La Dra. Paola Beltri ha ocupado diferentes cargos dentro de la SEOP a lo largo de su trayectoria profesional.

Dra. Paola Beltri, presidenta de la Sociedad Española de Odontopedriatría (SEOP)

De la última reunión anual de la Sociedad Española de Odontopediatría (SEOP), celebrada en A Coruña, salió una nueva junta directiva que encabeza la Dra. Paola Beltri. Con ella, charlamos sobre los retos que debe afrontar este campo odontológico y de los propósitos que se ha marcado para los próximos dos años. Luchar por el reconocimiento europeo de la especialidad figura como una de sus prioridades.

—Hace unos meses, en A Coruña, fue nombrada presidenta de la SEOP. ¿Cómo asume esta etapa al frente de la organización?
—Como dije cuando asumí el cargo, ha supuesto un gran orgullo pero, al mismo tiempo, una gran responsabilidad. He estado trabajando en la junta directiva de la Sociedad desde el año 2007 y cuento con un gran equipo que estoy segura que me hará mucho más fácil lograr los retos que nos hemos planteado.

—¿Dónde nace su relación con la SEOP?
—Cuando cursaba el primer curso del Máster de Odontopediatría en la Universidad Complutense de Madrid (UCM) y asistí al primer congreso de la SEOP en Sevilla solicité el alta como socio, era el año 1990. Desde el principio fue para mí un objetivo formar parte de una sociedad científica fundada en 1974. En el año 2005 pasé a ser socio numerario.

A partir de este momento empecé a colaborar de forma activa en las acciones formativas que desarrolla la SEOP. En este sentido, he formado parte del comité científico y, en otras ocasiones, del comité organizador de las Jornadas Anuales de Pediatras-Odontopediatras, Jornadas de Jóvenes Odontopediatras y en la reunión más importante de los odontopediatras que es el Congreso Nacional.

En el año 2007 entré a formar parte de la junta directiva de SEOP como vocal y en el 2009 era la secretaria de la junta directiva, cargo que he ocupado hasta 2014 que presenté mi candidatura a la presidencia. Desde entonces hasta hoy he ocupado el cargo de presidente electo.

—¿Qué objetivos se ha marcado de cara a sus años como presidenta? ¿Seguirá una línea continuista respecto a su antecesora, la Dra. Olga Cortés?
—La Dra. Olga Cortés y yo hemos llevado una trayectoria paralela dentro de la SEOP. En estos dos últimos años, ella como presidente y yo como vicepresidente hemos trabajado juntas compartiendo los mismos objetivos. Algunos de estos, que se marcaron en su presidencia, deben continuar ya que son a largo plazo. Dos años de trabajo intenso no son suficientes cuando te planteas unos objetivos ambiciosos, pero su labor continuará.

Además, la Dra. Olga Cortés continúa formando parte de la junta y sé, porque ella me lo ofreció, que será un gran apoyo en mi presidencia.

Como objetivos de esta nueva junta están, en primer lugar, consolidar las líneas establecidas por la junta saliente en cuanto a difundir la imagen de la sociedad y desarrollar las colaboraciones pactadas con los colegios profesionales, con otras sociedades científicas odontológicas y médicas. En este sentido, quiero destacar el convenio firmado con SEPA y la colaboración con la AEP (Asociación Española de Pediatría).

Otro objetivo importante es impulsar el desarrollo de la especialidad en Europa. Para ello debemos trabajar no solo desde España, colaborando con el Consejo General de Dentistas, sino también desde instituciones europeas como la EADP (European Association of Paediatric Dentistry) donde la SEOP es representante de la Odontopediatría española.

Otro de los objetivos que me he marcado es acercar la formación de calidad a los socios, y establecer canales fluidos de comunicación entre estos y la junta directiva.

Pero no podemos olvidar a nuestros pacientes y sus padres. En este sentido, queremos que la Odontopediatría y los cuidados para la salud bucodental lleguen a los padres a través de revistas de difusión general como «Ser padres», «Mi bebé», así como a los niños mediante charlas en los colegios.

