De izda. a dcha., los doctores Jorge Calvo de Mora, Irene García-Martínez y Antonio Meaños; Juan Manuel Molina, Miguel Arroyo, Gema Bonache (Gaceta Dental), el Dr. Jacobo Somoza, Víctor García y los doctores Antonio Bowen y Ricardo López-Carmona.

Pacientes y profesionales se benefician de la innovación tecnológica

La Odontología se encuentra inmersa en una continua evolución marcada, en gran medida, por la innovación y el desarrollo tecnológico. Los profesionales del sector coinciden en la necesidad de sumarse al tren de lo digital por los beneficios que aporta a la práctica profesional y que redundan, lógicamente, en una mayor calidad asistencial al paciente. Sobre los pros y contras de la digitalización, el reto que supone la curva de aprendizaje, las temidas obsolescencia e inversión o la relación cada vez más estrecha entre clínica y laboratorio que demanda este nuevo escenario, hablamos con nueve apasionados de la tecnología en un encuentro organizado por Gaceta Dental y patrocinado por Henry Schein.

No era la primera reunión que organizábamos sobre Odontología Digital y está claro que no será la última. Y es que la tecnología se ha convertido en una perfecta aliada de nuestros profesionales. Gracias a las nuevas herramientas que irrumpen de manera continua en el mercado, clínicos y técnicos ven mejorado su trabajo en precisión y eficiencia, lo que se traduce en una mejora de la calidad asistencial al paciente. A nuestra cita acudieron nueve profesionales, abanderados de la revolución digital que ha experimentado el sector en los últimos años: los doctores Jorge Calvo de Mora, Antonio Bowen, Irene García-Martínez, Antonio Meaños, Ricardo López-Carmona y Jacobo Somoza; Miguel Arroyo y Víctor García, en representación del laboratorio, y Juan Manuel Molina, director general para España y Portugal de Henry Schein, firma patrocinadora del encuentro, quien se encargó de dar voz a la industria, principal motor de la innovación.

Poco a poco

El proceso de digitalización en el campo odontológico en España, aunque firme, va a paso lento. «Mientras que la media de inclusión tecnológica en Europa está entre el 18% y el 20% aproximadamente; en España estamos en el 5%, es decir, realmente falta mucho por hacer. Vamos muy lentos», cuantificó Juan Manuel Molina.

Lo cierto es que aún hay una gran masa de profesionales que ven la Odontología Digital como algo de futuro y otros casi como de ciencia-ficción, pero si algo quedó reflejado en el encuentro es que la Odontología Digital es una realidad que ha llegado para quedarse. «La persona que no se encuentre inmersa en el conocimiento de los conceptos y la forma de trabajo digital está condenada a la extinción, como los dinosaurios», auguró con contundencia el Dr. Antonio Bowen, para quien «la Odontología Digital es, sin duda alguna, presente. De una forma o de otra, se empezó con este mundo ya en los 90». Más allá fue el Dr. Ricardo López-Carmona, auténtico apasionado de la tecnología, para quien la Odontología Digital es una necesidad. «Tenemos que entrar absolutamente todos en lo digital si no queremos perder el tren. Su uso y aplicación profesional contribuirá a generalizar la excelencia. Los pacientes lo piden, están necesitados de que los traten al máximo nivel», aseguró.

El Dr. Jorge Calvo de Mora hizo hincapié en que, aunque la Odontología Digital es una realidad, «el presente lo tenemos que contextualizar. Más del 90% de las clínicas no tienen nada digital. Y es que cada consulta tiene su idiosincrasia y sus profesionales tienen que valorar qué procesos pueden digitalizar y cuáles no. Pero estamos ante un escenario diferente que demanda cambios: el concepto de primera visita va a ser diferente. Ya no puede ser entendida como una visita exclusivamente médica. Será un proceso, y si te quedas atrás, estás fuera».

La transformación digital aterrizó ya hace años también en el mundo del laboratorio. «Nosotros llevamos una ventaja en el mundo digital, ya que desde hace diez años, como mínimo, estamos luchando con los CAD/CAM», aseguró Víctor García; una opinión que refrendó su colega Miguel Arroyo: «Llevamos bastante tiempo trabajando la Odontología Digital. Es presente absoluto de nuestra profesión, y que aumentará aún su protagonismo en el futuro porque la tecnología, evidentemente, no para de evolucionar».

Nativos digitales

Los doctores Irene García-Martínez y Antonio Meaños representaron en la mesa de debate a esa generación de dentistas familiarizada al cien por cien con las nuevas tecnologías. Y es que el factor demográfico y lo digital han cambiado el paradigma de la profesión.

Todos los asistentes al encuentro sobre Odontología Digital debatieron activamente sobre el presente y el futuro de la profesión en torno a las nuevas tecnologías.

La Dra. García-Martínez destacó que «hay estudiantes de Odontología que comienzan a aprender esta ciencia, los conocidos como «nativos digitales». Se familiarizan desde la base con la tecnología que se aplica hoy en día, recibiendo una formación a través de un proceso técnico, creativo y que admite todo tipo de modificaciones». Además, hoy en día, podemos distinguir varios perfiles de clínicos, según la relación de familiaridad que mantienen con la Odontología Digital, diferenció la Dra. García-Martínez. «Por un lado, están las personas que son totalmente escépticas, instaladas en una zona de confort y no quieren salir de ella. Luego están las personas que practican lo digital, las que se basan en la evidencia y prueban los distintos dispositivos. Este trabajo te da la mente creativa de la Odontología Digital.

