El Observatorio de la Profesión Sanitaria, organizado por el COEM, ha analizado los principales problemas que afectan a dentistas, médicos, fisioterapeutas y farmacéuticos.

Datos del observatorio organizado por el COEM

La mercantilización de las profesiones relacionadas con la salud, la publicidad engañosa y el intrusismo figuran entre las principales preocupaciones de los profesionales de la sanidad española.

El Observatorio de la Profesión Sanitaria, organizado por el COEM, ha analizado los principales problemas que afectan a dentistas, médicos, fisioterapeutas y farmacéuticos.

El Observatorio de la Profesión Sanitaria, organizado por el Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región (COEM), en colaboración con los colegios profesionales de farmacéuticos (COFM), fisioterapeutas (CPFCM) y médicos (ICOMEM), así como con la Asociación Nacional de informadores de la Salud (ANIS) y la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, ha determinado que la mercantilización de las profesiones sanitarias, la publicidad engañosa y el intrusismo profesional son los principales problemas que preocupan a los colegios profesionales de la región.

Prácticas economicistas

Los dentistas alertan de la práctica que vienen realizando determinadas clínicas en las que se vela únicamente por el lucro económico de las empresas propietarias, anteponiendo la obtención del beneficio a la salud y estado del paciente, hasta el punto de haberse convertido en un problema de salud pública. Asimismo, la necesidad de mantener márgenes elevados de facturación ha desembocado en la práctica generalizada de prescribir siempre el tratamiento más caro para el paciente, que no siempre es el más adecuado a su estado de salud.

La utilización de publicidad de carácter ilícito y engañoso para atraer a pacientes —con vulneración de la normativa en materia de consumidores y usuarios y la normativa básica de carácter sanitario— está en la base de dichas prácticas y necesita, en consecuencia, una regulación que ponga fin a la desprotección del paciente, destacan desde el COEM.

En este sentido, su presidente, el Dr. Antonio Montero, afirmó que el Colegio se enfrenta «a un verdadero problema de salud pública, derivado de la práctica que llevan a cabo determinadas clínicas dentales, que buscan por encima de las necesidades reales del paciente, un beneficio económico».

El Dr. Montero asegura que las prácticas de determinadas clínicas pueden derivar en graves problemas de salud pública.

Por otra parte, la necesidad de una regulación específica en materia de publicidad sanitaria es una de las prioridades que los colegios persiguen. El Dr. Miguel Ángel Sánchez Chillón, presidente del Colegio Oficial de Médicos madrileño, apuntó que «la publicidad engañosa es un problema de nuestra sociedad, que no solo afecta a los profesionales del ámbito sanitario, sino también a otros sectores, pero en nuestro caso tiene una especial relevancia porque lo que está en juego es la salud de las personas y debemos velar por protegerla, ya que es un derecho fundamental».

Intrusismo y competencia desleal

Por último, en materia de intrusismo profesional, los odontólogos y los fisioterapeutas son los más afectados. José Antonio Marín, decano del CPFCM, resaltó que los colegios tienen que protegerse entre ellos, para conseguir que el intrusismo «no se generalice y quede impune. El intrusismo y la competencia desleal exponen al ciudadano a graves riesgos de salud y a una importante indefensión en caso de hacer una reclamación por mala praxis», aseveró.

Por último, los asistentes señalaron a internet como una realidad que, si bien es muy beneficiosa en muchos ámbitos, puede resultar una vía para la distribución de medicamentos y productos sanitarios sin la supervisión o prescripción del correspondiente profesional sanitario, lo que puede entrañar un riesgo elevado para los pacientes.