Dr. Bernardo Perea

Dentro de la serie de datos sobre eventos adversos recogidos por el OESPO (Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico), los relacionados con los tratamientos de cirugía oral son los segundos en frecuencia (sólo por detrás de los producidos en los tratamientos implantológicos).

De los 415 eventos adversos actualmente recogidos en la base de datos del OESPO, 85 de ellos (20,48%) están motivados por tratamientos de cirugía bucal. Esto contrasta con las reclamaciones legales de pacientes por este motivo. En la serie de datos de la Comisión Deontológica del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de la Primera Región, las reclamaciones debidas a tratamientos quirúrgicos son relativamente pocas (nunca por encima del 5% del total). Lo mismo ocurre con las reclamaciones judiciales por tratamientos odontológicos (recogida en la serie de la Escuela de Medicina Legal de la Universidad Complutense de Madrid), en la que los tratamientos debidos a cirugía bucal son los cuartos en frecuencia, con un 15,97% de los casos. Estos datos significan que existe una discrepancia entre el número de problemas clínicos que genera la cirugía bucal, y el número de reclamaciones que producen. Y, a su vez, esto implica que los pacientes asumen que las maniobras quirúrgicas son invasivas y potencialmente más molestas y peligrosas que otros tratamientos odontológicos.

En cuanto al tipo de tratamiento quirúrgico que generan los eventos adversos, y siempre según la base de datos del OESPO, serían los siguientes. En primer lugar, la exodoncia quirúrgica de terceros molares inferiores (52,91% de los casos) y, en segundo lugar, otro tipo de exodoncias (38,32%). Existen otros casos mucho menos frecuentes referidos a técnicas de elevación sinusal, injertos óseos, etc.

En lo referente al tipo de lesión producida, las más frecuentes son, en primer lugar, la exodoncia del diente erróneo (20%), y la lesión del nervio dentario inferior (20%). En un 18,82% de los casos, se produjo una infección grave que requirió ingreso hospitalario; en el 13,41% se lesionó el nervio lingual; y en el 9,41% de los casos se produjo una comunicación orosinusal.

Respecto al tipo de tratamiento requerido para tratar el evento adverso, el 37,64% de los pacientes requirieron ingreso hospitalario; y el 40% tratamiento hospitalario externo.

Las secuelas que quedaron tras la aparición de estos eventos adversos fueron: la pérdida dentaria indebida (22,35%), el daño permanente en el nervio dentario inferior (21,17%), el daño permanente en el nervio lingual (12,94%), y el daño sinusal crónico (9,41%).

El OESPO (Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico) ha estimado la evitabilidad de estos eventos adversos producidos, y considera que el 48,23% de los eventos adversos quirúrgicos podrían haber sido evitados con un procedimiento más reglado y cuidado.

¿Cómo podemos evitar los eventos adversos en cirugía bucal?

Recordemos que este observatorio considera evitables el 48,23% de los eventos adversos quirúrgicos; e inevitables, por tanto, el 51,76%. Esto implica que nunca podremos estar libres de la posibilidad de tener un evento adverso si realizamos tratamientos de cirugía bucal.

El objetivo de la seguridad del paciente es evitar, en la medida de lo posible, los eventos adversos evitables; y limitar las consecuencias negativas de los inevitables.

¿Cómo podemos intentar limitar la frecuencia de los eventos adversos evitables?

La mayoría de las respuestas son obvias para un clínico con experiencia. Primero, llevando unos registros clínicos muy detallados (registros radiológicos previos y posteriores al tratamiento, antecedentes clínicos, y hoja de evolución). Y segundo, realizando un check-list quirúrgico. Este grupo de trabajo propuso un modelo (publicado en el International Journal of Oral and Maxillofacial Surgery, y cuya referencia incluimos). Realizar un check-list es algo muy rápido, sencillo, y que realiza casi completamente el personal auxiliar. Además, realizar este tipo de documentos siempre es una defensa legal importante en caso de reclamación.

¿Y qué hacemos con los eventos adversos inevitables?