También, hay profesionales que están empezando a ver que, efectivamente, este es un mundo que promete y tienen curiosidad, pero esperan por miedo a que los dispositivos no estén tan a punto. A estos últimos les tenemos que decir que a día de hoy las herramientas son eficientes por la mejora técnica que presentan. Hay que coger el tren».

«Creo que nuestro caso es muy particular», destacó el Dr. Antonio Meaños –tanto él como Irene cursaron el Máster de Odontología Restauradora Basado en Nuevas Tecnologías de la UCM–. «Hemos optado por invertir esfuerzo y tiempo en especial en nuestra formación. Mi práctica clínica ha cambiado, hay un antes y un después. Y no hay una vuelta atrás. Creo que tenemos el deber de dar formación a toda aquella persona que todavía es escéptica, tenemos que enseñarle y no pintárselo todo bonito. La Odontología o la Prótesis se tiene que aprender como una Ciencia. Ahora bien, la Odontología Digital es una forma diferente de ejecutar y creo que no es incompatible ir añadiendo estos aspectos a los dos planes de estudio», finalizó.

Y en el laboratorio, ¿se ve reflejado en el plano formativo la vertiente digital de la profesión? «Ahora los chicos más jóvenes que salen de los centros de FP tienen una formación técnica que cada vez, poco a poco, está siendo mejor. El tema es primero formales como técnicos, y después de manera digital. Tienen que tener conceptos que son básicos y muy trabajados para luego llegar a ese punto digital y comprender mucho más rápido», aclaró Miguel Arroyo. Más crítico se mostró Víctor García quien reveló dificultades para encontrar personal cualificado. «Nos cuesta encontrar a una persona que colabore con nosotros en el laboratorio y que sepa de Odontología y de digital. Para el técnico tradicional, sobre todo para los ceramistas, es complejo o te encuentras profesionales que saben de ordenadores, pero no cómo colocar un diente en su posición».

Curva de aprendizaje

El miedo a la curva de aprendizaje en la aparatología digital es sin duda un freno a su expansión. «La gente tiene un problema frente al cambio. Muchos se compran la tecnología y luego llega la realidad. No saben qué hacer con ella. No nos podemos engañar: la mayor parte de los escáneres están infrautilizados. Hay que hacer un poquito de autocrítica. Si haces una inversión grande también tienes que ver que exige un aprendizaje importante. La gente está comprando tecnología digital para hacer las cosas que hace habitualmente de forma analógica, lo que es un error enorme. El cambio es ineludible, pero hay que formarse», apuntó el Dr. Jacobo Somoza. A este respecto, el Dr. López-Carmona incidió en la importancia del correcto orden de los factores: «Lo primero es el conocimiento y después ya decidirás qué maquina te interesa comprar (aunque más que la máquina en sí, lo importante es el software que lleve -advirtió-».

De izda. a dcha., los doctores Jacobo Somoza, Antonio Meaños, Irene García-Martínez, Gema Bonache y el doctor Ricardo López-Carmona, durante el encuentro celebrado en Madrid.

Otro de los grandes obstáculos del crecimiento de la digitalización es la inversión. «Las máquinas cuestan dinero. La tecnología no es barata. Nosotros como profesionales tenemos que racionalizar el gasto analizando qué necesitamos. Es cierto que hay opciones como software que no necesitan casi de inversión, pero la gente busca una rápida amortización y la curva de aprendizaje es muy alta». Además, como apuntó Víctor García, no debes perder de vista, para evitar frustraciones, la obsolescencia tecnológica: «No puedes comprar una herramienta digital pensando en diez años, la tecnología tiene un plazo de vida más bajo, hablamos de tres años».

«La compra de tecnología lleva asociada una responsabilidad: la inversión obliga a la formación. Si no haces esto, no vale para nada», afirmó Juan Manuel Molina. Y al hilo de esto, advirtió a los profesionales: «cuidado con los saldos, además se puede invertir haciendo uso de las nuevas fórmulas financieras, con un renting que te permita realizar un cambio a los tres años si sale una nueva tecnología. Además, lo adquieres con mantenimiento, incluso te lo puedes llevar con dos o tres cursos de formación continuada tras la compra para ayudarte en la curva de aprendizaje».

Soporte de la empresa

Pero, ¿qué opina el profesional de esto? ¿Facilita la empresa suficiente formación y soporte a los compradores? «Ahora mismo no», afirmó el Dr. Antonio Bowen, quien justificó también el hecho en que «a lo mejor porque exigimos más a los sistemas que lo que nos explican que pueden hacer». No obstante, continuó, «desde un punto de vista puramente de producto, me he encontrado con graves carencias de alguna empresa a la hora de solucionarme problemas y complicaciones, no en las aplicaciones como tal». Por su parte, la Dra. Irene García-Martínez subrayó que «las empresas a día de hoy saben perfectamente hasta dónde pueden llegar y técnicamente van mejorando, se centran en la asistencia técnica y la ayuda al usuario. Como clínicos y usuarios de lo digital apostamos por las empresas que sabemos que van a responder; aquellas que nos dan más confianza». Un aspecto en el que incidió Víctor García: «lo que busco en una maquinaria es tener a un partner, a alguien fuerte detrás; y ya no solo por formación, que a lo mejor ya no la necesito tanto, sino por servicio técnico. El problema es que los servicios técnicos que dan soporte a las casas comerciales son muy flojos, cuesta encontrar profesional cualificado para el abordaje de estas tecnologías».

El Dr. Jacobo Somoza puntualizó que «lo que hay que elegir es un buen soporte con buena formación. Y si esto no se paga no lo puedes tener», algo que a algunos aún les cuesta comprender. La tecnología, sin un mantenimiento, no va a tener actualizaciones ni desarrollo. Aquí es clave el ingeniero».