Su nombre pisa con fuerza en el panorama odontológico nacional e internacional. Una sólida formación, los buenos consejos y mentores y un afán incansable por encontrar soluciones a los dilemas clínicos del día a día le han convertido en uno de los investigadores más destacados en el campo de la Periodoncia y la terapéutica de implantes. A quienes quieran seguir sus pasos en el campo de la investigación, les aconseja ser humildes, pacientes y perseverantes; estar dispuestos a sacrificarse; cultivar las dotes de liderazgo; buscar y escuchar a referentes profesionales y, cómo no, rodearse de un buen equipo de trabajo.
—Alberto, ¿cómo has dibujado tu itinerario académico desde que te licenciaste en Madrid?
—Lo más enriquecedor es haber tenido la gran fortuna de estar expuesto a varios ambientes académicos y clínicos, desde Estados Unidos pasando por la ciudad suiza de Berna y, lógicamente, también en España. Actualmente, mi actividad académica en la Universidad Internacional de Cataluña me permite capturar nuevos aspectos para seguir forjando un perfil que trato que sea único. Mi recomendación de cara a los futuros profesionales es que cada uno aprenda de las cosas buenas, y también malas, de la gente de la que se va rodeando para, finalmente, forjar un perfil en base a sus prioridades o preferencias.
—¿Cuándo y por qué decidiste dedicarte a la investigación?
—Al principio, cuando llegué a la Universidad de Michigan, investigar era un requisito obligatorio para poder aplicar al programa de residencia. Después entendí que la investigación además podía ser divertida, especialmente cuando la realizas con tus compañeros, con tus amigos. Actualmente la entiendo como una respuesta a los dilemas que me surgen el día a día, temas que beneficiarán a la comunidad científica y, también, cómo no, directamente a mis pacientes.
—A pesar de tu juventud, eres considerado uno de los más destacados investigadores en la terapia de implantes. ¿Cómo se consigue este reconocimiento?
—Siguiendo buenos consejos, escuchando, encontrando tu camino a través de uno o varios mentores que vas identificando en el camino y, por supuesto, con mucha perseverancia y sacrificio. Posiblemente lo que más cuesta es delegar, por eso tienes que estar rodeado de un equipo muy competente que pueda hacer frente a los escenarios del mismo modo que lo hicieras tú.
—¿Qué crees que aporta la investigación a tu perfil clínico?
—La completa. No concibo el área clínica sin abrazar la ciencia basada en la evidencia. Si además de beneficiar a la comunidad puedo beneficiar a mis pacientes, pues es un privilegio.
—¿Está lo suficientemente reconocida y valorada la investigación en Odontología?
—España se enmarca entre los países que lideran la investigación a nivel mundial en el área de Periodoncia y terapia de implantes dentales. El prestigio a nivel mundial es ampliamente reconocido. Desafortunadamente, la financiación, en muchas ocasiones, sigue proviniendo de fuentes externas a nuestro país.
«No concibo el área clínica sin abrazar la ciencia basada en la evidencia»
—¿Qué aspectos de tu faceta como investigador te resultan más estimulantes y cuáles más desafiantes?
—Encontrar las respuestas a las preguntas que me formulo como clínico. Esa es mi mayor estimulación. Si finalmente eso también beneficia a los pacientes y a mis colegas, pues será doblemente motivante.

—En materia de investigación, ¿hacia dónde crees que se dirigirán los próximos estudios en tus ramas de especialización?
—Sin duda, hacia la digitalización en el área de los implantes dentales y las prótesis sobre implantes en términos de predictibilidad; hacia la periimplantitis, tanto en estrategias quirúrgicas para prevenirla como, por ejemplo, en protocolos de implantes que satisfagan con mayor inmediatez al paciente, dentro de un contexto de seguridad donde, posiblemente, en base a nuestra experiencia, sea necesario regenerar, sea necesario acondicionar los tejidos blandos, etc. También, por supuesto, en modalidades terapéuticas de tratamiento donde el mayor reto reside, principalmente, en la descontaminación del implante.
—¿Cuáles han sido tus mayores satisfacciones en el terreno profesional hasta el día de hoy?
—El reconocimiento que me dan mis compañeros al querer aprender de mí. Desde el estudiante de Odontología, que a través de un correo electrónico me formula una pregunta, hasta la invitación al congreso científico con mayor prestigio a nivel mundial. Todo ello yo lo adopto con mucha humildad, pero, sobre todo, con mucha satisfacción porque quiere decir que alguien está necesitando de mí para afrontar un problema. Sumado a ello, por supuesto, me causa una enorme satisfacción ser parte de la Sociedad Española de Periodoncia (es Vocal de la Junta Directiva que preside el Dr. José Nart).
«Consejos para nuevos investigadores: Paciencia, sacrificio, aprender a no priorizar una vocación por aspectos económicos y, sobre todo, buscar un mentor»
Es un reconocimiento que llega a mí a través de la confianza de mis compañeros en un liderazgo, un trabajo competente… Y, por supuesto, el hecho de considerarme para ser parte del comité ejecutivo me causa mucha satisfacción.
—¿Qué le recomendarías a un joven odontólogo que quiera dedicarse a la investigación?
—Paciencia, sacrificio, aprender a no priorizar una vocación por aspectos económicos y, sobre todo, buscar un mentor que le cause inspiración en lo profesional y también en lo personal, alguien que sea generoso, que le vaya a dar la oportunidad. De lo contrario, provocará su frustración.
—¿Cómo te gustaría que fuera tu futuro profesional o cómo lo imaginas?
—Rodeado de un equipo competente, que tenga las mismas inquietudes que yo, que cuente con la misma filosofía de trabajo que yo y que humanamente sean insuperables, que sean gente con principios y con las cosas claras.
«Encontrar las respuestas a las preguntas que me formulo como clínico. Esa es mi mayor estimulación»

Foto: Dr. Alberto Monje.
Cualidades de un buen investigador
Estas son las cualidades más relevantes que destaca el Dr. Alberto Monje en un buen investigador: “Lo primero, la humildad en el aprendizaje. Lo segundo, el carisma para ser atractivo hacia tus mentores. Ser trabajador; la predisposición siempre al liderazgo, a aceptar retos a pesar de no saber si los vas a poder concluir bien, pero aceptarlos y después buscar la manera de afrontarlos”.
Una trayectoria de éxito
En febrero de 2025, el Colegio Oficial de Dentistas de Extremadura reconoció la destacada trayectoria profesional del Dr. Alberto Monje, otorgándole la Medalla al Mérito Colegial en un emotivo acto celebrado en la sede del Ilustre Colegio Oficial de Médicos de Badajoz, ciudad en la que desarrolla su práctica privada, junto a su padre, en la Clínica CICOM Monje.
A finales de 2024, el Ranking de la Universidad de Stanford (Ranking of the World Scientist: World’s top 2% Scientist) situaba al Dr. Alberto Monje como uno de los 17 investigadores españoles más influyentes en Odontología a nivel mundial y el número 4 según el impacto de sus publicaciones.
Meses antes recibió también el Premio a la Innovación en Investigación en Implantología en la última Sesión General de la Asociación Internacional de Investigación Dental (IADR) para la Innovación en Investigación en Implantología. Dicho reconocimiento, dirigido a científicos en la etapa intermedia de sus carreras, con un máximo de 10 años de experiencia en investigaciones independientes, se centra en destacar a los talentos emergentes cuyas investigaciones pioneras tienen el poder de impulsar progresos en el ámbito de la Implantología.


