Formación

Dr. Gonzalo Blasi: «La era del ChatGPT y la IA requiere un cambio de enfoque en la docencia universitaria»

Gonzalo Blasi
Gonzalo Blasi, en su clínica de Barcelona. Fofo: GB.

Cuando estaba en el último año del Grado, la estancia en la universidad de un profesor de Harvard marcó su rumbo profesional. Por un lado, la elección de la Periodoncia, pero también su pasión por la enseñanza. A día de hoy, el Dr. Gonzalo Blasi es docente en UIC Barcelona, un puesto que le brinda la oportunidad de influir positivamente en el futuro de la profesión, una actualización permanente y, también, un constante aprendizaje. Excelentes habilidades de comunicación y pedagogía, paciencia para guiar el aprendizaje de los estudiantes y habilidad para fomentar la participación y el pensamiento crítico son cualidades esenciales, a su juicio, que deben poseer quienes quieran hacer carrera en la enseñanza.

—¿Cuándo y por qué decidiste dedicarte a la docencia universitaria en Odontología?
—Mi decisión de dedicarme a la docencia universitaria probablemente surgió de una combinación de factores. Tras completar mi formación en Estados Unidos y adquirir experiencia en Periodoncia e Implantología, sentí la necesidad de compartir el conocimiento y la pasión por mi campo. Ver el impacto que una buena formación puede tener en la carrera de los jóvenes odontólogos, y la oportunidad de influir positivamente en el futuro de la profesión fue una motivación importante. Además, la propia dinámica de la docencia me permite mantenerme actualizado y en constante aprendizaje.

—¿Qué te motivó a compaginar la clínica con la enseñanza?
—La motivación principal para compaginar la clínica con la enseñanza radica en la sinergia que existe entre ambas, la cual va más allá de la mera transmisión de conocimientos. La práctica diaria en Clínica Blasi (Barcelona) me proporciona una perspectiva real y actualizada de los desafíos y avances en la Periodoncia y la Implantología, lo cual enriquece enormemente mi labor docente. Puedo ilustrar los conceptos teóricos con casos clínicos reales, compartir mis experiencias y transmitir a los estudiantes la realidad del día a día en la consulta. Pero, además, y de forma crucial, esta práctica diaria es una fuente inagotable de preguntas e hipótesis para la investigación. Constantemente surgen nuevos desafíos clínicos, dudas sobre la eficacia de ciertos tratamientos o la necesidad de explorar nuevas soluciones, lo que me impulsa a buscar respuestas a través de la investigación. A su vez, la necesidad de preparar clases y explicar conceptos me obliga a una reflexión constante sobre mi propia práctica clínica y a estar al día con la literatura científica, lo que indudablemente beneficia a mis pacientes y a mi propia línea de investigación. Es un ciclo virtuoso donde la clínica alimenta la docencia y la investigación, y estas, a su vez, mejoran la calidad de la práctica clínica.

—Desde tu experiencia, ¿qué oportunidades ofrece hoy en día la docencia universitaria a los jóvenes odontólogos?
—Desde mi experiencia, la docencia universitaria ofrece la oportunidad de una inmersión profunda en el conocimiento científico y las últimas tendencias de la profesión. Les brinda un entorno estimulante para desarrollar habilidades de pensamiento crítico, investigación y comunicación. Además, les permite establecer una red de contactos con otros profesionales, lo cual puede abrirles puertas en el futuro. La docencia da la posibilidad de contribuir a la formación de las nuevas generaciones, dejando su propia marca en la Odontología.

«La propia dinámica de la docencia me permite mantenerme actualizado y en constante aprendizaje»

—¿Qué habilidades o competencias específicas crees que debe tener un odontólogo que quiera dedicarse a la enseñanza?
—Un odontólogo que aspire a la docencia debe poseer, además de un dominio profundo de su especialidad, habilidades de comunicación y pedagogía. La capacidad de explicar conceptos complejos de manera clara y accesible, la paciencia para guiar el aprendizaje de los estudiantes con diferentes ritmos, y la habilidad para fomentar la participación y el pensamiento crítico. También considero esencial la capacidad de adaptación a las nuevas metodologías de enseñanza.

—¿Cómo se enfrenta un docente universitario a la era del ChatGPT y la IA?
—En mi opinión, la era del ChatGPT y la IA requiere un cambio de enfoque en la docencia universitaria. En lugar de ver estas herramientas como una amenaza, debemos integrarlas como recursos que pueden complementar el aprendizaje. Es crucial enseñar a los estudiantes a utilizar la IA de manera crítica y responsable, fomentando la verificación de la información y el desarrollo de su propio juicio clínico. Personalmente, creo que la IA puede ser una herramienta valiosa para personalizar el aprendizaje, generar material didáctico y automatizar tareas repetitivas.

