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Formación continua en Odontología: la clave de la excelencia

Nadie pone en duda la necesidad de la formación continua en la Odontología. Todos los perfiles que trabajan en el sector tienen el compromiso ético de prepararse y reciclarse para ofrecer lo mejor a sus pacientes. Así se puso de relieve en un encuentro, celebrado en la sede de Ivoclar Academy, donde, además de destacarse el alto nivel de la Odontología española, todos los invitados coincidieron en la relevancia de caminar y trabajar todos juntos para afrontar los retos actuales y futuros del sector que implican desde actualizaciones de competencias hasta cambios legislativos o regulaciones específicas.

A pesar de que la formación continuada en Odontología no es obligatoria en España, sus profesionales comprenden que para estar al día en una rama que evoluciona tan rápidamente y, muy especialmente, para ofrecer la mejor atención asistencial a los pacientes, necesitan de esa actualización y reciclaje permanentes.

Coincidiendo con el reopening de Ivoclar Academy en su sede de Madrid, celebramos, en este renovado espacio dedicado a la formación, una mesa de debate para hacer un análisis de cómo es actualmente la realidad de la formación continuada y cómo se vislumbra de cara al futuro. A la convocatoria se sumó una buena representación de los diferentes perfiles profesionales del sector, entendiendo que la aportación de cada pieza de este equipo es fundamental para su buen funcionamiento y, por ende, para la atención del paciente.

Así, y bajo la moderación de Gema Bonache, directora de Gaceta Dental, se contó con la participación de Lluís Giner, presidente de la Conferencia de Decanos y Directores Académicos de las Facultades de Odontología de España (CRADO); Marisol Ucha, presidenta del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM); Cristina Navarro, secretaria del Colegio de Higienistas Dentales de la Comunidad de Madrid; Luis Garralda, presidente del Sector Dental de Fenin (Federación de Empresas de Tecnología Sanitaria); Juan Carlos Megía, coordinador de Formación del Colegio de Protésicos Dentales de Madrid; Rafael Piñeiro, director del Estudio Dental Rafa Piñeiro y Miguel Arroyo, director del laboratorio Lab Dental Creative.

Formación de alto nivel

El Dr. Lluís Giner, presidente de CRADO.

Como profundo conocedor del panorama formativo odontológico, abrió el turno de intervenciones el Dr. Lluís Giner, quien hizo hincapié en el alto nivel de la formación que se imparte en España. «Las universidades españolas, al igual que su Odontología, tienen unos indicadores muy elevados de prestigio. En concreto, en la formación de Grado tenemos ocho Facultades de Odontología españolas, entre las 300 mejores del mundo, dentro del prestigioso ranking de Shanghái; a tres dentro de las 100 mejores en el ranking QS y cada año hay alguna que sube en la clasificación. Tenemos también a 18 profesionales españoles, muchos vinculados a la universidad, entre los mejores del mundo según el Ranking de Stanford. En definitiva, pienso que la Odontología española está en un muy buen nivel en todos los sentidos, tanto en la formación como en la aplicación de la Odontología».

«Para llegar a más profesionales, la motivación no tiene que venir solo de la obligatoriedad de la formación continua»
Dr. lluís giner

Sin embargo, también quiso poner de relieve algunas de las carencias del sistema formativo español en
el terreno odontológico. «La norma europea en el Grado la hemos aplicado muy bien, pero no hemos aplicado el tema de las especialidades oficiales. Seguimos siendo el único país de Europa que no tiene las especialidades reconocidas en Odontología. También está la formación continuada obligatoria en normativa europea, pero tampoco se ha aplicado. En este momento creo que solamente hay siete países en Europa que están sin la formación continua obligatoria».

Sobre este último aspecto, objeto de la reunión, destacó el Dr. Giner, «nadie pone en duda la importancia y la necesidad de la formación continuada. Creo que la mayoría de profesionales del sector, protésicos, higienistas y dentistas, tienen esa responsabilidad con la formación continuada. Sin embargo, sería conveniente tener esta formación obligatoria para una mayor credibilidad de la profesión y para facilitar la movilidad internacional de los profesionales. Una formación continua obligatoria, evaluada y, de alguna manera reconocida, por una entidad representada por todos los actores que estamos en la Odontología, incluso por los pacientes».

Pero, antes de su establecimiento, primero «se deberían definir cuáles serían las indicaciones de esta formación continuada obligatoria y qué contenidos o qué temas serían los importantes que fueran los obligatorios como los relacionados con la seguridad del paciente, el tratamiento de pacientes especiales, vulnerables o médicamente comprometidos, etc. Además, año a año, mes a mes, cambia el conocimiento en temas que debemos absorber para poder atender bien a los pacientes. Y a esto también debe responder la formación continuada», especificó el presidente de CRADO.

