Eva Álvarez de Almeida, presidenta de ANEO

Diálogo y consenso. Es la firme declaración de intenciones con la que se presenta Eva Álvarez de Almeida como nueva presidenta de la Federación de Estudiantes de Odontología (ANEO). Desde su nuevo cargo, ella misma nos detalla cómo afronta este desafío, así como la manera en la que espera contribuir en la mejora de la formación odontológica en España. Una de sus máximas reivindicaciones es la homogenización de los planes de estudio, si bien, asegura que «podemos sacar pecho y sentirnos orgullosos de nuestra preparación».

—Asume la presidencia de ANEO coincidiendo con el 25 aniversario de la Asociación ¿cómo afronta y qué supone este reto desde el punto de vista profesional y personal?
—Desde el punto de vista profesional, significa crecer en el mundo de la profesión que elegí estudiar, conocer otra cara de la Odontología, a parte de las aulas y clínicas. Personalmente, ANEO, desde el principio, me ha hecho madurar y desarrollarme como persona en esta etapa de mi vida. Me ha aportado una gran cantidad de nuevos compañeros y amigos, me ha enseñado el valor del trabajo en equipo, el diálogo y la superación. Son todo competencias transversales necesarias para el futuro y complicadas de adquirir si no participas en este tipo de actividades.

—¿Podría resumir en cinco puntos los principales problemas que caracterizan a la formación odontológica en España?
—Quizá cinco puntos se hacen muy extensos y tenemos que tener en cuenta que, al fin y al cabo, somos de los estudiantes europeos que mejor preparados salimos al mundo laboral para poder ejercer con conocimiento y grandes capacidades. Señalaría la necesidad de unificar los planes de estudio entre las diferentes universidades, tanto públicas como privadas, en concreto en lo que a la carga clínica se refiere. También sería interesante la introducción de nuevas tecnologías en la práctica, así como darle una mayor importancia al tema del aprendizaje en la gestión odontológica y dirección empresarial y a la protección de datos. Más allá de esto, seguimos con los problemas de la plétora profesional y la ausencia de numerus clausus, gran problema que asusta a los estudiantes que están a punto de salir.

—¿Cómo espera contribuir, desde ANEO, en la mejora de los mismos? ¿Cuáles serán sus reivindicaciones?
—ANEO buscará dar voz, y al mayor volumen posible, a las asociaciones locales que la conforman, ya que son el alma de la federación nacional. Es vital rescatar asociaciones con las que se ha interrumpido el contacto y animar a compañeros de universidades que no se han unido a crear una, a que se lancen a ello. Cuantas más asociaciones locales conformen ANEO, las verdades sobre puntos fuertes y débiles de la educación odontológica tendrán una mayor veracidad y fuerza. Continuaremos con el apoyo al Consejo General de Dentistas para la creación de un numerus clausus y lucharemos para ayudar a las asociaciones a resolver las dificultades ante las que se enfrenten mediante el diálogo y el consenso.

—¿Por qué considera necesario establecer dicho numerus clausus en Odontología?
—Como ya sabemos, y es por lo que se está luchando activamente desde el Consejo General, nos graduamos más estudiantes de los que realmente requieren las necesidades del país. El número de dentistas sobrepasa con creces el recomendado por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Es necesaria la regulación en este aspecto para evitar la saturación del colectivo de odontólogos y crear un futuro profesional digno y razonable para los estudiantes egresados y el resto de odontólogos.

—¿Cuenta ANEO con los medios o ayudas suficientes para llevar a cabo sus iniciativas? ¿Se sienten respaldados por colegios y facultades?
—Toda ayuda siempre es poca. Al tratarse de estudiantes, vamos y venimos, los relevos son impredecibles según la generación, por lo que las relaciones se tienen que cultivar y desarrollar por personas que cambian y desaparecen de la gestión en poco tiempo. Siempre nos hemos sentido arropados por los Colegios Autonómicos y por el Consejo General, de los cuales no hemos recibido nunca ninguna negativa de colaboración en nuestros diferentes proyectos. En cuanto a las Facultades, según la relación con la asociación local, recibimos respuesta más o menos favorable, siendo normalmente más común el respaldo.