Lo único que podemos hacer es tener siempre presente que pueden ocurrir, y permanecer vigilantes. El exceso de confianza es uno de los factores que contribuyen a la aparición de los eventos adversos. También es importante dar a los pacientes las instrucciones precisas para que se solicite atención sanitaria de la forma más precoz posible, en caso de que aparezcan. La forma mejor de hacerlo es dar a los pacientes una detallada «hoja de instrucciones» que refleje claramente qué hacer o a dónde ir si surge una complicación en el domicilio. Y reflejar claramente en la historia clínica que, tras la cirugía, se ha dado al paciente esa «hoja de instrucciones».

Notificación de efectos adversos

Notificación de eventos adversos. Compartir nuestras experiencias (de forma anónima) es uno de los pilares básicos en seguridad del paciente. Además, permitir aprender a los demás de los eventos adversos que nos han ocurrido en nuestra vida profesional, es un valor ético indiscutible. A través del correo electrónico mailoespo@gmail.com, te invitamos a compartir tu experiencia.

Los eventos adversos que se deben notificar son aquellos problemas clínicos que hayamos tenido con pacientes y que cumplan los siguientes requisitos:

1. Que hayan producido un daño importante al paciente (incluyendo pérdidas dentarias, pérdidas óseas, daños en troncos nerviosos, daños sinusales, daños funcionales permanentes, fallecimiento, etc.), o que hayan requerido atención y/o ingreso hospitalario.

2. Que se hayan originado o desencadenado debido al propio tratamiento. Incluiríamos aquí tres posibles causas del evento adverso: error profesional (del dentista o del personal auxiliar); accidente ocurrido durante el tratamiento o durante la estancia del paciente en la consulta (caídas, golpes, cortes, quemaduras, etc.); complicaciones importantes debidas a los tratamientos odontológicos (ya sean complicaciones evitables o inevitables). Por importantes entendemos lo descrito en el punto 1; patologías previas del sujeto pero que se hayan manifestado de forma aguda durante su estancia en la consulta (infartos de miocardio, accidentes cardiovasculares, ataques de asma importantes, etc.).

3. Que tengamos conocimiento directo de dicho evento adverso (que nos haya ocurrido a nosotros o en nuestro centro de trabajo).

• Para contactar con el OESPO mailoespo@gmail.com.

Reseña de artículos en seguridad del paciente

Proposal for a surgical checklist for ambulatory oral surgery. Perea-Pérez B, Santiago-Sáez A, García-Marín F, Labajo-González E. Int J Oral Maxillofac Surg. 2011; 40:949-954.

En este artículo, los autores, miembros del OESPO, proponen un check-list para la cirugía oral ambulatoria. Un check-list es una lista de verificación.

Su función es evitar errores debidos a despistes, confusiones, o exceso de confianza durante los procedimientos quirúrgicos. Una de las iniciativas más importantes de la «Alianza mundial para la seguridad de los pacientes» de la Organización Mundial de la Salud, es introducir los check-list en todos los procedimientos quirúrgicos realizados en el mundo.

Esta utilización de las «listas de verificación» tendrá importantes ventajas para la seguridad clínica de los pacientes, pero también para la seguridad legal de los profesionales. En este artículo se adapta al ámbito odontológico el modelo general de check-list propuesto por la Organización Mundial de la Salud.

¿Qué es el oespo?

El Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO) es un organismo creado por el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España y la Universidad Complutense de Madrid para «fomentar la seguridad del paciente odontológico y prevenir cualquier tipo de riesgo derivado de la asistencia dental».

• Finalidad. La vigilancia de los eventos adversos ocurridos durante la práctica odontológica. En base a los datos recogidos, se elaborarán estudios descriptivos y recomendaciones clínicas para evitar en lo posible la aparición de estos eventos adversos o, al menos, limitar sus consecuencias.

• ¿Cómo unirse al OESPO? Registrarse en el OESPO te facilitará el conocimiento de las alertas sanitarias relacionadas con la atención odontológica y los nuevos recursos y estudios que el OESPO pone a disposición de los dentistas. Estas alertas sanitarias, o disponibilidad de nuevos recursos del OESPO, serán comunicadas mediante correo electrónico inmediatamente a los dentistas registrados.

Para registrarte, cumplimenta el formulario publicado en nuestra página web: http://www.ucm.es/centros/webs/se5119/index.php%20y envíalo a: mailoespo@gmail.com o al número de fax 91 394 16 06. También puedes seguirnos en Facebook en la página del OESPO.

ARTÍCULO ELABORADO POR:

Dr. Bernardo Perea, Director del Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico, Director de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid