Dr. Bernardo Perea

Esta sección pretende fomentar la cultura de la «seguridad del paciente» entre los dentistas y el resto de profesiones que se preocupan por la atención de la salud bucodental en España. En esta colaboración con el Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO) se incluirá una pequeña sección de formación continuada en seguridad del paciente, noticias, alertas sanitarias, casos clínicos y reseñas de trabajos de investigación. También se publicarán artículos de revisión sobre aspectos importantes en seguridad del paciente. El objetivo último de esta colaboración entre GACETA DENTAL y OESPO es trasladar a los profesionales de la salud bucodental en España las herramientas básicas que permitan hacer más segura para los pacientes (y para ellos mismos) su ejercicio profesional.

Comenzaremos esta sección con una explicación de los pormenores del proyecto por parte del doctor Bernardo Perea, director del OESPO.

Qué es OESPO

OESPO son las siglas de Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico. Es un organismo cuya principal función es potenciar la cultura de seguridad de los pacientes en la práctica profesional de la Odontología y del resto de profesiones sanitarias relacionadas con la salud bucodental. Y la mejor forma de hacerlo es compartir experiencias clínicas. Los riesgos clínicos de nuestros tratamientos son algo intrínseco al ejercicio profesional. No existe el tratamiento sin riesgo, por pequeño que sea. Y todos los profesionales que llevamos años de ejercicio profesional hemos tenido en algún momento un «susto» con un paciente.

OESPO

OESPO pretende recoger toda esta información dispersa (por supuesto de forma anónima), documentarla, proponer medidas para evitar que se repita, y mostrarla al resto de la profesión para evitar, en la medida de lo posible, que vuelva a suceder.

De hecho, OESPO ya ha publicado diferentes trabajos relacionados con la prevención de los errores en cirugía bucal (proponiendo el primer check-list específico en esta área), prevención de eventos adversos en el tratamiento de pacientes discapacitados, o prevención de errores en endodoncia. Y se están realizando, y se realizarán en breve, otros estudios en referencia a la seguridad del paciente en otras áreas asistenciales odontológicas.

Organización y vinculación

El OESPO todavía está en desarrollo. El proyecto de investigación que lo está impulsando finaliza en diciembre de 2012, y en ese momento debe estar completamente organizado.

En la actualidad, el director del OESPO es el doctor Bernardo Perea, y la secretaria, la doctora Elena Labajo González, también perteneciente a la Universidad Complutense de Madrid. Se están creando diversas secciones relacionadas con las distintas áreas de actividad profesional: cirugía, prescripción de fármacos, endodoncia, etc.

Por otro lado, el OESPO es un organismo nacional y necesita que en cada comunidad autónoma exista una representación que sea la interlocutora de las autoridades sanitarias autonómicas.

Respecto a su dependencia, en este momento el OESPO está vinculado a la Universidad Complutense de Madrid (concretamente a la Escuela de Medicina Legal, que también dirige el doctor Perea). Pero el apoyo económico básico para el proyecto lo está prestando el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España a través de un proyecto de investigación firmado con la Universidad Complutense de Madrid.

¿QUÉ ES LA SEGURIDAD DEL PACIENTE?

Es un área de conocimiento que se ocupa de estudiar (para prevenir) los riesgos intrínsecos de la asistencia sanitaria (en nuestro caso concreto, de la odontológica). Utiliza datos y conocimientos bien establecidos en otras especialidades, junto con una metodología de trabajo especifica.

El objetivo fundamental de la «seguridad del paciente» es prevenir los daños evitables motivados por la asistencia odontológica, y detectar lo más precozmente posible y minimizar los daños inevitables. Adoptar la cultura de la seguridad del paciente implica dar prioridad a esta seguridad por encima de otras consideraciones y objetivos de nuestra práctica asistencial.

Toda la seguridad del paciente pivota en torno al concepto de evento adverso: es un daño sufrido por un paciente a consecuencia de un tratamiento sanitario, independientemente de los efectos de la enfermedad de base.

Los riesgos de un tratamiento

La preocupación por la seguridad de los pacientes es algo intrínseco a cualquier profesión sanitaria. Todos los sanitarios de todas las épocas históricas han sido conscientes de que cualquier tratamiento, por pequeño que fuera, entraña riesgos clínicos. Y también todos se han preocupado, en diversos grados, de evitarlos.