Protésicos e higienistas demandan título universitario

La Dra. Marisol Ucha, presidenta del COEM.

En el caso particular del colectivo de protésicos dentales, Juan Carlos Megía se mostró muy crítico con
el programa formativo de la titulación -Grado Superior de FP-, reivindicando una titulación universitaria para la rama: «por volumen de horas, por calidad y por la evolución de lo que es la Prótesis Dental en sí. Actualmente, la formación que se ofrece en el título es muy mala. Los chavales salen de las escuelas con unas carencias brutales, lo que hace aún más necesaria la formación continua. Desde el colegio profesional que represento, prácticamente todas las semanas tenemos alguna actividad formativa. ¿Por qué? Porque vemos que nos pilla el toro. La evolución de técnicas y maquinarias nos obliga a estar formados. Apostamos por la formación porque es el único camino. Tenemos que formarnos y tenemos que ir de la mano de los clínicos en muchos campos: tejidos, técnicas, ATM, etc. Los cursos que organizamos de formación online se llenan. Estamos abordando técnicas más complicadas, cosas más complejas, para responder a las demandas de la clínica con, por ejemplo, el tema de las cargas inmediatas. Insisto en que tenemos que estar muy comprometidos y muy cerca de los clínicos, para ofrecer lo mejor a los pacientes».

«Nuestra Odontología es excelente, de las mejores del mundo y ese mensaje tiene que
llegar al paciente»
Dra. Marisol Ucha

Las cosas no cambian demasiado entre los higienistas dentales. «Es un colectivo que está muy motivado respecto a la formación continuada. Desde el Colegio de Higienistas de Madrid lo vemos continuamente. El año pasado la organización ofertó 83 cursos, algunos en colaboración con otras sociedades, y en diferentes modalidades (presencial, online, stream…). Unas formaciones que siguieron más de 2.500 profesionales», destacó Cristina Navarro. «Un dato -prosiguió- que confirma que es un colectivo comprometido, que se mueve. Podéis comprobar la alta asistencia a aquellos congresos y eventos del sector con programas paralelos específicos para higienistas dentales».

Coincidiendo con los protésicos dentales, Cristina Navarro advierte que la formación de base, la que se ofrece en el Grado de Técnico Superior en Higiene Bucodental, «se queda corta, teniendo en cuenta las competencias que a nivel profesional se van a realizar, un tema que a los higienistas nos inquieta y nos gustaría que nuestra formación fuera también superior. No obstante, realmente creemos que hay que empezar por definir bien las competencias, que, en nuestro caso, están un poco desfasadas con la práctica clínica diaria».

Formación accesible

Al igual que las organizaciones profesionales en el campo de la Prótesis y la Higiene, los Colegios Profesionales de Dentistas se preocupan muy mucho por la formación de sus colegiados. Un claro ejemplo es el COEM, cuya Comisión Científica prepara todos los años un intenso y cuidado programa formativo. «Todos los jueves, a las 8 de la tarde, celebramos en nuestra sede una sesión formativa de calidad y en campos de gran interés para la profesión. Desde el COEM, queremos y tenemos la firme convicción de que la formación tiene que ser lo más accesible posible para los profesionales. De hecho, muchos de nuestros cursos tienen carácter gratuito, otros precios simbólicos y, cada dos años, el Colegio hace un gran esfuerzo para celebrar nuestro propio congreso, cuya última edición acabamos de clausurar. Tenemos que estar al lado de nuestros colegiados. Desde el COEM, con un número de colegiados tan elevado, con siete universidades en Madrid impartiendo Odontología, entendemos que hay que ayudar al colectivo a formarse, a aumentar su preparación para ofrecer lo mejor a unos pacientes que cada vez son más exigentes, que quieren lo mejor. Para ello, ahí está también la labor de la industria, que invierte en investigación, desarrollando herramientas, materiales o técnicas cada vez mejores. Formarse a lo largo de su carrera es una obligación ética de cualquier profesional sanitario y nosotros, como institución, tenemos la obligación de ofrecerles esta formación. Esto desde el COEM lo tenemos muy interiorizado. Es una prioridad», destacó la Dra. Marisol Ucha, presidenta del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región.

Cambios generacionales, motivación y adaptación

Y, ¿es atractiva la formación continua o hay que hacer más esfuerzos ahora para captar el interés de
los profesionales, especialmente de los más jóvenes? ¿No tenéis la sensación de que cada vez cuesta atraer un poco más? Se les preguntó a los invitados. «Tenemos jóvenes extraordinarios, pero tenemos una sociedad muy permisiva donde todo vale y poco se exige», advirtió la Dra. Ucha.

