Protagonistas

Dr. José Luis Gutiérrez Pérez, Premio Santa Apolonia 2024

El Dr. José Luis Gutiérrez Pérez, Premio Santa Apolonia 2024. Imagen: cedida por el Dr. Pérez Gutiérrez.


Con una trayectoria ejemplar, marcada por la excelencia clínica, la innovación quirúrgica y el compromiso con la formación universitaria, el Dr. José Luis Gutiérrez Pérez reflexiona en esta entrevista sobre el presente y el futuro de la Cirugía Oral y Maxilofacial en España, el desarrollo de las especialidades odontológicas y los retos de una profesión que atraviesa uno de sus momentos más brillantes.

Dr. Gutiérrez Pérez, ha sido galardonado con el Premio Santa Apolonia 2024, la máxima distinción que otorga el Consejo General de Dentistas. ¿Qué supone para usted recibir este reconocimiento?

El Premio Santa Apolonia, que concede anualmente el Consejo General de Dentistas, representa el máximo galardón que puede otorgar nuestra profesión.

Recibirlo supone para mí un altísimo honor y, sin duda, marca un hito en mi trayectoria profesional.

A nivel personal, este reconocimiento me reconforta y me reconcilia con los esfuerzos y la dedicación que, año tras año, he volcado en la Odontología.

Sin embargo, considero que este tipo de distinciones, cuando proceden del Consejo General, trascienden el plano individual y adquieren una carga simbólica importante. No solo reconocen una trayectoria concreta, sino que también transmiten un mensaje a la profesión y a la sociedad sobre los valores o ámbitos que se desea poner en valor.

En mi caso, interpreto este galardón como un reconocimiento al ámbito universitario de la Odontología y, en particular, a la cirugía dentro de nuestra profesión.

Además del Premio Santa Apolonia, ha sido condecorado recientemente con la Medalla de Oro del Colegio de Dentistas de Sevilla ‘’por su labor y dedicación en el ámbito de la Odontoestomatología’’. ¿Cómo cree que ha contribuido usted al desarrollo de la profesión?

-Puedo decir que a lo largo de toda mi trayectoria he procurado mantener una visión global sobre cómo nuestra profesión ha ido evolucionando. En este sentido, me he sentido especialmente comprometido con el desarrollo de las especialidades odontológicas, previstas desde hace más de 40 años en la Ley General de Sanidad, pero que aún no han visto su pleno reconocimiento.

También he procurado estar al servicio de mis compañeros, especialmente en aquellas situaciones, complicaciones o urgencias que requerían una intervención quirúrgica experta, ofreciendo siempre mi apoyo cuando ha sido necesario.

Mi implicación en la formación continuada ha sido constante a lo largo de los años, muy vinculada al Colegio de Dentistas de Sevilla, y, en el ámbito universitario, he trabajado activamente en el desarrollo curricular y la ampliación de competencias de la profesión odontológica.

Más recientemente, he participado también en los procesos de homologación de títulos de profesionales procedentes de fuera de la Unión Europea, defendiendo siempre que nuestra profesión en España mantenga los más altos estándares de calidad y excelencia que la sociedad exige y merece.

Desde que se licenció en Medicina y Cirugía por la Universidad de Granada, su trayectoria ha estado vinculada a la Cirugía Oral y Maxilofacial. ¿En qué momento se encuentra actualmente tras haber conseguido el Premio Santa Apolonia?

-La competencia y capacidad de los cirujanos orales y maxilofaciales españoles están plenamente reconocidas y valoradas, tanto a nivel científico como por la sociedad. Además, contamos con figuras de primer nivel, auténticos líderes internacionales en el ámbito de la cirugía de cabeza y cuello, lo que nos sitúa en una posición de excelencia dentro del panorama médico global.