Esta preocupación por la seguridad de los pacientes está presente en el principio hipocrático «Primun non nocere», y, como ya se ha mencionado, ha continuado con altibajos hasta nuestros días.

El factor que convirtió la «seguridad del paciente» en la prioridad sanitaria que es hoy en día fue la publicación en 1999 del libro «To err is human» (Errar es humano), del Institute of Medicine de Estados Unidos. En este libro se incluye un estudio que cuantifica el número de personas fallecidas al año por eventos adversos asistenciales en Estados Unidos: entre 44.000 y 98.000. Es una cifra realmente aterradora. Y aunque la metodología del estudio se ha discutido, la contundencia de las cifras encendió todas las alarmas en las instituciones sanitarias a nivel mundial. A partir del año 2002 la Organización Mundial de la Salud creó la «Alianza mundial para la seguridad de los pacientes» y tomó las riendas de las iniciativas mundiales relacionadas con este ámbito: el fomento de la cirugía segura, el proyecto bacteria cero, o el fomento del lavado de manos de los trabajadores sanitarios, entre otros. En España, tanto el Ministerio de Sanidad como las distintas Consejerías de Sanidad de las comunidades autónomas, también se han mostrado muy activas en la realización de estudios y en la implementación de medidas relacionadas con el aumento de la seguridad de los pacientes.

La Odontología, tanto a nivel nacional como internacional, ha quedado rezagada respecto a otras profesiones sanitarias. Pero esperamos incorporarnos con fuerza a esta corriente en poco tiempo.

QUÉ INFORMACIÓN INCLUIRÁ OESPO EN ESTA SECCIÓN

Se va a intentar que toda la profesión tenga una información básica en «seguridad del paciente». Para ello se recurrirá a pequeñas secciones que tratarán problemas específicos de una forma ágil. La intención es aportar información en distintas secciones aparecidas en los sucesivos números de la revista:

• «Conceptos básicos en seguridad del paciente», en la que se incluirá de forma clara y progresiva lo que consideramos que todo dentista debe conocer sobre «seguridad del paciente».

• «Casos clínicos comentados en seguridad del paciente». En base a los casos reportados al observatorio, se presentarán los más representativos (por supuesto de forma completamente anónima), se señalarán los problemas detectados y se propondrán medidas de mejora.

• «Alertas sanitarias». Con relativa frecuencia las agencias internacionales alertan sobre problemas relacionados con el uso de determinados fármacos o productos sanitarios, o lotes de ellos. Nuestra intención es reunir toda esta información dispersa, y que sea fácilmente accesible a los profesionales.

• «Reseña de artículos en seguridad del paciente». En esta última sección habitual se incluirán comentarios sobre los artículos más importantes relacionados con la seguridad del paciente en Odontología que aparezcan publicados en revistas nacionales e internacionales.

Estas cuatro secciones se completarán con un apartado de «noticias en seguridad del paciente», en el que se recogerá información sobre cursos, publicaciones, congresos, etc.

En algunos números de GACETA DENTAL también aparecerán artículos originales referentes a los aspectos que resulten especialmente importantes en nuestro ámbito de estudio.

Seguridad del paciente y evento adverso

La «seguridad del paciente» es un área de conocimiento transversal, es decir, aprovecha los conocimientos bien establecidos en otras áreas (como cirugía, preventiva, farmacología, etc.) y los utiliza junto a una metodología de trabajo que sí es específica y que va dirigida a un objetivo claro: aumentar la seguridad de los pacientes.

Un «evento adverso» es un daño que sufre un paciente a consecuencia de la asistencia sanitaria, no de la enfermedad de base. Y se incluyen en este concepto, los errores asistenciales, las complicaciones terapéuticas y los accidentes ocurridos durante la prestación de la asistencia sanitaria. Los «eventos adversos» pueden ser prevenibles o no. Muchos errores se pueden evitar con las medidas adecuadas, pero la «falibilidad» es algo intrínseco a las personas, y por mucho cuidado que se tenga siempre se puede cometer un error. Por otro lado, las complicaciones a las que puede dar lugar un tratamiento pueden y deben ser vigiladas, pero la gran mayoría son difícilmente evitables.

La metodología en «seguridad del paciente» trata de prevenir, en la medida de lo posible, los eventos adversos evitables, y limitar las consecuencias de los inevitables.