—¿Cómo ha evolucionado el perfil del estudiante de Odontología en los últimos años?
—En los últimos años, he notado que el perfil del estudiante de Odontología ha evolucionado hacia una mayor conciencia de la importancia de la tecnología digital en la práctica clínica. Demandan una formación más práctica y aplicada, que les prepare para el uso de herramientas digitales, la simulación y la inteligencia artificial. También buscan desarrollar habilidades de gestión y emprendimiento para el futuro ejercicio de la profesión.

«La docencia universitaria te ofrece una inmersión profunda en el conocimiento científico y las últimas tendencias de la profesión»

El Dr. Gonzalo Blasi es profesor en UIC Barcelona, ciudad donde también ejerce su práctica privada. Foto cedida por el Dr. Blasi.

—¿Qué papel juegan las nuevas tecnologías en la formación de los futuros dentistas?
—Las nuevas tecnologías juegan un papel cada vez más fundamental en la formación. La simulación y la realidad virtual permiten a los estudiantes adquirir habilidades prácticas en un entorno seguro antes de tratar a pacientes reales. El CAD-CAM y la inteligencia artificial les introducen en flujos de trabajo digitales que son ya una realidad en muchas clínicas, como en la nuestra. Estas herramientas mejoran la precisión, la eficiencia y la predictibilidad de los tratamientos, y es esencial que los futuros profesionales estén familiarizados con ellas.

—¿Crees que la formación en Odontología será muy diferente de aquí a 10 años?
—Absolutamente. Creo que la formación en Odontología experimentará una transformación significativa en los próximos años. La inteligencia artificial jugará un papel aún mayor en el diagnóstico, la planificación del tratamiento y la educación personalizada. La monitorización remota de pacientes se integrará más en la práctica clínica y, por lo tanto, en la formación. La formación deberá adaptarse para preparar a los profesionales para este futuro digital.

—¿Qué aspectos crees que deben reforzarse desde la universidad para preparar mejor a los profesionales del futuro?
—Considero crucial reforzar aspectos como el desarrollo del pensamiento crítico, la formación en habilidades de comunicación interpersonal y trabajo en equipo (habilidades fundamentales en una clínica interdisciplinar), la ética, la capacidad de adaptación al cambio y el aprendizaje continuo, y una sólida base en investigación y metodología científica. También creo que se debe fomentar una mentalidad emprendedora y habilidades de gestión clínica.

—¿Qué es lo que más te satisface de tu labor como profesor?
—Ver el crecimiento y la evolución de nuestros estudiantes. Ser testigo de cómo adquieren conocimientos y habilidades y cómo se convierten en profesionales competentes. También me llena de orgullo contribuir a su formación y ver cómo aplican lo aprendido en su práctica clínica y en el ámbito académico.

«La era del ChatGPT y la IA requiere un cambio de enfoque en la docencia universitaria»

—Para terminar, ¿podrías compartir alguna experiencia especial que hayas vivido en tu etapa como docente?
—Ocurrió en 2010-2011, cuando yo estaba en 5o de carrera en la UIC. Fue un año crucial porque el Dr. Paul Levi, profesor de Harvard, estuvo con nosotros haciendo un año sabático en la universidad. Su presencia, su forma de enseñar y su pasión por la Periodoncia fueron absolutamente contagiosas. Él fue quien realmente despertó en mí la vocación por la Periodoncia. Ver su dedicación a la especialidad me marcó profundamente y me hizo ver el camino que quería seguir. Esa experiencia no solo me inspiró, sino que ahora, años después, he tenido la increíble oportunidad de replicar de alguna manera ese efecto. He podido trabajar de cerca con algunos alumnos, guiándolos y transmitiéndoles esa misma pasión por la Periodoncia. Es especialmente gratificante ver cómo algunos de ellos han decidido entrar en nuestro programa de postgrado y son ahora periodoncistas de éxito. Actualmente, el Dr. Levi visita la UIC dos veces al año, y tengo el honor de compartir el aula y dar clases

Retos actuales de la docencia

“Considero que los principales retos actuales de la enseñanza odontológica incluyen la rápida integración de las nuevas tecnologías, mantener un equilibrio entre la teoría y una formación práctica de calidad, promover la investigación y la innovación entre los estudiantes, y adaptar los currículos a las demandas cambiantes de la profesión”.

Consejos para futuros profesores

“Les aconsejaría que cultiven su pasión tanto por la Odontología como por la enseñanza. Que busquen oportunidades para participar en actividades docentes desde temprano, como ayudantes en prácticas o tutores de estudiantes más jóvenes. Que se formen continuamente, no solo en su área de especialización, sino también en pedagogía y nuevas metodologías de enseñanza. Les animaría a buscar mentores que les guíen en este camino y a no dudar en compartir su entusiasmo por la profesión”.

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