Veintiocho implantes para veintiocho piezas dentales. Todo un récord difícil de superar.
Veintiocho implantes para veintiocho piezas dentales. Todo un récord difícil de superar.
Veintiocho implantes para veintiocho piezas dentales. Todo un récord difícil de superar.

Solo faltan las del juicio. La visión de esta ortopantomografía produce, cuando menos, asombro y sobresalto. Un lógico miedo pánico a pensar que hay individuos capaces de humillar así –no solo económicamente– a una persona. Al menos no añadió los terceros molares al pobre paciente –aunque seguro que no era considerado un paciente, sino un cliente, y todos nos entendemos–, lo que puede ser interpretado como falta de juicio total en este asunto. Es decir, que en el caso que nos ocupa no solo se quedó fuera el juicio molar sino también el juicio mental del profesional (?) que consumó tal atropello. No hay nada cuerdo en esta tropelía y para que no quedase rastro alguno de la cordura, ni siquiera fonética o etimológica, no hay visibilidad de las cordales; claro que implantar también esas piezas habría sido ya el colmo. Cierto es que la imagen está obtenida de las redes sociales y ya se sabe que en esos foros cibernéticos no todo es real, ni verdadero ni veraz. Queda, pues, el beneficio de la duda en defensa de tan indecente y deshonesto acto que, de ser cierto, habría transgredido las normas más elementales de la ética y la deontología.

Cartel de los diez delincuentes más buscados por el FBI, entre los que figura la estudiante de higiene dental Brenda Delgado.
Cartel de los diez delincuentes más buscados por el FBI, entre los que figura la estudiante de higiene dental Brenda Delgado.

Asesinato en Dallas. El Wanted del FBI del mes de abril incluía la foto de una mujer entre los diez delincuentes más buscados. De origen mexicano y 33 años, Brenda Delgado (en la esquina superior derecha) tiene el dudoso honor de convertirse en la novena mujer que ha figurado en este listado top delinquent desde que se creó en 1950. El FBI ofrece 100.000 dólares de recompensa a quien ofrezca una pista sobre su paradero, que se cree sea algún recóndito paraje al sur del fronterizo río Bravo. Brenda llega a esta sección como presunta instigadora del asesinato de una bella y popular dentista de Dallas (Texas), Kendra Hatcher, que cometió el error de enamorarse de un exnovio de la prófuga. Pero la presencia aquí de Brenda –de cara aniñada, casi angelical– estaría justificada por sí misma, puesto que al hecho de medir 1,65 metros y llevar tatuada una mariposa en la parte baja de la espalda, en la ficha policial de la susodicha se añade que se estaba preparando profesionalmente para ser higienista dental.