Como jefe del Servicio y director de la Gestión Clínica de Cirugía Oral y Maxilofacial del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla, ¿qué innovaciones en Cirugía Oral y Maxilofacial le han parecido más espectaculares o transformadoras? ¿Hay algún avance que le haya resultado especialmente gratificante por el impacto que ha tenido en la atención a los pacientes?

José Luis Gutiérrez, premio Santa Apolonia
«El desarrollo curricular, docente e investigador de nuestras principales instituciones académicas está permitiendo que la Odontología se consolide dentro de las Ciencias de la Salud como una de las áreas del conocimiento con mayor crecimiento e impacto social», cuenta el Dr. José Luis Gutiérrez.

-Efectivamente, a lo largo de todos estos años se han producido grandes avances tecnológicos y una profunda modernización de las técnicas quirúrgicas.

En este sentido, me gustaría destacar todo lo relacionado con la cirugía virtual, el diseño digital de procedimientos quirúrgicos, las técnicas de simulación y la fabricación de dispositivos implantables personalizados en los laboratorios del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

Estas innovaciones han permitido planificar y ejecutar intervenciones con una precisión sin precedentes, especialmente en el ámbito de la cirugía de cabeza y cuello, mejorando de forma notable los resultados funcionales y estéticos para los pacientes.

En cuanto a algún acontecimiento asistencial de especial relevancia, destacaría sin duda el trasplante de cara realizado en el Hospital Universitario Virgen del Rocío en 2010.

Fue el primer trasplante de cara realizado en España y el undécimo en el mundo, un hito médico y humano que permitió resolver, de manera satisfactoria, las graves secuelas derivadas de múltiples cirugías previas en un paciente afectado por neurofibromatosis facial.

Sin duda, un avance que marcó un antes y un después en la historia de la cirugía reconstructiva en nuestro país.

¿Y hacia dónde cree que deberían dirigirse las investigaciones en este campo para ofrecer un mejor abordaje a los pacientes?

-Existen dos grandes líneas de investigación que confluyen y que deberían marcar la orientación del desarrollo científico en los próximos años.

Por un lado, el avance de la digitalización aplicada a la cirugía, especialmente a través de los sistemas virtuales de planificación y diseño asistido por ordenador, que configuran lo que podríamos denominar el flujo digital en la cirugía de cabeza y cuello.

Por otro lado, las técnicas de cirugía mínimamente invasiva, en combinación con la microcirugía, ofrecen hoy las mejores perspectivas de reconstrucción del territorio craneofacial.

¿Hay alguna línea de investigación o proyecto dentro de la Cirugía Oral y Maxilofacial que considere prometedor a futuro?

-En la actualidad, dentro del Hospital Universitario Virgen del Rocío, nuestro equipo de trabajo está comprometido con dos líneas de investigación principales.

En primer lugar, hemos retomado la investigación -y su aplicación clínica- en torno a la reconstrucción mandibular con hueso criopreservado de origen mandibular, obtenido de donantes de tejidos.

Esto significa que, además de los huesos largos que tradicionalmente se extraían para estos fines, ahora es posible recuperar también la mandíbula, generando así un banco de huesos criopreservados.

Esta línea de trabajo nos permite contar con injertos mandibulares con perfiles biométricos y antropométricos perfectamente adaptados a las necesidades del paciente, y en condiciones biológicas óptimas, evitando recurrir a sustitutos óseos comerciales.

Por otro lado, y ya dentro del ámbito de los biomateriales, nuestro grupo apuesta decididamente por la investigación en regeneración tisular, incorporando diferentes tipos de biomateriales a los sistemas tradicionales de osteosíntesis.

Se trata de un proyecto aún en fase experimental, con modelos animales, centrado en mejorar los procesos de cicatrización ósea en la reconstrucción craneofacial, un campo con un enorme potencial de avance clínico en los próximos años.

José Luis Gutiérrez, premio Santa Apolonia
«Los odontólogos jóvenes recién egresados en España alcanzan hoy niveles de excelencia profesional sin precedentes desde que la Odontología se configuró como carrera universitaria», destaca el Dr. José Luis Gutiérrez.