—¿Considera que existe desconocimiento por parte de los estudiantes de Odontología sobre la oferta de formación de posgrado existente en la actualidad? ¿Qué puede hacer ANEO al respecto?
—En general, en el estudiante despierta el interés por los posgrados en 4º y 5º de grado, que son los años donde también se informa de las diferentes ofertas, destinos y opciones. Gracias a Internet, las diferentes plataformas de búsqueda de cursos y másteres que se están creando o herramientas como la Guía de Formación de Gaceta Dental (GDF), es mucho más fácil acceder a toda la información. El alumno que quiere realizar estudios de posgrado se interesa y revisa toda la oferta en este ámbito. Desde ANEO no dirigimos a uno u otro curso o Máster, facilitamos las herramientas para que el alumno sea el que decida dónde realizará su formación pudiendo haberlo comparado con otros centros o direcciones diferentes.

La nueva presidenta de ANEO cita los modelos educativos francés, portugués o italiano como ejemplos a seguir.

—En cuanto a los actuales planes de estudios universitarios de Grado en Odontología en la diferentes Facultades, ¿cree que necesitan mejorar?
—En este punto, y podemos basarnos en el estudio sobre las competencias adquiridas en el territorio europeo que se publicó hace dos años, podemos hinchar el pecho y sentirnos orgullosos de la preparación que nos están impartiendo. Todo es mejorable, pero no tenemos nada de lo que envidiar a otros sistemas educativos. Como ya he dicho anteriormente, sería necesaria la homogenización de los planes de estudio y la resolución de problemas o mejoras de características individuales a nivel de cada facultad.

—¿Qué ventajas aportaría la implantación de especialidades oficiales en España?
—La creación de especialidades da calidad al servicio ofrecido a los pacientes. Hacer de un facultativo un especialista requiere mínimos exigidos por ley. No solo eso, sabiendo que operamos en un marco europeo, nos permitiría ponernos al nivel de nuestros compañeros del resto de Europa.

—¿Qué consecuencias está teniendo la plétora profesional que se ha generado en los últimos años?
—Un número descontrolado de alumnos que se gradúan al año implica una auténtica jauría en busca de un puesto de trabajo. Con ello, es más fácil encontrarse con condiciones laborales no óptimas e injustas. Un ambiente laboral basado en la competitividad agresiva lo único que conlleva es la precariedad, afectando todo ello a los servicios ofrecidos. Hay que cuidar la profesión desde su nacimiento, es decir, en la Universidad, por el contrario, en el futuro el panorama puede ser desolador.

—Fuera de nuestras fronteras y dadas las diferencias entre los programas universitarios españoles con respecto a otros países, ¿cuál sería, en su opinión, el modelo formativo a seguir?
—El modelo educativo debe adaptarse a las necesidades del país. En mi opinión, el modelo educativo español nos prepara correctamente para las situaciones con las que nos encontraremos como odontólogos generales. Modelos como el francés, portugués o italiano, en el que se permiten la realización de un mayor número de tratamientos y de forma más autónoma por parte del alumno, podrían ser ejemplos en los que basarnos para mejorar ciertos aspectos en nuestra formación clínica.

—¿Se ha planteado en alguna ocasión ejercer la profesión fuera de España?
—Sí, siempre he querido salir de España, por lo menos para tener esa experiencia: aprender de otra cultura, otros puntos de vista completamente diferentes, empezar de cero. No lo veo como plan a largo plazo, pero sí que es algo que quiero hacer.

—¿Cómo ve su futuro profesional y el de sus compañeros?
—Me gustaría verlo más claro, pero no está del todo oscuro. Al fin y al cabo, en diferentes condiciones, pero prácticamente todos vamos a acabar trabajando como odontólogos, trabajar de lo que hemos estudiado, lo cual es una utopía para compañeros de otros grados universitarios.

—¿Volvería a estudiar Odontología?
—Esta pregunta puede tener varias respuestas diferentes dependiendo de la época del año, en mayo-junio creo que mi respuesta sería no, por culpa de la época de exámenes. Fuera de bromas, sí, la volvería a elegir. Es una profesión que estoy deseando empezar a ejercer, y el camino, aunque duro, está siendo muy reconfortante.


Más personal…

• Nacida en... Madrid.
• Aficiones… Cualquier plan que implique estar con gente a la que quiero.
• Deportes… Natación.
• Un libro… El Extranjero, de Albert Camus.
• Una película… Paradise Now (con permiso de Pearl Harbor).
• Un lugar… Valdoviño, Galicia.
• Música preferida… Cualquiera que me haga bailar.
• Viajes en cartera… El Pantanal de Mato Grosso, Brasil.