El pasado jueves 22 de diciembre, GACETA DENTAL estrenó LOS DESAYUNOS EN EL PALACE, una nueva iniciativa que incide en el propósito de esta revista por aunar los esfuerzos de todos los segmentos del sector dental para analizar, aportar experiencias y buscar posibles soluciones a los problemas existentes. El primero de estos encuentros analizó con destacados invitados el tema «Industria dental, tendencias del mercado». Sobre la mesa se expusieron algunos de los problemas que padece el sector, desde la invasión de productos y componentes procedentes de países asiáticos que no pasan por los controles de calidad necesarios hasta el excesivo número de odontólogos que se licencian cada año en las universidades españolas y que el mercado no es capaz de absorber, sin olvidar la precariedad laboral que afecta a muchos profesionales de la Odontología actualmente. Asimismo, se apuntaron algunas de las nuevas tendencias de mercado, como el trabajo a bajo coste, y se esbozaron propuestas para luchar contra los principales puntos negros del sector.

Los desayunos de GACETA DENTAL son una muestra más de la apuesta de esta publicación por servir de enlace entre todos los segmentos que conforman el sector dental y vienen a poner de relieve la decidida vocación de servicio al sector que siempre ha caracterizado a esta revista. Y en este punto incidió Ignacio Rojas, director general de Peldaño, empresa editora de GACETA DENTAL, al inaugurar el desayuno del pasado 22 de diciembre. Un encuentro que, bajo el título «Industria dental, tendencias del mercado», reunió a Guillermo Salcines, gerente de Higden; Federico Schmidt, presidente de FENIN y director general de Casa Schmidt; Luis Garralda, presidente de Expodental y gerente de DI&B; Maribel Aragoneses, presidenta de la Asociación Empresarial de Prótesis Dental de Madrid y gerente de Laboratorio Aragoneses; Soraya Domínguez, presidenta de UNIDESA; Javier Castillo, director de FEDESA, y el Dr. Juan Carlos Asurmendi, presidente de la Asociación de Empresarios de Clínicas Dentales de Madrid (ADECLIDEMA). Por su parte, el director de GACETA DENTAL, José Luis del Moral, que ejerció como moderador del encuentro matinal, recalcó la importancia de estos desayunos como un foro nuevo que sirva de altavoz para los agentes del sector.

INVASIÓN ASIÁTICA

Luis Garralda.

Uno de los temas que generó un mayor debate y que está afectando al sector es el de la importación de productos y componentes de otros países, especialmente los asiáticos. Un hecho que si bien responde a una tendencia del mercado, que busca reducir costes en tiempos económicos difíciles, se convierte en un problema cuando la calidad de los productos pasa a un segundo plano.

Maribel Aragoneses explicó que hay materiales y componentes de productos llegados de fuera que no se pueden utilizar en Europa. «La administración tiene muchas exigencias con nosotros, pero en otros casos no existe el mínimo control», explicó Aragoneses, para quien esta situación contribuye «a enturbiar mucho el mercado». «Como representante de la Asociación de Empresarios –apuntó–, estoy continuamente hablando con el Ministerio de Sanidad y las consejerías de salud de las Comunidades Autónomas para denunciar esta situación. Tendría que ser obligatorio decirle al paciente de dónde viene la prótesis dental que se le va a colocar, pero no se hace», sentenció.

Federico Schmidt intervino para destacar que el tema de las importaciones de productos de China está presente en todos los sectores comerciales. «El problema –explicó– está en que en nuestro sector hablamos de productos hechos a medida y no de un producto sanitario, y en las aduanas hay poco control de lo que nos llega; vamos que no hay control».

Maribel Aragoneses.