—¿Quiénes le acompañan en la nueva junta directiva de la SEOP?
—Además de la doctora Olga Cortés, como presidente saliente, componen la nueva junta, la Dra. Mónica Miegimolle, vicepresidente; la Dra. Eva Martínez, secretaria; la Dra. Filomena Estrela, tesorera y los doctores Abel Cahuana, Antonia Alcaina y José del Piñal, vocales.

El presidente del comité científico es el Dr. Miguel Hernández, donde también están las doctoras Asunción Mendoza y Elena Vidal. Es una junta que combina una larga experiencia y un prestigio reconocido dentro de la Odontopediatría con gente joven que debe liderar el cambio generacional.

—¿En qué momento actual se encuentra la sociedad que preside?
—Aunque la Sociedad Española de Odontopediatría es una sociedad madura –se fundó en el año 1974–, mantiene la ilusión y las ganas de trabajar intactas. Queremos que la Odontopediatría ocupe el lugar que le corresponde dentro de la Odontología y que, de la misma manera que ocurre en otros países europeos, en Estados Unidos y numerosos países de Hispanoamérica, sea reconocida como una especialidad con mayúsculas.

—¿A qué retos se enfrenta la Odontopediatría?
—Uno de los principales es la formación del odontopediatra. En mi opinión tiene que ser una formación reglada y de calidad. Otro reto importante es el reconocimiento de la Odontopediatría a nivel institucional.

—¿Cuáles son las principales áreas de interés para los profesionales de este campo?
—Una de las principales áreas de interés, y que nos diferencia de las otras especialidades o campos de conocimiento de la Odontología, es el manejo de la conducta, los aspectos psicológicos del paciente infantil.

Un área dentro de la Odontopediatría que está despertando un interés especial es la Odontología materno-infantil y todo lo relacionado con la prevención. No podemos olvidar que la prevención más efectiva es la que afecta al paciente infantil.

—¿Qué cualidades debe tener un buen odontopediatra?
—Partiendo de la premisa de que es una especialidad vocacional, lo segundo y no menos importante es la formación, con unos adecuados contenidos teóricos, pero sobre todo práctica. El paciente infantil que vemos en la consulta puede ser desde un lactante hasta un adolescente, esto implica un periodo de la vida en continuo cambio, donde las cosas que sirven para una determinada edad, no solo en cuanto a un tratamiento dental sino en cuanto a la forma de dirigirte a ese paciente, cambian.

—¿Está bien contemplada la Odontopediatría dentro de la formación de grado?
—En mi opinión la formación en Odontopediatría en el grado es adecuada para un generalista y para tener una visión global de la especialidad. Pero hablar de ‘ser odontopediatra’, implica una formación a un nivel superior.

—¿Y en lo que respecta a formación de postgrado y continua?
—La formación postgraduada que se imparte en la universidad española es una formación de calidad no solo a nivel clínico sino también en su lado investigador. En cuanto a la formación continua, hay de todo. Este es un aspecto importante dentro de la SEOP. La sociedad, a través de sus reuniones anuales, así como de sus cursos de formación continuada y de cursos avalados, intenta que la información de calidad e impartida por los mejores especialistas pueda llegar a los socios. Desde la junta intentamos recoger las inquietudes y necesidades de los socios en cuanto a su formación y trasladarlas a nuestros encuentros anuales como las Jornadas de Pediatras-Odontopediatras, Jóvenes Odontopediatras o al Congreso Nacional.

En las Jornadas de Pediatras-Odontopediatras, de las cuales ya hemos celebrado 16, se abordan aspectos relativos al paciente infantil que son punto de encuentro de estas dos profesiones.

Las Jornadas de Jóvenes Odontopediatras tratan de fomentar la vocación en Odontopediatría a los recién licenciados o a los alumnos de los últimos cursos. Por otro lado, los alumnos de máster o estudios postgraduados de las universidades españolas tienen en estas jornadas una oportunidad única de conocerse y de exponer las investigaciones que se desarrollan en sus respectivos centros, mediante conferencias libres, que son expuestas y defendidas por los propios estudiantes. Hasta la actualidad se han llevado a cabo, por parte de la SEOP, 15 Reuniones Anuales de Jóvenes Odontopediatras.

