Dr. Alberto Sicilia Felechosa, presidente de la Asociación Europea de Osteointegración (EAO)

La Asociación Europea de Osteointegración (EAO) estrena presidente. El doctor asturiano Alberto Sicilia acaba de tomar las riendas de esta prestigiosa organización que en 2017 celebrará su congreso anual en España. Charlamos con él sobre cómo afronta esta nueva etapa profesional y analizamos la situación actual tanto de la profesión en general como de la Implantología en particular.

—¿Qué supone para usted asumir la presidencia de la EAO?
—Una gran responsabilidad y un gran orgullo, especialmente por el cariño demostrado por los miembros del Board de la EAO que propusieron por unanimidad mi candidatura.

—¿Quiénes le acompañan en la junta directiva de la organización?
—El Board of Directors está compuesto por el Comité Ejecutivo, que lo integran el presidente; el presidente electo, Henning Schliephake; el secretario general, Ronald Jung, y el tesorero, Luca Cordaro; al que se añaden para conformar el Board, el presidente saliente, Björn Klinge; y los miembros Gil Alcoforado, Bjarni Pjetursson, Turker Ornekol, Irena Sailer e Isabella Rocchietta.

—¿Y cómo un dentista asturiano adquiere esta dimensión internacional?
—Bueno, son ya muchos años de participación en congresos nacionales e internacionales, proyectos de investigación, conferencias de consenso… Todo ello con el afán egoísta de aprender y ser más competente para tratar mejor a nuestros pacientes, pero también con el móvil altruista de poner un granito de arena a favor de la ciencia odontológica, y así ayudar también a los pacientes de otros compañeros de profesión. En este devaneo mi vida ha sido un ir y venir constante, y un buen día me propusieron para miembro del Board de la EAO. Luego todo fue rodado y, por qué no decirlo, también un poco coyuntural.

—¿Cuál ha sido su evolución dentro de la EAO?
—Ingresé en el Board en el Congreso de Glasgow en 2010. La Sociedad estaba a punto de iniciar un importante momento de cambio y me encargaron la dirección del Comité de Comunicación. Meses después el entonces presidente Søren Schou me propuso como tesorero y miembro del Comité Ejecutivo, y unos años después, en el Congreso de Roma fui nominado presidente electo.

—¿Cuáles son las líneas de trabajo prioritarias que se marcará de cara a los próximos años de mandato?
—Por un lado, hay que tener en cuenta que acabamos de inaugurar nuestra sede en París, lo que implica que, aunque no sea glamuroso, en estos años habrá mucho trabajo que hacer de tipo organizativo, labor que sentará las bases de nuestro futuro desarrollo. Pero también estamos cambiando totalmente el concepto de congreso: seguiremos siendo el congreso de Implantología de referencia internacional, pero intentemos llegar también a los profesionales de los países en los que celebremos nuestro congreso, especialmente a los jóvenes, favoreciendo alianzas con sociedades científicas de prestigio, como hemos hecho en España, para nuestro congreso de Madrid 2017, y que aplicaremos en Viena 2018, Lisboa 2019 y Berlín 2020.

—¿Alguna idea innovadora en mente?
—Generalmente mi problema es más la falta de tiempo que la falta de ideas, pero una de mis ilusiones es incrementar la transparencia de la investigación clínica desarrollando un programa de estudios clínicos prospectivos auditados, esto es algo realmente novedoso, y si lo logramos, marcará un antes y un después en la comunicación de la experiencia clínica en las especialidades quirúrgicas ¿Te puedes imaginar acceder directamente a una serie de casos complejos, operados por un cirujano de referencia, en tiempo real? Eso permitiría evaluar de forma totalmente transparente los éxitos, los fracasos, las complicaciones… Y, sin duda, ayudaría mucho a mejorar la vida de nuestros pacientes.