Además de su faceta clínica e investigadora, está también su faceta docente, ya que es profesor catedrático vinculado y decano de la Facultad de Odontología de la Universidad de Sevilla (US). ¿Cómo valora actualmente la enseñanza de la Odontología en España y qué opinión le merece la nueva generación de dentistas que se están formando en nuestras universidades?

-Sin duda, considero que estamos viviendo el momento más brillante de la Odontología en el ámbito universitario. El desarrollo curricular, docente e investigador de nuestras principales instituciones académicas está permitiendo que la Odontología se consolide dentro de las Ciencias de la Salud como una de las áreas del conocimiento con mayor crecimiento e impacto social.

Este impacto, cuando hablamos de Ciencias de la Salud, se mide en resultados tangibles para la salud de la ciudadanía, y en ese sentido la contribución de la Odontología universitaria es hoy más significativa que nunca.

No obstante, me gustaría señalar algunas dificultades estructurales que debemos afrontar. Una de ellas es el modo en que se está produciendo la hibridación entre universidades públicas y privadas, un fenómeno que, si no se gestiona adecuadamente, puede conllevar riesgos de mercantilización de la enseñanza odontológica e incluso, en ciertos casos, una degradación de los estándares académicos.

También me preocupa el creciente número de egresados, derivado en buena medida de la ausencia de numerus clausus en las universidades privadas y de la facilidad con la que algunas instituciones obtienen acreditaciones para impartir el grado en Odontología.

Aun así, quiero subrayar algo esencial: los odontólogos jóvenes recién egresados en España alcanzan hoy niveles de excelencia profesional sin precedentes desde que la Odontología se configuró como carrera universitaria.

Desde su experiencia, ¿qué principales desafíos o carencias históricas identifica en el desarrollo de la cirugía dentro del ámbito odontológico en España?

-En realidad, en España arrastramos desde hace décadas dos problemas históricos relacionados con la cirugía dentro del ámbito odontológico.

El primero es la ausencia de especialidades en Odontología, a pesar de que estaban contempladas en la ley que creó el título de odontólogo hace ya más de 40 años.

Esa falta de desarrollo normativo ha supuesto una anacronía que ha impedido que muchos odontólogos, interesados en dedicarse de forma exclusiva o preferente al ejercicio de la cirugía, pudieran hacerlo con un título de especialista, como ocurre en el resto de los países de la Unión Europea -con la única excepción de España-.

Confío sinceramente en que, en un futuro próximo, el Gobierno de España apruebe de forma definitiva el plan de creación de las especialidades odontológicas.

El segundo gran problema se remonta también al momento en que se creó la titulación de Odontología. En aquel entonces no se establecieron los cauces de diálogo ni las pasarelas académicas necesarias entre la nueva titulación y la especialidad médica de Cirugía Oral y Maxilofacial, que hasta entonces era de carácter exclusivamente médico.

Esta falta de conexión ha condicionado enormemente el desarrollo posterior de ambas disciplinas, ya que ha impedido que los médicos especialistas en Cirugía Oral y Maxilofacial pudieran adquirir competencias odontológicas, y, a su vez, que los odontólogos pudieran acceder a la formación y desempeño de la especialidad en Cirugía Oral y Maxilofacial.

En consecuencia, en España conviven actualmente dos perfiles profesionales en el ámbito quirúrgico de la boca: por un lado, odontólogos que practican cirugía bucal, y, por otro, médicos especialistas en Cirugía Oral y Maxilofacial, que realizan intervenciones de cirugía oral y desarrollan su actividad en el ámbito más amplio de la cirugía de cabeza y cuello.

José Luis Gutiérrez, premio Santa Apolonia
«Contamos con figuras de primer nivel, auténticos líderes internacionales en
el ámbito de la cirugía de cabeza y cuello», explica.

