La Apnea Obstructiva del Sueño (AOS) se caracteriza por el colapso total o parcial de la vía aérea superior (VAS) de forma repetida durante el sueño, lo que provoca episodios de desaturación con aumento del dióxido de carbono y microdespertares.
Estos fenómenos generan estrés oxidativo y la liberación de mediadores inflamatorios, responsables del desarrollo de comorbilidades como enfermedades cardiovasculares, trastornos endocrinos -entre ellos la diabetes mellitus tipo II-, alteraciones neurocognitivas, pérdida de calidad de vida y un mayor riesgo de accidentes laborales y de tráfico.
Por todo ello se la considera un problema de salud pública. En función del índice de apneas/hipoapneas (IAH) por horas de sueño, se la clasifica en:
- LEVE: IAH <5 Y < DE 15.
- MODERADA: IAH ENTRE 15 Y 30.
- SEVERA: IAH > DE 30.


