Mariano Sanz
El Dr. Mariano Sanz es investigador de la Universidad Complutense de Madrid.

Dr. Mariano Sanz Alonso
Codirector del grupo de investigación “Etiología y terapéutica de enfermedades periodontales y periimplantarias” (ETTP) de la Universidad Complutense de Madrid

Una estadía organizada por su padre en Estados Unidos llevó al Dr. Mariano Sanz a enamorase de la Odontología en general y de la Periodoncia en particular. Allí también surgió su pasión por investigar, un interés que ha mantenido inalterable a lo largo de su dilatada y exitosa carrera. Décadas de proyectos, líneas de investigación en muy diferentes campos, publicaciones y conferencias a nivel nacional e internacional le han hecho figurar en una posición muy destacada en el ranking de los investigadores más relevantes del mundo. Un reconocimiento que agradece y comparte con su equipo, su querido grupo de investigación de la Universidad Complutense de Madrid.

– El Ranking of the World Scientists: World´s Top 2% Scientists le sitúa entre los investigadores españoles del sector odontológico más relevantes del mundo. ¿Cómo se llega a este punto Dr. Sanz?
– Se llega lógicamente con el esfuerzo y trabajo de muchos años. Como uno de los criterios que emplean para la elaboración de este ranking es el acumulativo, vas sumando publicaciones y proyectos a lo largo de los años y tu índice va subiendo. Además, uno de los factores que más influyen en la clasificación es el número de veces que te citan tus colegas y el impacto científico que tiene lo que publicas. Para esto es fundamental, además de los años de trabajo, crear un grupo amplio, es decir, que no tenga limitaciones en temas concretos, sino que abarque distintos campos, lo que aumenta el ámbito de citación y la posibilidad de que tus trabajos sean más valorados.

Aunque siempre tiene que haber un investigador principal, este es un mérito compartido con un grupo de gente que lleva muchos años conmigo y la prueba de que esto es así es que el Dr. David Herrera, con quien comparto desde hace años la dirección del grupo de investigación “Etiología y terapéutica de enfermedades periodontales y periimplantarias” (ETTP) en la Universidad Complutense de Madrid, ocupa el número 3 del ranking.

– ¿En qué líneas de investigación concretas están trabajando actualmente?
– Tenemos cinco grandes líneas: una de investigación básica en etiología y patogénesis de enfermedades periodontales y periimplantarias y cuatro líneas de investigación clínica donde estudiamos la eficacia de distintas intervenciones en la prevención y tratamiento de enfermedades periodontales (gingivitis y periodontitis), enfermedades periimplantarias (mucositis y periimplantitis); terapias regenerativas, tanto de regeneración periodontal como de regeneración ósea y, protocolos de rehabilitación con implantes dentales.

– ¿Qué tipo de perfiles reúne este prestigioso grupo de investigación que dirigen usted y el Dr. Herrera?
– El grupo es bastante amplio. Actualmente, tenemos nueve investigadores básicos contratados, que componen bioquímicos, biólogos o farmacéuticos que trabajan en áreas de biología molecular, microbiología, cultivos celulares o microbioma, entre otras. Estos proyectos de investigación básicos, por un lado, complementan a investigaciones clínicas y, por otro, estudian la etiología y patogénesis de las enfermedades periodontales y periimplantarias. Además, tenemos un numeroso grupo de investigadores clínicos organizado a distintos niveles y especializado en las distintas líneas de investigación. En esta estructura, el Dr David Herrera y yo estamos en el vértice y nos dedicamos fundamentalmente a escribir propuestas de proyectos, pedir subvenciones, gestionar los proyectos y escribir las publicaciones, en definitiva, a hacer la gestión administrativa de la investigación, a gestionar y adquirir las infraestructuras, a hacer contratos de investigadores… Toda esta labor, que es un poco ingrata, es fundamental para que todo funcione.

Dr. Mariano Sanz
“Involucrarse en investigación supone un plus muy importante para la carrera de cualquier profesional de la Odontología”, destaca el Profesor Mariano Sanz.

Luego tenemos un grupo intermedio, de investigadores seniors, que coordinan los distintos proyectos. Son, además de profesores de nuestro departamento, investigadores reconocidos como Elena Figuero, Fabio Vignoletti, Betina Alonso, Ignacio Sanz Sánchez, Ignacio Sanz Martín, Eduardo Montero, Ana Molina, Ana Carrillo, Nerea Sánchez, Paula Matesanz, María Rioboo, Mercedes López Durán, Óscar González, Margarita Iniesta y Jorge Serrano, entre otros. Luego tendríamos un tercer eslabón, que son estudiantes de doctorado o investigadores extranjeros que disfrutan de una beca en nuestro grupo de investigación que se dedican prácticamente a tiempo completo a investigar en nuestro grupo. También debemos incluir en este grupo a los estudiantes del Máster de Periodoncia que están haciendo su trabajo de investigación fin de máster. Aquí estarían las jóvenes promesas, que esperamos que dentro de poco asciendan de nivel. Si sumamos los tres niveles, nuestro grupo de investigación lo componen unas 35-40 personas.