La Dra. Paola Beltri dictando una conferencia durante las Jornadas de Pediatría-Odontopediatría organizadas por la SEOP.
La Dra. Paola Beltri dictando una conferencia durante las Jornadas de Pediatría-Odontopediatría organizadas por la SEOP.

—¿Qué particularidades presenta el paciente infantil frente a otros pacientes en la consulta?
—En primer lugar, el paciente infantil no acude de forma voluntaria. Muchas veces no entiende de la necesidad de realizar un tratamiento. Como ya he comentado el odontopediatra trabaja con pacientes desde los cero años hasta la adolescencia con todo lo que implica no solo de crecimiento y desarrollo físico sino también de desarrollo psicológico.

Además de estas particularidades, el odontopediatra trabaja con pacientes con necesidades especiales y tenemos que adaptarnos también a esas necesidades.

—¿Qué papel juegan los padres de sus pacientes en la consulta?
—Un papel importantísimo pues el niño no viene solo a la consulta. Unos padres motivados por la salud bucodental de su hijo lo traerán a la consulta para que comprobemos su estado de salud y utilicemos las medidas preventivas adecuadas con el fin de mantener la salud.

Los padres, sin querer, transmiten a sus hijos su miedos, y, entre estos, no es infrecuente el miedo al dentista. En ocasiones, la primera visita al odontopediatra es una visita de urgencia como consecuencia de un traumatismo o una infección. Esto genera en los padres una gran tensión y, a veces, sentimiento de culpabilidad. Contra todo esto, tenemos que luchar.

Por todo esto, el tratamiento del paciente pediátrico en la consulta dental se realiza en ocasiones sin la presencia de los padres. En la mayoría de ocasiones la separación del niño de sus padres es lo mejor, no solo para él sino también para sus progenitores. La mejor satisfacción para los padres es ver salir a su niño sin una lágrima y con sus dientes en perfecto estado.

—¿Están bien adaptadas las clínicas al paciente infantil?
—En cuanto a la adaptación de las clínicas, los odontopediatras saben cómo adaptar sus consultas, no es tan difícil, se necesita capacidad de empatía y, por otro lado, pensar en su seguridad. La consulta dental no es un parque de atracciones, pero no podemos evitar que en ocasiones los niños tengan que esperar. Tenemos que procurar que esa espera sea entretenida, pero no solo para ellos pues los niños no vienen solos.

En lo que se refiere a los recursos humanos no solo el odontopediatra sino todo el personal de la clínica debería tener una formación adecuada para poder trabajar con el paciente infantil.

—Aunque acaba de asumir el cargo, ¿de qué logros estaría más orgullosa al término de su mandato?
—De que los miembros de la SEOP se sientan orgullosos y representados por su sociedad, de impartir una formación continuada de calidad accesible a los socios, de que la Odontología materno-infantil llegue a todos los pacientes pediátricos y, algo inalcanzable, sería el reconocimiento europeo de la especialidad de Odontopediatría.

Más personal

Nacida en… Alicante.
Estado civil… Casada.
Aficiones… Pasear por la sierra, el mar, navegar.
Deportes… Natación, tenis, correr.
Un libro… El que estoy leyendo: «El pez en el agua».
Música… Desde Puccini hasta el reguetón, depende del momento y del lugar.
Viajes en cartera… La costa azul.

Trayectoria profesional

  • Licenciada en Medicina y Cirugía por la Universidad Autónoma de Madrid (UAM).
  • Especialista en Estomatología por la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
  • Doctora en Medicina y Doctora en Odontología por la UCM.
  • Máster en Odontopediatría por la UCM.
  • Docencia en Odontopediatría desde el año 1991 tanto en la Universidad pública (Universidad Complutense de Madrid ) como privada (Universidad Europea de Madrid).
  • Colaboradora en el programa de doctorado de la Universidad Autónoma de Madrid y UAX (Universidad Alfonso X el Sabio).