Los investigadores advierten que la aplicación de técnicas como la fluorescencia láser y la cámara de fluorescencia, unidas a un nuevo protocolo internacional, «puede adelantar el diagnóstico»con respecto a los métodos tradicionales.

Un estudio de la Clínica Odontológica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Salamanca, liderado por el Dr. Joaquín Francisco López Marcos, ha analizado nuevas tecnologías para el diagnóstico precoz de la caries, una patología que según este estudio, cuando es detectada por los profesionales «el daño dental ya es significativo».

Por el momento, el proyecto está en fase de estudio y se está evaluando la efectividad de estos nuevos métodos, pero los investigadores advierten que la aplicación de técnicas como la fluorescencia láser y la cámara de fluorescencia, unidas a un nuevo protocolo internacional, «puede adelantar el diagnóstico» con respecto a los métodos tradicionales.

El científico del departamento de Cirugía e investigador principal del estudio, Joaquín Francisco López Marcos, afirma que «los medios diagnósticos tradicionales son insuficientes para detectar caries incipientes».

La opinión de este experto es compartida por la Organización Mundial de la Salud, que asegura que «cuando se realiza un diagnóstico, la destrucción del diente ya es evidente».

Para López Marcos, el objetivo del estudio es «comparar y validar» las novedades en tratamientos contra las caries con las técnicas tradicionales. Todo ello se realizará en dos fases, efectuándose en primer lugar «un estudio in vitro mediante una valoración histológica para comprobar la efectividad de los nuevos métodos tecnológicos», explica.Una vez validado el resultado, se realizará un estudio clínico «con entre 60 y 80 pacientes que incluirá el análisis de 960 dientes premolares y molares», subraya el experto. En él se utilizará el láser de fluorescencia, que es «una medición electrónica por medio de un haz de luz rojo de fluorescencia que mide la desmineralización del tejido dentario», aclara.

La investigación, que se va a efectuar en las instalaciones de la universidad salmantina, está financiada por la Fundación Samuel Solórzano. Si finalmente resulta exitosa, se sustituirán los molestos métodos invasivos.