En Bilbao, del 20 al 22 de junio de 2019

La Sociedad Española de Disfunción Craneomandibular y Dolor Orofacial (SEDCYDO) y la Sociedad Española de Medicina Oral (SEMO) han unido sus fuerzas para celebrar, por primera vez de manera conjunta, sus congresos anuales. La cita, que tendrá lugar del 20 al 22 de junio en Bilbao, tiene como principal objetivo reivindicar la salud oral con la puesta en común de los conocimientos y experiencias profesionales desde diferentes perspectivas. Nos lo cuentan los presidentes del encuentro, los Dres. José Manuel Aguirre y Eduardo Ginestal.

—Es la primera vez que se realiza una reunión conjunta entre SEDCYDO y SEMO, ¿cómo surgió la idea de un congreso conjunto?
—La idea de realizar una reunión conjunta ha ido surgiendo poco a poco, por inercia profesional. Desde hace 12 años trabajamos juntos en la docencia de postgrado, en los campos de la Patología Oral, la Medicina Oral y el Dolor Orofacial y la experiencia ha resultado sumamente positiva. De hecho, son disciplinas que tienen muchas cosas en común y en la propuesta de «especialidades para Odontología» se engloban en una sola. Los asistentes podrán elegir entre los grupos de ponencias y talleres que ofertan ambas sociedades científicas, con una gran diversidad de contenidos, y la opción de elaborar un programa personalizado. Creemos que las propuestas de ambas sociedades son novedosas y de gran interés formativo.

—¿Por qué se ha elegido para esta cita profesional el lema «Reivindicando la salud oral»?
—Desde la creación de la Licenciatura, y luego el Grado en Odontología, muchos profesionales de la Odontoestomatología hemos echado de menos una formación «más médica» del odontólogo. Las competencias profesionales atribuidas a la profesión le confieren una importante responsabilidad en el diagnóstico y tratamiento de las enfermedades orales, pero estas competencias no se han plasmado de forma suficiente en los planes de estudio. La formación actual del odontólogo le capacita perfectamente para desarrollar el trabajo relacionado con la patología dentaria y su tratamiento, pero en menor medida para diagnosticar y tratar la patología bucal no dentaria y los cuadros de dolor orofacial. Por ello, en representación de SEMO y SEDCYDO, reivindicamos la salud oral en referencia a la necesidad de formar al profesional de la Odontología en todos los campos en los que tiene competencias profesionales.

—¿Con qué novedades se presenta el encuentro y qué objetivos se ha marcado para su celebración?
—La novedad más importante es la organización conjunta de actividades científicas. Nos quedan muchas cosas por aprender y la puesta en común de conocimientos profesionales desde diferentes perspectivas es muy enriquecedora. Esperamos que esta iniciativa, que consideramos muy positiva, anime a otras sociedades científicas a realizar reuniones compartidas. La superespecialización profesional, en ocasiones, nos hace perder la perspectiva de las necesidades globales del paciente respecto a la salud oral, y compartir las experiencias y objetivos profesionales es sumamente positivo.

—¿Qué temas y ponentes destacaría dentro del programa científico?
—Hemos tenido la gran suerte de elegir los temas de interés y a los profesionales que consideramos idóneos para las ponencias y talleres y la respuesta ha sido sumamente generosa. Contamos con magníficos ponentes en todas las áreas que hemos escogido. Lógicamente, el esfuerzo que realizan los ponentes extranjeros para estar con nosotros es mayor y queremos agradecer a las Dras. Jääskeläinen, Taylor, Vigarios y Baad-Hansen y a los Dres. Mosqueda y Delgado su disponibilidad. El resto de los ponentes también tiene un altísimo nivel profesional.

—Para finalizar, ¿qué volumen de asistentes se espera? ¿Cree que atraerá al perfil más joven?
—Estamos muy satisfechos porque en los últimos años se ha incrementado el número de profesionales jóvenes que se han inscrito tanto en SEMO como en SEDCYDO. De hecho, en ambas sociedades se ha creado un apartado específico para profesionales jóvenes (SEMO-Joven y SEDCYDO-Joven) y tratamos de recoger las inquietudes profesionales y las necesidades de formación específica que reclama este colectivo, que representa el futuro de la profesión. Esperamos tener entre 300 y 350 inscritos en la reunión y nos llenaría de satisfacción si se incrementasen las inscripciones de profesionales jóvenes.