Association, “Enfermedad periodontal y enfermedad cardiovascular ateroesclerótica”, se incluyen nuevos datos que respaldan esta posible relación. La enfermedad cardiovascular aterosclerótica (ASCVD), que es la principal causa de muerte a nivel mundial, se produce por una acumulación de placa arterial (depósitos de grasa en las arterias) y se atribuye a afecciones que incluyen la cardiopatía coronaria, el ataque o derrame cerebral, la enfermedad arterial periférica y los aneurismas aórticos.
“La boca y el corazón están conectados. La enfermedad de las encías y la mala higiene bucal pueden permitir que las bacterias ingresen al torrente sanguíneo, lo que causa inflamación que puede dañar los vasos sanguíneos y aumentar el riesgo de enfermedades cardíacas. Cepillarse los dientes, usar hilo dental y asistir a controles dentales regulares no se trata solo de tener una sonrisa saludable; son un componente importante de la protección del corazón”, afirmó el presidente del grupo de redacción de declaraciones científicas Andrew H. Tran, cardiólogo pediátrico y director del programa de Cardiología Preventiva en el Nationwide Children’s Hospital en Columbus, Ohio.
Datos destacados de la declaración
- La enfermedad periodontal es una afección inflamatoria crónica que afecta a más del 40% de los adultos de más de 30 años en EE.UU. La primera etapa es la gingivitis (inflamación de las encías debido a la acumulación de placa bucal). Si no se trata, la gingivitis puede evolucionar a periodontitis, en la que las encías comienzan a retroceder de los dientes, lo que forma pequeños espacios que pueden atrapar bacterias y provocar infecciones. En la etapa más avanzada, la periodontitis grave, se presenta daño extenso a los huesos que sujetan los dientes, y estos pueden soltarse y caerse. En esta etapa, a menudo se requiere una intervención quirúrgica.
- La enfermedad periodontal es más común en las personas con mala higiene bucal y otros factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares, como presión arterial alta sobrepeso u obesidad, diabetes o tabaquismo. La prevalencia de la enfermedad periodontal también es mayor en hombres, adultos mayores, personas que realizan poca actividad física y personas afectadas por determinantes sociales adversos de la salud, como un nivel socioeconómico más bajo, inseguridad alimentaria o falta de acceso a cuidados de salud, incluida la atención dental.
- Aunque la enfermedad periodontal y la ASCVD tienen factores de riesgo en común, los nuevos datos indican que existe una relación independiente entre las dos afecciones. Los potenciales mecanismos biológicos que vinculan la enfermedad periodontal con resultados cardiovasculares deficientes incluyen vías directas, como bacterias en la sangre e infecciones vasculares, y también vías indirectas, como la inflamación sistémica crónica.
- En muchos estudios, se ha descubierto que la enfermedad periodontal se relaciona con un mayor riesgo de ataque cardíaco, ataque o derrame cerebral, fibrilación auricular, insuficiencia cardíaca, enfermedad arterial periférica, enfermedad renal crónica y muerte cardíaca. Aunque la enfermedad periodontal claramente contribuye a la inflamación crónica que se asocia con la ASCVD, no se ha confirmado una relación de causa y efecto.
- Tampoco existe evidencia directa de que el tratamiento periodontal ayude a prevenir las enfermedades cardiovasculares, según la American Heart Association. Sin embargo, los tratamientos que reducen la exposición a la inflamación durante la vida parecen ser beneficiosos para reducir el riesgo de desarrollar ASCVD. El tratamiento y el control de la enfermedad periodontal y la inflamación asociada pueden contribuir a la prevención ya un mejor control de la ASCVD.
- Se considera que las personas que tienen uno o más factores de riesgo de enfermedades cardiovasculares tienen un riesgo mayor y pueden beneficiarse de los controles dentales regulares y la atención periodontal dirigida para tratar la degradación crónica. Estudios anteriores han demostrado que cepillarse los dientes con más frecuencia se relaciona con un riesgo de ASCVD 10 años más bajo (un 13.7% para un cepillado al día o menos frente a un 7.35% para tres o más cepillados al día) y marcadores de degradación reducidos.
- Se necesita más investigación, incluidos estudios de largo plazo y ensayos controlados aleatorios, para determinar si el tratamiento periodontal puede influir en la progresión y los resultados de la ASCVD.
- Además, se debe analizar la función del nivel socioeconómico, el acceso a la atención dental y otros factores sociales que afectan de manera adversa la salud con el fin de desarrollar estrategias de prevención y tratamiento dirigidos que puedan ayudar a reducir la prevalencia y los resultados adversos de la enfermedad periodontal y la ASCVD.


