La psicóloga Mariana Segura se dirige a los colegiados madrileños.

Se estima que entre un 15 y un 20% de la población general padece ansiedad o miedo a acudir a la consulta del odontólogo, y en torno a un 9% presenta cuadros de odontofobia severa.

El paciente con odontofobia o miedo al dentista requiere de un manejo especial por parte del profesional. Para ello, es fundamental que éste disponga de información sobre las causas del miedo, mantenga una actitud de escucha activa y conozca técnicas para reducir la ansiedad fóbica del paciente. Estas fueron las principales conclusiones del «Curso para manejar al paciente odontofóbico», una iniciativa pionera del Colegio de Odontólogos de Madrid (COEM) a través de su Fundación (FCOEM), celebrada en su sede el pasado mes de junio.

Entre las técnicas que el odontólogo necesita para afrontar este tipo de situaciones destacan, por su eficacia, las distractivas. «Cuando el paciente se concentra en una situación ajena a su miedo se puede conseguir una disminución de su nivel de ansiedad», afirma Mariana Segura, directora del Centro Espacio Común, profesora del Centro de Negociación y Mediación del IE y fundadora de la primera Asociación Española de Terapia del Comportamiento (AETCO).

Durante el curso se abordó también la propia perspectiva del profesional que tiene que manejar a pacientes de odontofobia. «Es importante que el profesional disponga de todas las herramientas a su alcance para poder adaptarse a cada situación y abordarlas con éxito. La propia exaltación emocional del paciente puede suponer un efecto-contagio para el profesional. Pero actualmente las prácticas odontológicas son seguras e indoloras, por lo que el éxito de las técnicas psicológicas de desensibilización aplicadas a este problema es muy alto», explica Segura.