Todos a una

En opinión de Raquel Durán, «los protésicos están invirtiendo mucho dinero en formación y en aparatología para aportar un servicio adicional no solo a sus clientes implantológicos, sino también a otro tipo de clínicas que se ofrecen actualmente. Ahora son ellos los que quieren avanzar, lo que pasa es que si no lo enfocamos como equipos, pueden sentirse algo desplazados. Por eso nosotros pretendemos hacer los congresos para higienistas, protésicos, odontólogos, todos a una, porque al final forman parte de un equipo».

En este sentido, Sonia Gómara afirmó estar completamente de acuerdo ya que «si no existe una buena comunicación entre el técnico dental y el odontólogo, no funciona. Es fundamental que, incluso desde la industria y las casas comerciales, motivemos esa unión, ese flujo de comunicación. Y, por supuesto, hacer entender a los protésicos dentales y a los laboratorios que todo lo que se refiere al CAD/CAM no les va a quitar el trabajo, sino todo lo contrario, es una innovación gracias a la cual van a poder ofrecer otra serie de tratamientos e incluso comunicarse mucho mejor con su odontólogo», concluyó Gómara.

Para Laura del Valle, «venimos de un sector más tradicional en el que el odontólogo tenía el soporte de un auxiliar y en la actualidad el perfil de clínicas está cada vez más enfocado al trabajo en equipo entre odontólogo e higienista. Para mí es un punto fundamental en el que queda mucho por avanzar y creo que se está haciendo en todos los niveles. Nosotros lo enfocamos más desde odontólogo, higienista o personal de clínica, pero es necesario que toda la cadena de profesionales que participa en el proceso trabaje en equipo, porque si no, al final no funciona», insistió Del Valle.

«La comunicación e integración de los equipos es fundamental y creo que todos compartimos esa idea», quiso apostillar a este respecto David Linares.

Más vale prevenir

El doctor Ángel Alcaide ve las claves del futuro de cara a 2017 en todo lo relativo a la prevención, la higiene y la promoción de la salud oral y general. «El foco en el que tenemos que poner mucho esfuerzo a nivel empresas y del paciente es en prevenir lo que pueda ocurrir, porque lo que venga después puede traer más problemas que soluciones. No solo se trata de cuidar dientes e implantes, sino de prever problemas en salud oral. Entendemos que el futuro se basa en tres pilares: el de la citada prevención como núcleo central, estimulando al paciente para que cuide lo que tiene y lo que va a tener; salvar no solo la salud oral sino el resto de estructuras de nuestro organismo, sin olvidar que la boca está en el cuerpo, y en tercer lugar aprovechar la influencia de las nuevas tecnologías, que pueden permitirnos dirigirnos al paciente y que este tenga la información al alcance de sus manos. En definitiva, el siglo XXI estará marcado por la prevención».

En este sentido, Sonia Gómara afirmó estar de acuerdo, ya que «nos ha quedado una asignatura para septiembre que es toda la línea de prevención, que incluye muchísimos productos para antes y después de colocar una prótesis».

Visión de futuro

Finalmente y en un esfuerzo por vaticinar las claves del futuro para los próximos años, Gianfranco Parente aseguró que 2017 «va a ser un año más, con algo de crecimiento, pero con algunas empresas que desaparecerán del mercado. El futuro será de clínicas privadas o altamente especializadas». Algo más optimista fue Sonia Gómara, para quien «2017 sí va a ser un año de mucho movimiento y crecimiento con importantes innovaciones, pero donde sobre todo, no debemos olvidar que el protésico dental es un artista y el proceso analógico va a seguir teniendo durante mucho tiempo un papel destacado».

Para Ángel Alcaide y Laura del Valle la ecuación es sencilla «higiene+higiene+higiene=prevención de la salud. No solo bucodental, sino también general».

Los representantes de la industria que acudieron a este encuentro se mostraron optimistas de cara al futuro, hablando de crecimiento e
innovación.

Por su parte, Juan España considera que el futuro ya está presente en los laboratorios dentales, mientras que para Marcial Hernández «no es tan importante la tecnología como lo bueno que seas gestionando lo que tienes».

Finalmente, David Linares apostó por «la cuarta dimensión en Implantología, es decir, menos titanio y más hueso, y por hacer tratamientos que permitan que los tejidos vitales hagan que el paciente tenga menos tratamiento implantológico, menos incomodidad postoperatoria y una mejor calidad de vida».

¿Materiales o personas?

A la hora de analizar los últimos avances en lo que a materiales para la realización de prótesis se refiere, Juan España quiso dejar clara su visión de que «hablar de materiales no es tan importante como hacerlo de los valores éticos que aplican las personas en su trabajo diario. Lo importante es querer ayudar y ser sinceros, trabajar adecuadamente. Las empresas gastan mucho dinero en crear nuevos materiales y son de muy buena calidad, pero al final son las personas las que deciden cómo realizar el trabajo». Para Marcial Hernández, «es llamativo que también en el lado técnico de las prótesis el valor de cara al futuro no sean los materiales, sino el trabajo desarrollado por las personas con un peso ético y formativo.

Desarrollar la parte humana es uno de los valores que las empresas a nivel global y, por supuesto, en este sector, necesitan. Solo nosotros somos capaces de hacer que todo cambie si estamos dispuestos a mejorar».

El flujo digital dentro de la Odontología fue otro de los asuntos que se trataron durante este encuentro.

El reto digital

David Linares introdujo el tema de la revolución digital asegurando que «se lleva hablando de ella décadas, pero es como la gran promesa del fútbol que nunca triunfa. Recordemos que todavía hay muchas clínicas que carecen de radiología 3D, siendo un elemento de diagnóstico imprescindible a día de hoy. El reto digital existe, pero todavía queda mucho camino por recorrer para que sea un éxito cien por cien». A este respecto, Gianfranco Parente afirmó que «se habla de tecnología digital, pero todavía estamos buscando si funciona. En mi opinión, sirve si mejora realmente en algo el trabajo, porque requiere una curva de aprendizaje impresionante. Con la impresión realizada con escáner intraoral tenemos muchos problemas. Para mí, lo digital respecto a lo tradicional es menos preciso. Lo importante es la calidad del resultado final y en el terreno de la Odontología hablamos de una tarea manual, de artista y la máquina ni ha estudiado, ni piensa. Se está cayendo en una estandarización, como ha pasado en EEUU donde la estética es la peor del mundo. Si tenemos que ir a un sistema como el suyo, yo prefiero el español», concluyó Parente. En opinión de Sonia Gómara, para quien la próxima edición de la IDS de Colonia marcará un antes y un después en la Odontología digital, «lo analógico deberá seguir compaginándose con lo digital».

Los invitados, uno a uno

  • Sonia Gómara. Directora general de Ivoclar Vivadent.
  • Gianfranco Parente. Director general y comercial para España y Portugal de Sweden & Martina.
  • Raquel Durán. Responsable de Relaciones Institucionales de Sweden & Martina.
  • David Linares. Product manager de Ziacom Medical.
  • Sonia Sanz. Relaciones públicas y communication manager de Ziacom Medical.
  • Laura del Valle. Country leader Oral-B Professional.
  • Dr. Ángel Alcaide. Odontólogo y responsable de Relaciones Académicas y Profesionales de Oral B Professional.
  • Juan España. Director técnico de Sineldent.
  • Marcial Hernández. Director general de VP20 Consultores y experto en gestión y marketing dental.