Conocimiento de los eventos adversos

Se producen muchos eventos adversos en Odontología, y algunos muy graves. Lo que sucede es que la gran mayoría quedan confinados en los límites de la consulta y no se conocen fuera. Y es realmente una lástima que todo este conocimiento derivado de los eventos adversos ocurridos se pierda para el resto de la profesión.

En este momento el OESPO está realizando el primer estudio de eventos adversos en Odontología en el mundo. Los datos están saliendo sobre todo de las reclamaciones de pacientes (judiciales y extrajudiciales), y esto implica un cierto sesgo de los datos. Pero los resultados provisionales muestran información interesante. Los eventos adversos más frecuentes son los errores terapéuticos (45,24%), seguidos de las complicaciones terapéuticas (30,81%), los errores diagnósticos (11,70%) y los accidentes (11,31%). Respecto a las áreas de actividad odontológica más afectadas son la cirugía oral (25,74%), la implantología (21,45%) y la endodoncia (19,50%). Los daños corporales más frecuentemente producidos son las lesiones permanentes de troncos nerviosos, básicamente nervio dentario inferior y nervio lingual (24,60%), seguido de la necesidad de hospitalización de los pacientes por diversas causas (23,40%). En nuestra serie también se han recogido cuatro fallecimientos debidos a eventos adversos odontológicos.

Respecto a las notificaciones de los «eventos adversos» que hayan ocurrido en nuestras consultas, insistimos en que es algo fundamental. Creo que constituye un auténtico deber ético la comunicación de un evento adverso, porque ello permitirá que sea estudiado y que se propongan medidas de prevención que servirán a toda la profesión.

Esta notificación de «eventos adversos» nos parece tan importante que uno de los objetivos de esta colaboración con GACETA DENTAL es justamente promover la comunicación de los eventos de los que tengamos conocimiento directo. Esta comunicación, por supuesto, será absolutamente anónima y no debe contener datos que permitan identificar ni al paciente, ni al profesional, ni al centro sanitario. Lo que interesa es conocer el hecho, no buscar responsables.

RESEÑA DE ARTÍCULOS EN SEGURIDAD DEL PACIENTE

«Patient safety in dentistry: Dental care risk management plan». Perea-Pérez B, Santiago-Sáez A, García-Marín F, Labajo-González E y Villa-Vigil A. Med Oral Patol Oral Cir Bucal. 2011 Sep 1;16(6); e805-9.

Este artículo, realizado por el grupo de trabajo del OESPO, es una introducción a los conceptos básicos de seguridad del paciente en la práctica dental. Incluye un glosario de términos y también recoge el «Plan de prevención de riesgos clínicos en Odontología» aprobado por el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España.

Pionero mundial

Existen muchos observatorios dedicados a la seguridad del paciente en medicina, y más específicamente en medicina hospitalaria, pero no existía ninguno específicamente dedicado a la práctica dental. En este sentido España ha sido la pionera. El grupo lleva años trabajando en seguridad hospitalaria del paciente, y le pareció conveniente trasladar este conocimiento a la práctica odontoestomatológica.

La Federación Dental Internacional se ha mostrado muy interesada en la experiencia de este grupo y se ha iniciado con ellos una línea de colaboración que se espera sea fructífera para todos.

El papel del Consejo General

El Consejo General ha tenido, y tiene, un papel fundamental en el nacimiento y desarrollo del OESPO. Una de las primeras personas con las que se comentó la conveniencia de hacer un observatorio específico para la asistencia dental fue con Juan Antonio López Calvo, el actual vicepresidente del Consejo. Y él nos animó y ayudó a conseguirlo. También hemos tenido toda la colaboración que se ha solicitado tanto del Comité ejecutivo (con Alfonso Villa Vigil a la cabeza), como de la propia Asamblea General del Consejo.

En este momento la ayuda económica que nos permite, tanto realizar las investigaciones en curso, como la contratación de becarios, es la proveniente del Consejo General a través del proyecto de investigación firmado con la Universidad Complutense de Madrid. En cualquier caso esperamos obtener en el futuro financiación de otras instituciones que nos permita abordar proyectos más ambiciosos relacionados con la seguridad del paciente odontológico.