No obstante, recordó el ejemplo de Alemania, país que utiliza la mano de obra exterior «sin que por ello se haya reducido la calidad de los productos que se comercializan en el mercado germano». Schmidt centró el problema «en la falta de ética profesional». Cree que la necesidad de tener trabajo «lleva a poner a prueba a los profesionales dentales».«El libre mercado es así», justificó, «pero está claro que deberíamos incidir en mantener la calidad de la Odontología». Hizo especial hincapié en la falta de apoyo para la investigación que hay en España: «Así pasa, que la gente se va a otros países».El presidente de FENIN dental recordó que «hay un paciente al final de la cadena al que hay que solucionarle un problema. Y esto es lo importante».

Por su parte, Javier Castillo distinguió dos aspectos claramente diferenciados en el problema de la invasión asiática, pues una cosa son los productos llegados tras pasar un control y otra distinta los que pasan las aduanas sin control alguno, «vengan del país que vengan». «El coladero de productos es grande –aseguró–, por eso es muy importante que se cumpla la normativa, que es sumamente estricta para nosotros». E insistió: «No hay derecho a que los fabricantes españoles, o europeos en general, estemos sujetos a continuas inspecciones por trabajar con productos médicos y de los que llegan de fuera no se sepa ni con qué materiales se hacen ni siquiera en qué condiciones laborales y de higiene se fabrican». Son contradicciones «que terminan por empujar a la ilegalidad», advirtió. En este punto, Maribel Aragoneses mostró su conformidad con lo expuesto por Javier Castillo: «Es increíble que cuando vas con este problema al Ministerio te salgan con un ‘pues haga usted lo mismo’. Y esa es la solución que te dan».

EXCESO DE PROFESIONALES

Federico Schmidt.

Juan Carlos Asurmendi expuso que la tendencia del mercado pasa por adaptarse a las necesidades de quien tiene la capacidad de compra. Apuntó que «los buenos productos no tienen salida porque ni los pacientes ni nuestros colegas poseen la misma capacidad de compra de hace unos años» y pasó a denunciar el exceso de profesionales que hay en el sector dental. Fue muy crítico con «el descontrol» que hay en las titulaciones, con universidades que no paran de lanzar licenciados a la calle. «Sólo en Madrid hay cinco universidades que incluyen en su oferta de estudios la carrera de Odontología; Madrid es una máquina de hacer dentistas», resumió. Este ejército de odontólogos contribuye a llevar «la inestabilidad al sector hasta el punto de que la industria ya no sabe qué fabricar, qué camino seguir». «Si esta situación no cambia, el futuro inmediato va a ser muy difícil para los dentistas», vaticinó.

También los protésicos dentales tienen problemas con la formación de sus profesionales. Maribel Aragoneses apuntó que, al contrario de lo que sucede con la Odontología, «en el caso de los protésicos no hay suficientes escuelas en condiciones y los profesionales que ejercemos desde hace años no podemos impartir formación a los alumnos. Que nosotros no podamos enseñar a los futuros protésicos y que sean los farmacéuticos quienes lo hagan es un auténtico sinsentido».

LAS FRANQUICIAS

Javier Castillo.

En este instante, el doctor Asurmendi introdujo una nueva variable que influye en la indefinición de una tendencia clara en el mercado dental: las franquicias. «A los políticos no les interesa nuestra verdad –dijo el presidente de ADECLIDEMA–. Cada vez hay más empresas, redes de policlínicas, precios bajos… Muchos compañeros trabajan para policlínicas a media jornada, en locales diferentes, a veces muy distantes entre sí, y cobrando la mitad o un sesenta por ciento del salario marcado por convenio, y son los que han terminado por controlar los precios». Asurmendi apuntó como anécdota que uno de los mayores reclamos para atraer profesionales a la Odontología ha sido la famosa canción de la Cabra Mecánica y María Jiménez que iguala en categoría al príncipe y al dentista como buen pretendiente.