Ojalá en el futuro podamos mantener y fortalecer las redes de colaboración multidisciplinar que hoy comienzan a consolidarse entre ambas titulaciones. Y, al igual que ocurre en la mayoría de los países europeos y latinoamericanos, podamos establecer mecanismos de intercambio y reconocimiento mutuo de competencias dentro del campo de la Cirugía Oral, Bucal y Maxilofacial.

A lo largo de su trayectoria, también ha ocupado el cargo de director gerente del Servicio Andaluz de Salud (SAS). ¿Cómo cree que su experiencia en gestión sanitaria ha influido en su visión sobre el papel de la Odontología dentro del sistema de salud?

-Aquella etapa representó un hito muy importante en mi trayectoria profesional y personal. Fue decisiva y, además, motivo de especial satisfacción.

Durante ese periodo impulsamos el primer Plan de Salud Bucodental de Andalucía, un proyecto que permitió fortalecer la presencia de la Odontología dentro del sistema sanitario público.

Gracias a dicho plan y a otras actuaciones estratégicas, se produjo un aumento significativo del número de plazas de dentistas en los centros de atención primaria, así como la creación de las bases para integrar recursos odontológicos en el entorno hospitalario.

Esto posibilitó la colaboración entre dentistas de atención primaria y los servicios de Cirugía Oral y Maxilofacial, además de la puesta en marcha de unidades hospitalarias vinculadas a la salud bucodental.

El objetivo era claro: atender a pacientes con necesidades especiales -personas frágiles o con patologías complejas- que requerían atención odontológica con soporte hospitalario.

Asimismo, se incorporaron actuaciones específicas dentro de la cartera de servicios del SAS, dirigidas a colectivos concretos:

· Niños con malformaciones craneofaciales, que precisaban tratamientos ortodóncicos complejos.

· Pacientes con cáncer oral, que necesitaban un acondicionamiento bucal previo a cirugía, quimioterapia o radioterapia.

· Y también pacientes trasplantados, con trastornos de coagulación o polimedicados, en cuyos protocolos hospitalarios la intervención odontológica resultaba imprescindible.

Aquella iniciativa supuso el inicio de una nueva etapa para la Odontología pública en Andalucía, cuyos frutos seguimos viendo hoy.

Actualmente, la comunidad ha retomado el Plan de Salud Bucodental, impulsando la creación y modernización de infraestructuras odontológicas tanto en atención primaria como en el ámbito hospitalario, con equipamientos de alto nivel tecnológico y asistencial.

Retos de la Cirugía Oral y Maxilofacial

Para el Dr. José Luis Gutiérrez Pérez, «en la actualidad, la Cirugía Oral y Maxilofacial se enfrenta a tres grandes retos que definirán su evolución en los próximos años».

En primer lugar, destaca, «la incorporación de la cirugía robótica a la práctica diaria. Aunque esta tecnología ya es una realidad consolidada en otras especialidades quirúrgicas, en nuestro hospital hemos comenzado a disponer de estas herramientas y esperamos poder implantarlas de manera habitual en la clínica, siempre dentro de las indicaciones aprobadas por el Ministerio de Sanidad».

«El segundo gran reto es el desarrollo de la cirugía mínimamente invasiva asistida por ordenador, orientada a integrar sistemas de realidad virtual y realidad aumentada en la planificación y ejecución de
los procedimientos, con el fin de aumentar la precisión y la seguridad quirúrgica», añade.

Por último, «las técnicas de cirugía endoscópica representan otro ámbito de enorme proyección, especialmente en la artroscopia de la articulación temporomandibular y en la cirugía de cavidades de difícil acceso. En estos casos, la disponibilidad de acceso endoscópico facilita extraordinariamente la intervención y mejora los resultados clínicos. En esta línea, las técnicas de navegación quirúrgica han supuesto un auténtico avance y comienzan a incorporarse de forma rutinaria a la práctica de la Cirugía Oral y Maxilofacial», concluye.

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