NOTIFICACIÓN DE EFECTOS ADVERSOS

• Notificación de eventos adversos Compartir nuestras experiencias (de forma anónima) es uno de los pilares básicos en seguridad del paciente. Además, permitir aprender a los demás de los eventos adversos que nos han ocurrido en nuestra vida profesional, es un valor ético indiscutible. A través del correo electrónico mailoespo@gmail.com, te invitamos a compartir tu experiencia.

Los eventos adversos que se deben notificar son aquellos problemas clínicos que hayamos tenido con pacientes y que cumplan los siguientes requisitos:

1. Que hayan producido un daño importante al paciente (incluyendo pérdidas dentarias, pérdidas óseas, daños en troncos nerviosos, daños sinusales, daños funcionales permanentes, fallecimiento, etc.), o que hayan requerido atención y/o ingreso ho spitalario.

2. Que se hayan originado o desencadenado debido al propio tratamiento. Incluiríamos aquí tres posibles causas del evento adverso: error profesional (del dentista o del personal auxiliar); accidente ocurrido durante el tratamiento o durante la estancia del paciente en la consulta (caídas, golpes, cortes, quemaduras, etc.); complicaciones importantes debidas a los tratamientos odontológicos (ya sean complicaciones evitables o inevitables). Por importantes entendemos lo descrito en el punto 1; patologías previas del sujeto pero que se hayan manifestado de forma aguda durante su estancia en la consulta (infartos de miocardio, accidentes cardiovasculares, ataques de asma importantes, etc.).

3. Que tengamos conocimiento directo de dicho evento adverso (que nos haya ocurrido a nosotros o en nuestro centro de trabajo).

• Para contactar con el OESPO: mailoespo@gmail.com

Proyectos en marcha

Se están desarrollando varios proyectos simultáneamente, con la colaboración de distintas personas. Por un lado, están los proyectos relacionados con la propia metodología de trabajo en seguridad del paciente odontológico: la creación de una taxonomía específica, un sistema propio de notificación de eventos adversos, etc. Es necesario destacar aquí el desarrollo de un Proyecto de Innovación Docente, financiado por la Universidad Complutense de Madrid, para introducir la cultura de «seguridad del paciente» en la formación de los futuros dentistas.

Por otro lado, está el conocer la mayor cantidad de eventos adversos ocurridos en la práctica dental. Esto no es nada sencillo y está requiriendo mucho tiempo. Esperamos que esta sección creada en GACETA DENTAL ayude a conseguir estos datos.

Y, por último, se está trabajando en problemas de seguridad específicos para las distintas áreas de la Odontología (cirugía, prescripción de fármacos, endodoncia, etc.). Para ello, se cuenta con la colaboración de muchos estudiantes de quinto curso de la Facultad de Odontología de la Universidad Complutense de Madrid, además del intento de ampliar nuestra relación con las distintas sociedades científicas implicadas. Y también se espera contar con la colaboración de otras universidades e instituciones.

OBSERVATORIO ESPAÑOL PARA LA SEGURIDAD DEL PACIENTE ODONTOLÓGICO

El Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico (OESPO) es un organismo creado por el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos de España y la Universidad Complutense de Madrid para «fomentar la seguridad del paciente odontológico y prevenir cualquier tipo de riesgo derivado de la asistencia dental».

• Finalidad La vigilancia de los eventos adversos ocurridos durante la práctica odontológica. En base a los datos recogidos, se elaborarán estudios descriptivos y recomendaciones clínicas para evitar en lo posible la aparición de estos eventos adversos o, al menos, limitar sus consecuencias.

• ¿Cómo unirse al OESPO? Registrarse en el OESPO te facilitará el conocimiento de las alertas sanitarias relacionadas con la atención odontológica y los nuevos recursos y estudios que el OESPO pone a disposición de los dentistas. Estas alertas sanitarias, o disponibilidad de nuevos recursos del OESPO, serán comunicadas mediante correo electrónico inmediatamente a los dentistas registrados.

Para registrarte, cumplimenta el formulario publicado en nuestra página web: www.ucm.es/centros/webs/se5119/index.php y envíalo a: mailoespo@gmail.com o al número de fax 91 394 16 06. También puedes seguirnos en Facebook en la página del OESPO.

Artículo elaborado por:

Dr. Bernardo Perea, Director del Observatorio Español para la Seguridad del Paciente Odontológico, Director de Medicina Legal y Forense de la Universidad Complutense de Madrid