– ¿Cuándo le surgió al Dr. Mariano Sanz su pasión por investigar?
– Yo no quería ser dentista cuando estudiaba Medicina, pero mi padre me organizó una estadía en Estados Unidos en la Facultad de Odontología de UCLA y allí conocí a Mike Newman que posteriormente sería mi tutor y él fue el que me introdujo en investigación desde el minuto uno. Esto fue lo que cambió mi chip: de no querer ser dentista a ser un apasionado de la Odontología en general y de la Periodoncia en particular.

¿Qué lectura hace de que siete profesionales españoles aparezcan en esta prestigiosa clasificación?
– Una lectura positiva, lógicamente. Pero si tú lo analizas detenidamente, de los siete, seis tenemos más de 60 años, lo cual es razonable por los criterios acumulativos con los que se realizan estos rankings, pero sería deseable que hubiera más investigadores jóvenes. Yo espero que en cinco-diez años haya 15 o 20 dentistas españoles en este ranking y de ellos, un número importante, entre los 50 y los 60 años. El de David Herrera es un ejemplo muy claro de que incluso siendo joven se puede llegar muy alto.

Involucrarse en investigación supone un plus muy importante para la carrera de cualquier profesional de la Odontología. Si buscas formar parte de la élite profesional, necesitas tener reconocimiento tanto nacional como internacional, y este reconocimiento te lo dan tus comunicaciones, tus publicaciones y tus conferencias. Además, si buscas competir internacionalmente no puedes hablar de lo que investigan otros, sino que tienes que presentar tus investigaciones y tus publicaciones, demostrar que no solo trasmites, sino que también creas conocimiento. El antiguo concepto de que inventen otros que yo ya lo contaré después hoy en día no se sostiene.

“Espero que en cinco-diez años haya 15 o 20 dentistas españoles en este ranking y de ellos, un número importante, entre los 50 y los 60 años”

¿Cómo ha afectado la pandemia a la faceta investigadora?
– El confinamiento estricto, entre mediados de marzo y primeros de junio, supuso un parón absoluto. Cerramos los laboratorios, detuvimos proyectos, y esto fue muy negativo para todo lo que estábamos llevando a cabo. Cuando nos dejaron volver a la universidad, reiniciamos poco a poco todo lo que teníamos pendiente, empezamos a llamar a los pacientes, abrimos los laboratorios…, pero también como coincidió con el verano hasta septiembre prácticamente no empezamos con el ritmo normal. Desde ese momento no hemos dejado de trabajar y publicar. Lo bueno que ha tenido el periodo de confinamiento es que como hemos estado en casa hemos podido dedicar tiempo a escribir y hemos publicado muchos trabajos que teníamos pendientes, por falta de tiempo. Desde el punto de vista del número de publicaciones es el periodo, creo, más fructífero que hemos tenido nunca, pero esto no quiere decir que el proceso de la investigación no se haya detenido, que sí se detuvo claramente.

«Cada vez son más los grupos españoles que tienen relevancia internacional en distintas áreas», señala el Dr. Mariano Sanz, quien recibió en 2019 el Premio Especial Gaceta Dental.

– Hace unas semanas presentaban unos interesantes resultados sobre un estudio en el que participa junto a investigadores de la Universidad McGill de Montreal y la Universidad de Qatar en el que se ponía de relieve que la presencia de periodontitis eleva hasta 9 veces el riesgo de fallecer si se tiene COVID-19. ¿Cómo surgen estas líneas de cooperación internacional?
– En esta investigación he trabajado con el Prof. Faleh Tamimi, como investigador principal de este proyecto, con quien llevo colaborando desde hace años, ya que Faleh hizo conmigo su doctorado en la UCM. Hoy en día es un investigador brillante siendo además vicedecano de investigación de la Universidad de MacGill en Canadá y decano en funciones en la Universidad de Qatar en Doha.

Cuando el Prof. Tamimi me transmitió las bondades del sistema qatarí en cuanto a los registros dentales y médicos de todos los individuos del país nos pusimos a desarrollar ideas que han fructificado en este estudio. He tenido el privilegio de coordinar un grupo muy competente de investigadores clínicos en Doha que han trabajado maravillosamente recogiendo todos estos datos, que, por primera vez en el mundo, han demostrado esta asociación tan relevante.