—Un hito importante, sin duda, será la celebración del próximo congreso de la EAO en octubre de 2017 en Madrid. ¿Qué supondrá esto para usted?
—Una gran satisfacción para el grupo de españoles que se implicó en traer el congreso a España, como mis compañeros y amigos Mariano Sanz, Jaime Gil y José Manuel Navarro. El congreso se realizará de forma conjunta con SEPES, será una EAO-SEPES, ambas sociedades unidas para hacer una gran reunión. Esto no hubiera sido posible sin la ayuda y la amplitud de miras de Nacho Rodríguez y Jaume Llena, presidente y vicepresidente, respectivamente, de SEPES. Por otro lado, también contaremos con la colaboración de SEPA, que celebrará dentro de nuestro congreso su Simposio de Invierno, que este año será Simposio Europeo EAO-SEPA, dirigido por Mariano Sanz y Adrián Guerrero, presidente de SEPA.

El Dr. Alberto Sicilia durante su intervención en el Congreso de la Sociedad Española de Implantes celebrado el pasado mes de octubre en Madrid.
El Dr. Alberto Sicilia durante su intervención en el Congreso de la Sociedad Española de Implantes celebrado el pasado mes de octubre en Madrid.

—En los últimos años la Implantología ha experimentado un crecimiento espectacular. Desde su punto de vista, y de cara al futuro, ¿piensa que seguirá esta tendencia al alza o se ha tocado techo?
—La Implantología está en continuo desarrollo, por la sencilla razón de que los pacientes la necesitan para mejorar su calidad de vida. Irá con seguridad evolucionando para estar a la altura de los tiempos, pero parece difícil que nuestros conciudadanos renuncien en el futuro a disfrutar de una dentición fija completa durante toda su vida. Y para ello la clave estará en tres pilares: Odontología preventiva para perder menos dientes; reconstrucciones mínimamente invasivas adheridas, para reconstruir los dañados, y reponer los dientes perdidos con implantes dentales. Como ves la Implantología es uno de los tres pilares de la Odontología del futuro.

—¿La periimplantitis le quita el sueño?
—La pérdida ósea periimplantaria, en muchos casos periimplantitis, y en algunos, algo que no está muy claro qué, ha sido y es la fuente de mis mayores frustraciones como profesional. Afortunadamente tomando las medidas adecuadas: buen diagnóstico, control periodontal, correcto plan de tratamiento, buena ejecución e implantes con el diseño adecuado es poco frecuente. En estas condiciones ideales afecta a menos del 5% de los pacientes, pero cuando hablamos de situaciones no tan idóneas, como pacientes periodontales, fumadores, implantes muy rugosos, etc. la prevalencia se puede disparar afectando a más del 20% de los individuos.

Ha de ser prevenida, diagnosticada de forma precoz y tratada rigurosamente, pues tiene unas consecuencias conocidas: la pérdida de tejido de soporte de los implantes y el fracaso de los mismos, que ya son de por sí nocivas para el individuo. Pero a estas habrá que añadir los efectos a nivel sistémico que aún no han sido evaluados. No obstante, para poner en perspectiva este punto solo hay que repasar la bibliografía que documenta la relación de la periodontitis con las enfermedades de tipo general por todos conocidas, y pensar en las similitudes que hay entre la periodontitis y la periimplantitis. Es un campo en el que hay mucho trabajo por hacer.

—¿Es este el gran reto de la Implantología?
—Uno de ellos sin lugar a dudas.

—Tras muchos años de profesión a sus espaldas, ¿qué campo de los que se están investigando en Odontología, dentro de cualquiera de sus ramas, le despiertan un mayor interés?
—Estamos en un momento de gran desarrollo tecnológico que no se traduce en mejoras significativas del tratamiento que los pacientes reciben. Y esto se entiende si reflexionas y te das cuenta de que en los últimos 20 años hemos adquirido conocimientos basados en la experiencia, que nos permiten tratar a los pacientes mejor, pero que no se valen de ninguna nueva tecnología que haya marcado un punto de inflexión. Lo que yo hago ahora lo podría hacer hace esos 20 años si tuviera estos conocimientos prácticos.
Dicho esto yo tengo mucha esperanza en que podremos mejorar la cirugía regenerativa, diseñando los injertos de tejidos duros y blandos a medida, usando células del paciente, diseñados con un sistema CAD-CAM y elaborados con bio-impresoras 3D.