En el marco del Día Internacional de la Educación, que se conmemora el 24 de enero, Dentaid ha presentado un decálogo dirigido a docentes y familias para fomentar hábitos de salud bucal entre los 6 a los 12 años, para ayudar a los referentes esenciales de los niños en este proceso.
Con motivo del Día Internacional de la Educación, Dentaid se ha encargado de poner en valor el papel clave que desempeñan las aulas en la adquisición de hábitos saludables desde edades tempranas. En las diferentes etapas del desarrollo infantil, los docentes de la segunda infancia se convierten, junto a las familias, en referentes esenciales para que los niños y las niñas adquieran buenos hábitos de higiene bucal e interioricen rutinas que les acompañarán a lo largo de su vida y contribuirán a su correcto desarrollo.
Para ayudar en esta situación en las aulas, Dentaid ha elaborado el “Decálogo de la Salud Bucal en la Segunda Infancia”, una herramienta divulgativa que reúne algunos consejos prácticos para acompañar a los docentes, los principales referentes de los niños y las niñas junto a sus familias, en una etapa en la que la educación y la prevención son clave para su bienestar presente y futuro.
Según datos de la Organización Mundial de la Salud, la caries dental sigue siendo la enfermedad no transmisible más común en la infancia, afectando a más de 600 millones de niños y niñas en todo el mundo. Las causas de su aparición suelen ser relacionadas con el consumo frecuente de alimentos y bebidas azucaradas, un cepillado incorrecto o la falta de revisiones odontológicas periódicas.
Decálogo de la salud bucal en la segunda infancia
- Promueve el uso del cepillo como herramienta base de la salud bucal.
Es importante enseñarles a cepillarse al menos dos veces al día con pasta fluorada(1450ppm) durante dos minutos. Sustituye el cepillo cada tres o cuatro meses y convierte el cepillado en un momento divertido. - Supervisa la técnica de cepillado.
Entre los 6 y los 9 años, los niños y niñas no dominan por completo la técnica.
Supervisa su higiene y recuérdales escupir la pasta sin enjuagar con agua para mantener el efecto del flúor. - No dejes que el primer molar pase desapercibido.
Aparece alrededor de los 6 años y es clave para masticar y alinear la dentadura. Su posición lo hace vulnerable a la caries, por lo que una revisión temprana es esencial. - Facilita una relación de confianza con el dentista.
Las visitas regulares cada seis o doce meses ayudan a detectar caries, aplicar flúor y normalizar la visita al odontopediatra e higienista desde pequeños. - Fomenta una alimentación que proteja su salud bucal y general.
Evita los azúcares libres y las bebidas carbonatadas. Educa en una dieta saludable que fortalezca dientes y encías. - Prevén y atiende los traumatismos.
Los deportes y juegos pueden provocar golpes o caídas. Usa protector bucal y acude al dentista ante cualquier impacto, aunque parezca leve. - Observa la erupción y el desarrollo de la mordida.
Una revisión ortodóncica antes de los siete años permite detectar alteraciones en la mordida o el alineamiento de los dientes. - Recuerda que el sangrado de encías no es normal.
La gingivitis infantil puede evitarse reforzando la higiene, limpiando la lengua y los espacios interdentales. - Motívalo con tu ejemplo.
Los niños aprenden observando. Cepíllate junto a ellos, cuida tu alimentación y acude al dentista regularmente. - Recuerda que su salud bucal afecta a todo su bienestar.
Las enfermedades bucales pueden influir en su alimentación, sueño, rendimiento escolar y autoestima. Cuidar su boca es cuidar su salud y felicidad.
