La cara moderna apareció hace un millón de años.

Así lo revela el último estudio llevado a cabo por científicos del Centro Nacional de Investigación sobre la Evolución Humana (CENIEH), en colaboración con la Universidad de Nueva York. Con este dato, y en palabras del autor principal del trabajo, José María Bermúdez de Castro, se puede determinar que el «Homo antecessor» sigue siendo la especie más antigua con ese rasgo anatómico tan importante.

«Su cara moderna –añadió– está en consonancia con su tamaño cerebral, de más de 1.000 centímetros cúbicos, y con su patrón «moderno» de desarrollo dental». En este caso, se ha trabajado con la cara del «chico de la Gran Dolina» (Burgos), el primer «Homo antecessor». Los expertos compararon su rostro con el de un individuo de su misma edad dental, pero que falleció en África hace 1,6 millones de años, «y ha revelado diferencias sustanciales», ha apuntado el investigador.

El homínido africano, conocido como «el chico de Turkana», fue asignado a la especie ‘Homo ergaster’ y su patrón de remodelado facial responde al modelo primitivo, que los primeros Homo comparten con Australopithecus.

Esta nueva investigación se une a otras realizadas previamente por este equipo. Según el científico del CENIEH, este trabajo «permite aproximarse cada vez más a la historia evolutiva del género Homo en el último millón de años, y a la posición filogenética de ‘Homo antecessor’».

 

La cercanía del proyecto al mercado, clave para la innovación.

La clave para que una idea innovadoratenga éxito reside en la cercanía del proyecto a las necesidades comerciales para lograr su rápida implementación y explotación. Esta máxima se confirma en los 23 proyectos presentados en la I Jornada sobre Innovación y Transferencia Tecnológica en Ciencias de la Salud, organizada por la Federación Española de Tecnología Sanitaria (Fenin), la Red de entidades gestoras de investigación clínica hospitalaria y biosanitaria (REGIC) y la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC) en la Escuela Nacional de Sanidad (ENS).

Con el fin de favorecer la transferencia de la innovación tecnológica en medicina y asistencia sanitaria más allá de las oportunidades que ofrece el Programa Marco de investigación de la UE »Horizonte 2020», la Jornada contó con la participación de expertos de primer nivel, que ayudaron a dibujar el escenario actual en el que se enmarca la innovación y las dificultades en el proceso de transferencia de ideas. Como parte de la solución, Fenin señaló que la idea vaya acompañada de un informe de desarrollo y viabilidad favorable, así como la necesidad de seguir avanzando en fórmulas de colaboración en innovación tecnológica. «Los proyectos deben ser capaces de solucionar un problema y en este proceso de innovación, los profesionales de la salud pueden aportar mucho», destacaron.