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ToggleEl objetivo prioritario es trasladar al ámbito nacional una agenda internacional basada en evidencia científica y en Salud Pública.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha subrayado que la salud bucodental es un componente inseparable de la salud general y que los países necesitan estrategias nacionales claras para abordarla. Partiendo de esta demanda, la Fundación SEPA ha asumido el reto de elaborar una ‘Estrategia de Promoción de Salud Periodontal’ para España, en base a las directrices que se apuntan desde esta institución internacional.
El encargado de coordinar este trabajo, que se inicia ahora, es un reputado experto en Salud Pública, el Prof. Joan Carles March, de la Escuela Andaluza de Salud Pública (EASP), quien cataloga esta iniciativa de “muy valiosa y oportuna”. Según apunta, “impulsar esta estrategia en España significa trasladar al ámbito nacional una agenda internacional basada en evidencia científica y en salud pública”. Además, añade, “SEPA tiene una amplia trayectoria de liderazgo profesional, lo que le otorga credibilidad para dinamizar el proceso y generar consenso”.
Desde la Fundación SEPA, se exponen numerosos argumentos que justifican la puesta en marcha de este ambicioso proyecto. “La salud bucodental en España presenta desafíos persistentes, y para hacer frente a ellos sería importante contar con una estrategia nacional que permitiera ordenar esfuerzos, priorizar inversiones y establecer objetivos medibles”, según subraya la Dra. Ana Molina, que forma parte de la Junta Directiva de SEPA. Entre estos desafíos, resaltan especialmente: – la alta prevalencia de las enfermedades bucodentales en nuestro medio; – las desigualdades de acceso y ausencia de una política estatal homogénea; – y la creciente evidencia científica que muestra relaciones sólidas entre salud oral y enfermedades sistémicas (como diabetes, enfermedades cardiovasculares o complicaciones del embarazo, “lo que exige un enfoque coordinado”, apostilla esta experta.
Una adaptación necesaria
La adaptación a España de las recomendaciones y directrices que señala la OMS en su informe “Global strategy and action plan on oral health 2023–2030”, obedece a una necesidad, dado que cada país tiene características epidemiológicas, organizativas y socioeconómicas propias.
En el caso de España, como detalla el Prof. Joan Carles March, es necesario tener en cuenta tres factores fundamentales: “1) la prevalencia de enfermedades periodontales y caries sigue siendo elevada, especialmente en grupos vulnerables; 2) el sistema sanitario combina prestación pública limitada y un sector privado muy amplio; 3) existe una desigualdad territorial y social en el acceso a la atención de la salud bucodental”. Por ello, “no basta con trasladar de forma literal la estrategia de la OMS: es necesario contextualizarla, priorizar áreas concretas y ajustarla al sistema español, para que sea operativa y realista”, aclara este experto
4 pilares de una iniciativa necesaria e innovadora
De manera general, una adaptación nacional de este orden suele apoyarse en cuatro pilares fundamentales:
- Análisis de situación: revisar datos epidemiológicos actuales, identificar brechas de acceso y evaluar la capacidad asistencial.
- Prevención y promoción de la salud: impulsar políticas de educación, programas escolares, campañas poblacionales y actuaciones comunitarias.
- Integración de la salud bucal en la salud general: promover que la Odontología se coordine con Atención Primaria, Medicina Interna, Geriatría, Pediatría, Diabetes, Cardiología, etc.
- Mejorar el acceso y la equidad: propuestas para ampliar coberturas, priorizar grupos vulnerables y reducir desigualdades.
Como avanza Joan Carles March, “la iniciativa de la Fundación SEPA articulará estos pilares en forma de recomendaciones y acciones concretas, dirigidas tanto a administraciones como a profesionales”.
Para hacer factible, útil y aplicable las recomendaciones, se prevé la participación en esta iniciativa de destacados representantes de instituciones sanitarias de referencia, “para garantizar que la estrategia sea representativa, aplicable y sostenible”, según el coordinador del proyecto. Se desea y prevé, por lo tanto, la participación de:
- Sociedades científicas del ámbito odontológico y médico.
- Profesionales clínicos de diferentes especialidades.
- Expertos en salud pública y epidemiología.
- Representantes de administraciones sanitarias nacionales y autonómicas.
- Organizaciones de pacientes y asociaciones ciudadanas.
- Universidades y grupos de investigación,…
Resultados esperados
Aunque la iniciativa justo da ahora sus primeros pasos, el proyecto ha despertado interés en la comunidad odontológica y médica, sobre todo por los resultados esperados. Y es que, como asegura el Prof. March, “pretendemos conseguir un marco estratégico claro para orientar políticas públicas en salud bucal, establecer recomendaciones operativas para mejorar prevención, integración asistencial y acceso, y disponer de un documento de consenso que sirva como hoja de ruta a medio y largo plazo”.
Todo esto, como se destaca desde la Fundación SEPA, podría tener una enorme repercusión en la salud bucodental de la población española. Como indica la Dra. Ana Molina, “esta estrategia esperamos que se traduzca en una reducción de la carga de enfermedad periodontal y caries, una mayor equidad en el acceso a la atención dental, conseguir la integración real entre la salud bucodental y salud general, ahorrar (a largo plazo) en costes sanitarios gracias a la prevención y, en definitiva, mejorar el bienestar y la calidad de vida de la población”.
Objetivo prioritario de la OMS
Las enfermedades bucodentales se encuentran entre las enfermedades no transmisibles más comunes a nivel mundial, afectando a aproximadamente 3.500 millones de personas. Y su prevalencia va en aumento, sobre todo en los países de ingresos bajos y medios. Esto tiene importantes consecuencias, sobre todo si se tiene en cuenta que una buena salud bucodental es esencial para comer, respirar y hablar, y contribuye a la salud general. El dolor y la molestia asociados a las enfermedades bucodentales dificultan la concentración, pueden provocar ausentismo escolar o laboral y conducir al aislamiento social. Sin tratamiento, el impacto de las enfermedades bucodentales en la salud puede ser grave.
Desafortunadamente, como se subraya en el preámbulo del informe de la OMS, “el acceso a la atención bucodental suele ser limitado debido a una excesiva dependencia de la atención especializada que utiliza equipos de alta tecnología, cuyo coste es prohibitivo para muchas familias y comunidades. De hecho, muchas enfermedades bucodentales son, en gran medida, prevenibles y pueden tratarse mediante procedimientos sencillos y no invasivos en el nivel de Atención Primaria”. Partiendo de esta realidad, se considera prioritario mejorar el acceso y la asequibilidad a los servicios esenciales de atención bucodental, “algo que puede lograrse integrando la promoción y la atención de la salud bucodental en la Atención Primaria y en la cobertura sanitaria universal”.


