Cuidado de los retenedores dentales. Foto: 1989studio. Shutterstock

Tras retirar la ortodoncia viene la fase de los retenedores, los cuales pueden ser de diferentes tipos y el ortodoncista será quien nos diga cuál debemos usar. De hecho, cómo cuidar los retenedores dentales dependerá del tipo de retenedor que nos haya recomendado el dentista.

Es muy importante prestar atención a este punto, ya que la función de los retenedores es muy necesaria para mantener la alineación de los dientes conseguida con el aparato dental. Además, un correcto cuidado hará que te duren más tiempo.

Dependiendo del tipo de retenedor dental, si son transparentes, fijos o removibles, se aplican unos cuidados u otros. Como los removibles son los más susceptibles de ser manipulados, es sobre los que más vamos a centrar los consejos partiendo de la información proporcionada por la Clínica Doctor Toledo. Pero no serán los únicos.

Cuidado de los retenedores dentales removibles

Hay que quitarlos adecuadamente

Para empezar, un consejo muy básico: es mejor ponerlos y quitarlos cada vez por un lado. Así se equilibra lo que se puedan ir desgastando cada vez que tiras para sacarlos. También evitas que se haga una fisura – o directamente se rompan – al estar siempre ejerciendo presión o fuerza sobre el mismo lado.

Manipularlos con cuidado

Aunque parece un consejo obvio, cuando manejes los retenedores para ponerlos o quitarlos, debes hacerlo de manera delicada. Y en línea con esto, los retenedores se entregan en una cajita o funda. No la pierdas, hablamos de esto en el siguiente punto.

Guarda los retenedores en su caja

Como decíamos, no pierdas ni tires la caja de los retenedores y úsala para guardarlos siempre que no los lleves puestos, como cuando vas a comer, por ejemplo. Ya que nunca debes comer llevando el retenedor removible puesto. Porque si no se rompen, lo que sí es seguro es que van a quedarse restos de comida y a darse una proliferación de bacterias. Algo que nunca es bueno y puede derivar en muchos problemas.

Si vas a guardarlos por un periodo más o menos largo de tiempo por el motivo que sea, asegúrate de guardar la caja en un lugar seguro donde no vaya a sufrir golpes o se les vaya a poner peso encima. Aunque no es recomendable quitarlos durante un largo periodo de tiempo, ya que eso retrasaría los resultados.

Y no, no se envuelven los retenedores en una servilleta, una servilleta o papel no les protege nada y se pueden romper fácilmente. Además de perderlos, porque nadie se va a dar cuenta de que están ahí y los pueden tirar, por poner un caso.

Cuidado de los retenedores fijos

Muerde con cuidado

Aunque los fijos suelen ser muy resistentes, eso no quita que cuando llega el momento de comer alimentos duros, haya que tener cuidado al morder, sobre todo con los incisivos.

Y ya no solo morder, tampoco tires cuando comas – algo que solemos hacer cuando algo duro se nos resiste: mordemos con fuerza y tiramos para delante o hacia los lados para ayudarnos. Nunca hagas esto llevando un retenedor fijo, porque ahí sí que tienes muchas posibilidades de que se rompan.

El retenedor fijo se ha despegado

Nuestro consejo es que vayas rápidamente a tu dentista, porque solo él va a poder pegarlo y dejarlo como nuevo. No dejes pasar el tiempo, porque ya sabes que el objetivo de todo retenedor es seguir manteniendo los dientes en su sitio. Así que no dejes que pasen días hasta que vayas.

Consejos generales

¿Qué hacer si se rompen los retenedores?

Es muy fácil: si tus retenedores se rompen, sean de la clase que sean, tienes que cambiarlos. Incluso si crees que la rotura no afecta a su función y que van a seguir reteniendo bien tus dientes, no es así. Si el retenedor está roto, pierde efectividad.

Tanto para controlar que tus dientes siguen estando bien alineados como para comprobar que los retenedores dentales siguen siendo funcionales, debes cumplir con el calendario de revisiones que te haya pautado el dentista u ortodoncista. Ya que los alineadores sin la correspondiente supervisión, pueden causar problemas bucodentales.

Tienes que llevar una buena higiene dental

Esto es aconsejable tanto con retenedores como sin ellos. Pero en el caso de los retenedores, aún más, ya que en los fijos se pueden quedar partículas atrapadas y en los removibles, si no los has limpiado bien, también. Y luego, al ponerlos, se van a favorecer las infecciones.

Aparte de tus dientes, hay que limpiar también los retenedores, tal como vemos a continuación y nos aconsejan desde la Clínica Ferrus & Bratos.

¿Cómo limpiar mis retenedores?

  • Los retenedores fijos los limpias al tiempo que te cepillas los dientes. Con cuidado, claro.
  • Los removibles se deben lavar cada vez que se retiran.
  • Y los retenedores transparentes también.

Tanto los removibles como los transparentes se deben lavar con jabón neutro, y nunca con pasta de dientes. Sobre todo en el caso del cuidado de los retenedores transparentes, porque van a perder su transparencia y ya no serán estéticos, que es precisamente uno de los motivos por los que se eligen.

Puedes incluso usar alguna pastilla como las que se utilizan para limpiar prótesis dentales. No hace falta que la uses cada vez que te los quitas, pero sí es aconsejable de vez en cuando, pues hacen una limpieza más profunda y es un producto más específico.