«Tenemos que coger la ola que viene con la IA y la formación no puede permanecer ajena a esta imparable evolución»
mIGUEL ARROYO

Miguel Arroyo, director de Dental Lab Creative.

Al hilo, el Dr. Lluís Giner, encontraba la explicación a la falta de motivación, compromiso y responsabilidad a los cambios generacionales y a la necesidad de adaptarse de todos. «Tú, como profesor, ya no puedes dar una charla de una hora seguida, como yo daba, y me lo pasaba de maravilla. Las nuevas generaciones viven ya con cuatro pantallas a la vez, en una le tienes que enseñar cómo haces el margen, en la otra cómo mover las manos, en la otra el powerpoint, en la otra tu cara explicándole. Y esto tiene que durar pocos minutos. Hemos de ver también cómo nos adaptamos a los cambios, a la realidad actual, para motivar. Y esto no es fácil porque la motivación es algo muy personal. Cada uno encuentra motivaciones en aspectos muy diversos. Colegios, industria…, como decía Marisol, desde el sector se hacen esfuerzos para democratizar el acceso a la formación, pero para poder llegar a cada vez más profesionales pienso que la motivación no tiene que venir solo de la obligatoriedad. Además, coincido con Juan Carlos Megía que todos los profesionales de la Odontología tenemos que ir muy de la mano, definiendo muy bien las competencias, porque el sector, la sociedad, cambia a un ritmo muy rápido», advirtió el presidente de CRADO.

Como propietario de un laboratorio dental, y miembro de la junta directiva de SOCE (Sociedad Española de Odontología Digital), Miguel Arroyo ofreció su punto de vista sobre la formación continuada. «Creo que
el que quiere, quien tiene voluntad, se forma.
Uno de los problemas de base en la Prótesis Dental es que el profesorado que lo imparte en las escuelas no está vinculado a la rama lo que influye en la mala cualificación de los titulados. ¿Cómo va a enseñar un farmacéutico Prótesis? Poder puede hacerlo, pero el error de partida es claro. Y otro muy importante: hoy empezamos la casa por el tejado. Muchas veces los chicos quieren ser CAD Designer. Quieren diseñar. Y yo les pregunto: ¿No has hecho un curso de oclusión? Su respuesta es: jamás. No saben lo que es la oclusión y ya están diseñando. No saben de compensación de fuerzas y ya están diseñando», afirma.

«Además, -destacó Arroyo- a nivel colectivo tenemos otro hándicap: el reciclado de mucha gente que se ha quedado atrás, que ha costado mucho meterles en lo digital y si pensamos en la ola que llega con la IA… Esto ya tendría que estar en las escuelas, en la universidad. Yo ya estoy preparándome para ello, estoy preparando al personal de mi laboratorio para ello. Es tal el avance y tan rápido que tenemos que reciclar incluso a la gente que está ya en lo digital. Esto cambia día a día, lo que obliga a que la formación tenga que cambiar también», destacó. Al igual que el concepto tradicional de congreso -prosiguió- «cuesta mucho llenarlos, y eso que la formación es magnífica, impartida por gente magnífica, pero estamos cansados de ver siempre lo mismo. La gente joven quiere otra cosa. Hay que hacerlo de otra manera. En concreto, me gusta mucho el modelo de Portugal, donde las universidades están junto con los técnicos. El futuro, desde mi punto de vista, serán centros en los que estén juntos todos los profesionales de la Odontología, todo el equipo de trabajo, clínicos, técnicos e higienistas. No hay otro camino».

Exceso de oferta, avales y competencias

Cristina Navarro, secretaria del Colegio Profesional de
Higienistas Dentales de Madrid.

El clínico gallego Rafael Piñeiro y dictante habitual de cursos y conferencias ve luces y sombras en el campo de la formación odontológica. «El primer problema para mí es que hay tanta formación que los profesionales no saben cuál elegir. Cuando acaban el Grado necesitan seguir formándose para llegar a un nivel que les permita enfrentarse al día a día. El problema es que la formación se convirtió en un negocio. Entonces, si queremos tener una formación continua obligatoria tenemos que diferenciar claramente la que es reglada, con unos criterios establecidos, para que los profesionales puedan seguir ejerciendo su profesión, como pasa en otros países. Yo no puedo formar en base a lo que a mí me parezca, tiene que haber criterios, un sistema establecido. Además, hay otro problema y es que el sistema no premia al mejor formado y eso es algo que desde los estamentos gubernamentales, desde la Odontología en conjunto, tendremos que cambiar. Hay que premiar al que está formado y que el usuario final, el paciente, reconozca al que está formado. No podemos dejar que sus referentes sean famosos que enseñan sus bocas en redes sociales con tratamientos y trabajos de una mala calidad. La Odontología es un mundo complejo -incidió Piñeiro- está la clínica, con dentistas e higienistas; está la parte técnica, con los laboratorios; también está la ciencia y, otra parte, la industria. Todos tienen que trabajar en conjunto. La industria sin la ciencia no puede hacer nada», afirmó.

