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La ingente cantidad de oferta formativa existente, tanto de postgrado como continua, y la variedad de agentes que imparten la enseñanza, obligan al graduado y al profesional a valorar algunos aspectos para identificar la mejor opción.

Una vez recopilada toda la información es necesario dedicar un tiempo para investigar las distintas opciones existentes y escoger la que sea más acorde a las expectativas y necesidades del cursillista. Aquí se muestran, a modo de decálogo, algunas de las más destacadas.

1. Contenido

El abanico de formación existente abarca muchos ámbitos, desde las disciplinas más concretas hasta cursos de gestión, estrategias de marketing o de Estética Dental. Por ello, no conviene dejarse llevar por su atractiva nomenclatura, sino analizar con detalle el programa e identificar qué temas se tratarán durante el curso y cómo se abordará cada uno de ellos.

2. Metodología

El mercado ofrece cursos presenciales, semipresenciales y a distancia. Unas modalidades que se ajustan a las necesidades de cada perfil y cuya elección debe regirse en función de la libertad horaria de cada uno. Los cursos presenciales tienen un mayor reconocimiento por parte de la comunidad odontológica, si bien la evolución de las nuevas tecnologías están permitiendo un mejor aprovechamiento de los recursos.

3. Profesorado

Sin duda, el prestigio del profesorado es una de las consideraciones más importantes. El equipo docente ha de estar formado por profesionales con un excelente nivel académico y profesional, que cuenten con publicaciones científicas, sobre todo en aquellas materias que imparten, y, asimismo, que participen como ponentes en congresos y jornadas o como dictantes de cursos de colegios, empresas o asociaciones profesionales.

4. Especialización

El nivel de especialización de un curso puede determinarse conociendo el tiempo que se dedica a la parte teórica y a la práctica. Asimismo, si el profesional está en ejercicio es probable que elija aquellos que se centren en aspectos más concretos de su día a día en la consulta, mientras que un graduado optará por contenidos que le aporten un mayor conocimiento.

5. Perfil profesional

Otro aspecto valioso debe ser el perfil de los alumnos que acudan al centro. Así, la edad media de los asistentes, el nivel de estudios o el número de alumnos de cada promoción puede servir para identificar la profesionalidad del curso y del centro.

6. Prestigio del centro

La reputación de la institución es otro aspecto a valorar. Este renombre puede identificarse teniendo en cuenta su trayectoria, el número de promociones que ha formado, el listado de docentes o el desarrollo profesional de sus alumnos. La ratio profesor-alumno también puede ser un detalle significativo al elegir un programa formativo.

7. Instalaciones

Visitar las instalaciones del centro en el que se vaya a cursar la formación puede ser fundamental. Esa visita servirá para conocer los medios que ponen al alcance de los alumnos, el estado de los medios informáticos, los materiales e instrumentos de trabajo, así como la cantidad de gabinetes dentales con los que cuente y si tecnología empleada es de última generación.

8. Acreditaciones

La vinculación de un determinado centro a organismos que acrediten la excelencia de sus programas formativos resulta de vital importancia, sobre todo, porque asegura que se cumplen unos determinados estándares de calidad. Acreditaciones que vienen de la mano de universidades, instituciones sanitarias públicas, la Comisión de Formación Continuada (CFC) del Sistema Nacional de Salud y demás agentes con reconocida capacidad para organizar e impartir formación.

9. Precio

Si todos los criterios de elección de un programa de formación requieren de una ineludible reflexión, muchas veces es el precio lo que trae de cabeza a los futuros dentistas. De ahí, que las facilidades de financiación y los diferentes requisitos de admisión puedan también ser decisivos para inclinar la balanza hacia uno u otro programa de estudio.

10. Servicios de apoyo

Otros servicios y complementos con los que cuentan las grandes instituciones, y que sirven de apoyo al alumno, son los referentes a becas y ayudas, bibliotecas, laboratorios, apoyo a la investigación, etc.

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