Este exceso de odontólogos apuntado por los intervinientes en el primer desayuno de GACETA DENTAL contrasta con la escasez de auxiliares de clínica, «y sin embargo ya hay dentistas que están trabajando como representantes comerciales de la industria porque no encuentran trabajo como odontólogos; mientras que por otra parte se necesitan protésicos, auxiliares…». «Con el paro que hay en España esto no se debería consentir», terció Maribel Aragoneses. «El sector se puede reconvertir, porque hace falta otro tipo de profesionales», puntualizó la presidenta de la Asociación Empresarial de Prótesis Dental, para quien «es necesario saber comunicar la diferencia que hay entre un servicio asistencial y otro; porque la calidad no es la misma en todos los casos».

CLÍNICAS UNIPERSONALES

Guillermo Salcines.

Luis Garralda se mostró convencido de que la tendencia del mercado dental «nos obligará a acostumbrarnos a trabajar en un entorno de low cost (precios bajos), lo que nos llevará a hacer una Odontología más básica y peor que la actual».

En su intervención, Guillermo Salcines abordó la importancia que ha de darse al tema dental, «porque estamos hablando de productos que llevamos en la boca», mientras que Soraya Domínguez introdujo un nuevo elemento, la falta de libertad del cliente a la hora de elegir «porque el paciente no sabe diferenciar una oferta de otra y si no se le explican las características de cada una no elige libremente».

Javier Castillo se mostró «preocupado por los tres mil dentistas que salen en España cada año, sin incluir los que vienen de fuera. No podemos olvidar –añadió– que el treinta por ciento de los dentistas de Madrid no tiene titulación española». Y fue categórico: «El sector se está corrompiendo».

Juan Carlos Asurmendi.

De nuevo Garralda intervino para apuntar que en un futuro no muy lejano «puede ser que veamos ‘miniclínicas’ dentales, un nuevo tipo de consulta de dimensiones reducidas, atendida por un solo profesional». Una afirmación que dio pie a que Asurmendi introdujera el ejemplo de Holanda, «donde ya hay dentistas que trabajan solos, que no tienen capacidad para contratar a nadie. Este modelo asistencial a pacientes es muy personalista, con un servicio muy rudimentario en el que el dentista es al mismo tiempo el telefonista, el recepcionista…, válido poco más que para hacer revisiones».

Con todos estos cambios apuntados en el sector hacia una reducción de las tarifas, se hace un flaco favor al dentista pues, a juicio de Federico Schmidt, «los clientes pensarán que se les engaña, o se les ha engañado, en los precios; precios que, por otra parte, ya se encargan de rebajar las grandes cadenas. Pero lo que sí quedará claro es que el cliente no va a recibir el mismo cuidado profesional si los precios se reducen».

¿SOLUCIONES?

Soraya Domínguez.

En el capítulo de resúmenes quedó clara la indefinición y la inestabilidad en que se mueve el mercado dental, que viene marcado por la invasión de productos asiáticos con precios muy bajos y la expansión de cadenas de clínicas en régimen de franquicia, que facilita que las compras se hagan directamente a los fabricantes, también preferentemente asiáticos, no solo a precios más bajos sino también de inferior calidad.

En esta búsqueda de soluciones a la situación, el doctor Asurmendi apuntó que sería bueno «crear un manifiesto común para hacer ver que la Odontología low cost no tiene futuro», no sin antes trasladar una pregunta al paciente: «¿Preferirán ser atendidos por profesionales (es decir, por la misma persona) o por marcas que no garantizan la atención continuada de un mismo profesional?», en clara referencia a las franquicias. Federico Schmidt, por su parte, propuso «la búsqueda de una fórmula para dar a conocer al paciente la diferencia que hay entre una Odontología correcta de otra poco profesional», y apuntó la posibilidad de crear una marca, «un sello que regule la calidad de los productos dentales». Guillermo Salcines se refirió a «la necesidad de cohesionar todo el sector dental como la única solución posible». A juicio de Javier Castillo, respecto a la creación de un sello de calidad, «no hay que poner el énfasis en que el producto sea español o no, o europeo o no, sino en que esté convenientemente regulado», y, coincidiendo con Salcines, el director de FEDESA se mostró convencido de que «las iniciativas conjuntas ofrecen mayor credibilidad».

J.L. del Moral

G. Bonache