«Por fin se está poniendo el foco en la prevención y aquí nuestro colectivo tiene mucho que aportar»
cristina navarro

Y precisamente, como representante de la industria, Luis Garralda, presidente del Sector Dental de Fenin, «denunció» que, aunque tenemos normas respecto a la formación continuada, no terminan de cuajar. «Existe un marco regulatorio para la formación continuada de las profesiones sanitarias, que incluye a odontólogos, técnicos de laboratorio e higienistas dentales. De este modo, corresponde a las comunidades autónomas acreditar actividades en materia de formación continua de los profesionales sanitarios, pero la realidad es que no se suele solicitar esta acreditación dentro del sector, algo que sí ocurre en otras especialidades médicas».

En este punto Cristina Navarro adviritó que «desde el Colegio de Higienistas madrileño sí se apuesta por la formación continuada acreditada por la Comisión de Formación continuada de las profesiones sanitarias». Siguiendo con su intervención, Garralda destacó otros sistemas de acreditación, como el que se incluye en el Código Ético de Fenin «que sirve para avalar la calidad de los congresos y actividades formativas y para evitar los excesos que se produjeron en las relaciones entre la industria y los profesionales médicos hace años». En este sentido, lanzó, a modo de recomendación, que «deberían proliferar más en España las declaraciones de conflictos de intereses entre los dictantes de un curso o una conferencia, algo más común en otros países, para que el cursillista/congresista sepa a qué atenerse cuando acude a una formación».

Juan Carlos Megía, Comisión de Formación del Colegio de Protésicos Dentales de Madrid.

Por último, sobre la unión de las profesionales dentales, Garralda destacó la necesidad de adaptar las normativas a la realidad actual. «Como industria, y con la generalización del uso de las nuevas tecnologías, no podemos permanecer indiferentes. Queremos vender equipamiento y productos con la tranquilidad de que efectivamente esos profesionales pueden utilizarlos. Queremos un entorno tranquilo. Las atribuciones o competencias de las profesiones sanitarias considero que se han quedado totalmente obsoletas -cambio que, por su parte, Megía consideró innecesario al estar bien definidas en la Ley 10/86-. Tendríamos que reunirnos todos los agentes implicados ante la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios -prosiguió Garralda-, pero soy consciente de que el consenso en este aspecto no es fácil». Además, Garralda incidió que «la digitalización también supone un reto para nosotros, para los profesionales que trabajamos en la industria. Nuestro personal tiene que estar bien formado de forma continua para dar el mejor servicio al profesional».

Criterios de elección

El panorama formativo odontológico está claro que ofrece infinidad de opciones, pero ¿cómo elegir un programa con un mínimo de garantías? «Coincido con Rafael Piñeiro que ayudaría en la decisión tener una formación continua reglada, pero reglada no quiere decir que sea solo para las universidades sino que,
de alguna manera, esté regulada y evaluada periódicamente», destacó Lluís Giner.

«Debemos estar muy comprometidos y muy cerca de los clínicos para poder ofrecer lo mejor a los pacientes»
JUAN CARLOS MEGÍA

«Prestigio del profesional y del centro, contenidos del programa formativo, experiencias de antiguos alumnos… pueden ser factores a tener en cuenta, pero tenemos que trabajar y estar implicados todos los que formamos parte de la Odontología -colegios, universidades, profesionales, industria…, -para establecer, de partida, una mínima obligatoriedad que incluya aspectos esenciales como seguridad del paciente, emergencias médicas, pacientes medicamentados, etc. Y otra línea, quizás más opcional, focalizada en todo el entorno que va creciendo, que es muchísimo y muy dinámico», insistió.