– Entre los proyectos en los que trabaja está el denominado “Maxibone” del que nos hemos hecho eco en más de una ocasión en Gaceta Dental. ¿En qué momento está y qué esperan alcanzar con él?
– Este es un proyecto muy interesante, financiado por la UE, para tratar de demostrar que la combinación de células madre mesenquimales obtenidas de punciones de médula ósea con un biomaterial sintético puede reconstruir maxilares atróficos, consiguiéndose suficiente regeneración ósea tanto vertical como horizontal como para colocar implantes realizando procedimientos quirúrgicos relativamente sencillos.

Estamos ahora en pleno ensayo clínico. Somos ocho centros en toda Europa, en España dos, el que lidera el profesor Federico Hernández Alfaro en Barcelona, y el que lidero yo en la Complutense de Madrid. Además, tengo el privilegio de coordinar el ensayo clínico, con dos centros que hay en Francia, dos en Alemania, uno en Dinamarca y otro en Noruega, en Bergen, que es donde ha surgido el desarrollo de esta técnica.

Cuando terminemos este ensayo clínico, que todavía está en su comienzo, ya que la pandemia nos ha demorado mucho y necesitaremos todavía más de un año para realizar todas las cirugías, entonces tendremos resultados muy importantes para presentar a la comunidad científica internacional.

– ¿Cuáles cree son los “hallazgos” más destacables para la Odontología de su dilatada carrera investigadora?
– Es difícil decir uno porque yo he llevado siempre varias líneas en paralelo, pero destacaría todos los trabajos que hemos realizado en terapia regenerativa (tanto en regeneración periodontal como en regeneración ósea); utilización de biomateriales, utilización de andamiajes, ahora con células madre… Nuestro grupo es de los más relevantes en esta línea de investigación, pero también hemos trabajado mucho en microbiología oral, en modelos de biofilm, ahora estamos trabajando en microbioma… La gran ventaja de contar con un grupo grande es que tenemos distintas líneas con buenos investigadores en cada una de ellas y esto es lo que nos permite ser muy competitivos a nivel internacional y acceder a muchos recursos, tanto en proyectos públicos como en colaboraciones con la industria. La generación de recursos es fundamental para mantener infraestructuras modernas y actualizadas, así como un plantel de investigadores competentes.

– ¿A qué desafíos se enfrenta la investigación odontológica en nuestro país?
– Uno de los retos más importantes, sobre todo cuando queremos optar a fondos públicos, es que estamos dentro del área de las Ciencias Biomédicas y competimos con toda la investigación médica en nuestro país, que es muy potente. Esto tiene un lado bueno porque sube mucho el listón de la calidad, pero por otro lado tenemos que competir con centros de investigación muy establecidos y con mucho know-how. Otro aspecto positivo es que nos exige establecer colaboraciones con grupos de investigación médica. Nosotros llevamos ya años trabajando con diabetólogos, en la línea de diabetes y periodontitis; con los cardiólogos en periodontitis y enfermedades cardiovasculares; y estas colaboraciones son claves desde un punto de vista estratégico.

“La generación de recursos es fundamental para mantener infraestructuras modernas y actualizadas, así como un plantel de investigadores competentes”

-Me habla de líneas de investigación y de colaboraciones en las que, por ejemplo, la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración (SEPA), organización a la que pertenece, ha profundizado mucho en los últimos años.
-La labor de SEPA ha sido espectacular porque una cosa es generar investigación y publicarla, y otra cosa es difundir que esa información científica llegue a todo el mundo. En esta labor de difusión SEPA en nuestro país ha hecho un trabajo extraordinario y lo sigue haciendo creo que mejor que ninguna otra asociación científica en Europa.

-¿Dónde cree Dr. Sanz que la investigación científica en el campo odontológico tiene aún más que aportar?
-El futuro pasa por desarrollar grupos de investigación en las distintas universidades españolas. Para mí no es muy relevante que el grupo sea en Endodoncia, materiales dentales, Cirugía Maxilofacial o Periodoncia; lo importante es que los grupos sean competitivos a nivel internacional, que publiquen y que transfieran sus resultados de investigación en todo el mundo… De hecho, cada vez son más los grupos españoles que tienen relevancia internacional en distintas áreas. Creo que, en España, tras una época expansiva donde se crearon muchas nuevas facultades hace 15 o 20 años, en la actualidad muchos de esos centros están en fase de consolidación y además de formar odontólogos, poco a poco, van creando grupos de investigación y generando nuevo conocimiento.