Dr. Juan Ramón Boj, coautor del libro «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría».
Dr. Juan Ramón Boj, coautor del libro «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría».

Entrevista al Dr. Juan Ramón Boj, coautor del libro «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría»

Para dar respuesta a la necesidad de los odontopediatras de perfeccionarse en el manejo del comportamiento, el Dr. Juan Ramón Boj, catedrático y director del Máster de Odontopediatría en la Universidad de Barcelona, y su equipo, han escrito «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría», el primer libro dedicado específicamente a la conducta no solo de los niños, sino también de sus padres.

La atención dental de un niño no se centra solo en realizar un tratamiento sobresaliente, sino en cómo llevar a que el niño colabore, posibilitando una experiencia agradable en la consulta, y que esta le acompañe de por vida. Se trata de lograr una actitud positiva del niño hacia la Odontología. Pero en el éxito de la consulta en el Odontopediatra también influye la conducta de los padres. El Dr. Juan R. Boj nos cuenta todos los detalles.

— ¿Por qué decidió escribir «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría»?
— El proyecto nos hizo mucha ilusión a todos los autores porque nos gusta mucho el tema y porque hay escasez en cuanto a libros de conducta. Habitualmente esta se trata dentro de diferentes libros de odontopediatría en uno o dos capítulos, pero, específicamente, libros completos dedicados a la conducta hay muy pocos, y es necesario que los odontopediatras aprendamos sobre ello.

Tratar a los niños representa también tratar a los padres porque las explicaciones y las decisiones hasta los 18 años están en manos de sus progenitores. Muchas veces sufren más los padres que los niños y son los que han de entender los tratamientos. Hay que evitar ciertas actuaciones de ellos que puedan perjudicar la colaboración de los niños por transmisión de miedos, etc.

La Odontopediatría no es como la Odontología de adultos en donde solo se trata con el paciente. Aquí hay un triángulo. El profesional de un lado, el niño como paciente, en otro; y en el tercero, están los padres. Y entre todos se da una comunicación.

Por eso entendemos que es muy importante saber guiar a los padres, porque conducir solo a los niños no es suficiente.

Hay padres que sufren, que atribuyen a los tratamientos circunstancias que estos no producen, sino la edad, la maduración, el carácter del niño…

Para que entiendan esto tenemos que actuar los odontólogos. Porque si ellos no entienden estas situaciones, los tratamientos se complican tremendamente.

— ¿Para quién está dirigida esta publicación?
— La «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría» está orientada a odontopediatras, dentistas generales, que también tratan niños, y en general para toda la profesión.

No está tan recomendado para los estudiantes de Grado que estudian por vez primera Odontopediatría, salvo que les guste mucho la especialidad y quieren profundizar más.
Para estudiantes de Grado es más aconsejable el libro azul, «Odontopediatría. Bebés niños y adolescentes», que se distribuye como libro de texto en países de habla hispana y en el que participamos la mayoría de universidades españolas.

— ¿De qué manera ha influido la pandemia por COVID en la Odontopediatría?
— En el libro hemos introducido un capítulo sobre la Odontología en la era COVID. Además de los cambios para la protección en las consultas, la pandemia nos ha modificado la comunicación. En nuestra especialidad, la comunicación tanto verbal, como no verbal es básica.

Las facciones, las expresiones y gestos tienen un valor muy importante en los tratamientos con niños, en guiarlos y en saber dirigir y orientar su conducta y sus miedos. Una cosa es que vean la cara del profesional y sus expresiones, y otra es que el profesional lleve gafas, pantalla, mascarillas, ropa de protección, en vez de ropa «amigable» para los niños.

Parecemos astronautas y esto dificulta, sin ninguna duda, la comunicación y la interpretación de nuestras expresiones, gestos… Ese nivel de comunicación es muy importante en los niños, sobre todo, en los más pequeños, ya que son los que generalmente más necesitan de esa riqueza comunicativa que desarrolla el odontopediatra y en la que trabajamos mucho en la enseñanza universitaria para que aprendan nuestros estudiantes.

La comunicación con el niño y sus padres es algo básico. Por un lado, se aprende y, por otro, cada persona desarrolla sus capacidades comunicativas que va aprendiendo y modelando. Son habilidades o maneras que tenemos que tener porque si no, no vamos bien.

La pandemia ha cambiado la forma de comunicarnos y, en nuestra especialidad, la comunicación tanto verbal como no verbal con los niños es básica

— ¿Qué otros capítulos son reseñables?
— Uno de los capítulos está dedicado a las distintas maneras de exploración. Desde técnica de niño sobre padres, técnica de rodilla-rodilla, técnica camilla pediátrica, padre en silla de montar, etc.

También incluimos un capítulo novedoso que se centra en «familia y patrones de educación» y cómo los distintos patrones de educación, tal y como los especifica la Psicología y Psiquiatría infantil, se asocian con las actuaciones de los niños, sus miedos y su aceptación al tratamiento.

Es muy habitual en el día a día encontrarte con niños muy colaboradores que apenas tienen 3 o 4 años, incluso solo 2. Pero con los niños que no colaboran utilizamos técnicas de ludoterapia, técnicas de distracción, y otros enfoques que tratamos en el libro. Algunos, incluso necesitan medicación tranquilizadora, pero en la gran mayoría de los casos se utilizan los recursos que el propio profesional lleva dentro.

— ¿Qué retos ve por delante en la Odontopediatría?
— Hay un reto político que está en las dificultades que encontramos en la mayoría de las comunidades autónomas para utilizar óxido nitroso en los tratamientos. Conocido como el gas de la risa, lo utiliza el dentista general y el odontopediatra en Estados Unidos. Allí está muy generalizado por ser un sedante muy seguro que se elimina tan solo unos minutos tras su administración por vía inhalada nasal. En España tenemos grandes problemas para conseguir las autorizaciones para ello. Prácticamente solo es en la Comunidad Valenciana donde tienen esto resuelto.

En las demás comunidades nos ponen muchas barreras y, como profesional, creo que tenemos que hacernos reconocer y tener más consideración. El uso de óxido nitroso ayudaría mucho a la profesión, sería un salto considerable para procedimientos de dificultad, para niños con miedos…, les facilitas la vida a los pacientes y evitas tener que usar otro tipo de sedaciones más complejas en las que necesitas a un anestesista, como en las cirugías.


¿Cómo manejar la conducta de padres e hijos?

Portada "Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría"
Portada “Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría”.

Si tienes dudas de cómo manejar el comportamiento del niño y de sus padres en la consulta de Odontopediatría, esta obra te va a resultar de gran ayuda porque es la primera que está dedicada íntegramente a ello, con un capítulo específico para manejar la conducta de los padres.

Recoge multitud de fotos que ilustran cada situación, para aprender el manejo del comportamiento por los gestos del niño, que de otra forma es imposible transmitir. Es un libro para entender y aprender sobre la conducta en la consulta, tanto de los niños como sus padres y lograr que los profesionales manejen la situación con facilidad y éxito.

Ficha Técnica

Título: «Guía de conducta de pacientes y padres en Odontopediatría».
Autores: Juan R. Boj, Ximena Cabezas, Anastasiya Lapitskaya, Paola González, Paloma Pérez y Lluis Brunet .
128 páginas.
Tamaño: 21 x 29 cm.


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