El paciente actual

Autoexigencia del profesional, que quiere formarse, pero también para responder a los pacientes, que «son los que deciden dónde ir. La Odontología que se hace en este país es admirable, creo que debemos sentirnos muy orgullosos como profesionales, pero la población no tiene criterio, piensa que la Odontología es cara, al ser eminentemente privada… Tenemos que educar también a la población en este sentido, empezando por la prevención. Desde los organismos públicos tienen que tomar conciencia que no hay salud más barata que conseguir salud dental, porque es un cepillo de dientes, una pasta de dientes… inculcar unos hábitos que se deben de transmitir desde la escuela», destacó Marisol Ucha. «No hemos llegado a transmitir a la población que tenemos una Odontología de la cual pueden sentirse muy orgullosos. Que no se fíen de lo que se ve en redes sociales o lo que anuncia un determinado rostro conocido, que estamos aquí sin herramientas legales que nos amparen. Es importante trabajar estos mensajes desde la infancia, de ahí la importancia de programas como el PADI y más iniciativas que se podrían desarrollar para inculcar, desde la niñez, la importancia de la salud oral y la figura del dentista», concluyó la presidenta del COEM.

«En este terreno, debemos jugar un papel determinante como educadores a nivel poblacional», destacó Cristina Navarro, pero «tenemos que asumir la parte de responsabilidad. Todavía nos queda un camino importante por seguir informando a la población. Afortunadamente, creo que por fin se está poniendo el foco en la prevención y aquí nuestro colectivo tiene mucho que aportar. La figura del higienista dental se debe conocer aún más por parte de la población», apuntó Cristina Navarro.

El Dr. Rafael Piñeiro, director del Estudio Dental Rafa Piñeiro.

Sobre el papel tan demandante y exigente del paciente hoy en día, Miguel Arroyo advirtió: «Mucha culpa está en el propio profesional. También la propia escasa formación la permisividad que se le da al paciente. No puede venir un paciente a decirte lo que tienes que hacer. Y entiendo la preocupación del clínico, quien, como empresario, teme perder a ese paciente. Pero no todo vale. Esto no es un mercado, esto es salud y eso se está perdiendo». A este respecto, recalcó el Dr. Giner: «Nos encontramos los clínicos muchas veces con esa dicotomía entre el principio de beneficencia y el principio de autonomía del paciente. Lo que yo pienso que es mejor para él, para su salud, y, lo que él, como paciente, puede decidir».

«El sistema no premia al mejor formado y esto tiene que cambiar. El paciente debe poder reconocer al profesional que ha apostado por su formación»
DR. RAFAEL PIÑEIRO

Mucho trabajo por delante, y si es juntos, mejor

Todos los participantes en el debate insistieron en que el futuro de la Odontología se presenta apasionante. «Tenemos mucho trabajo por el camino. La población tiene necesidad de tratamientos y debemos llegar a esta patología. Para ello, tiene que haber un compromiso por parte de las instituciones, se debe invertir más y ahí hemos de ser todos, ir de la mano para trabajar y presionar. Hay que apostar por la Odontología preventiva porque, al final, es un beneficio para el paciente y para el país. Es prevención de la salud bucodental, pero también prevención sistémica», destacó el Dr. Giner.

A pesar de que en la mesa también salieron a relucir ciertos miedos sobre el futuro y el papel de la IA, Miguel Arroyo recomendó a sus colegas: «No hay que sentir miedo a lo que llega. El trabajo diario va a ser mucho más atractivo, mucho más automatizable. Además, creo firmemente en el regreso a la personalización. Tenemos que mirar a la raíz, volver a la educación y después incorporarte a lo nuevo para mejorar y darte más valor».

Luis Garralda, presidente del Sector Dental de Fenin.

«En España tenemos una Odontología de mucha calidad, mucho más de lo que nos pensamos», insistió Piñeiro. «Hemos hablado en esta jornada también de amenazas y estoy convencido de que para conseguir que nuestra Odontología cada vez sea mejor tenemos que trabajar todos juntos. Es decir, esto no es una cuestión de que «mi colectivo se siente amenazado por el uso o no de una determinada tecnología». No estoy de acuerdo. Tu colectivo puede ser muchísimo más fuerte con todo lo que viene. Colegios, universidad, los diferentes colectivos… tenemos que trabajar juntos, salirnos de nuestras posiciones y poner el foco en lo que realmente es importante. ¿Hay amenazas solo en nuestra profesión? Claramente no, pasa en todas las profesiones y es que el mundo está cambiando».

«La digitalización también supone un reto para los que trabajamos en la industria. Tenemos que estar bien formados para dar el mejor servicio al profesional»
LUIS GARRALDA

En esta conexión entre todos los actores del mundo odontológico insistió también Luis Garralda. «Es fundamental la buena relación de los actores de este sector y fomentar las reuniones de trabajo conjuntas porque eso va a ser beneficioso para todos, fundamentalmente, para el paciente».

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