Cuatro expertos en Odontología de las universidades más prestigiosas del país compartieron con los más de 200 asistentes los avances científicos de estudios relativos a la salud oral y, en concreto, a la enfermedad periodontal.

El pasado 19 de noviembre concluyeron las XII Jornadas de Salud Bucodental que organizaron conjuntamente la dirección general de Salud Pública del Gobierno de Canarias y los colegios de dentistas de las provincias de Santa Cruz de Tenerife y Las Palmas. Cuatro expertos en Odontología de las universidades más prestigiosas del país compartieron con los más de 200 asistentes los avances científicos de estudios relativos a la salud oral y, en concreto, a la enfermedad periodontal. Estas jornadas ya consolidadas, en palabras del presidente del Colegio de Dentistas de Santa Cruz de Tenerife, Francisco Perera, «pretenden acercar a los profesionales odontólogos y de la salud bucodental en general, las innovaciones y últimos estudios científicos sobre el tratamiento y la prevención de las enfermedades orales».

La ponencia, a cargo de la doctora Patricia Gatón, acercó a los presentes un nuevo concepto determinante en la Odontología que, según explicó, permitirá aplicar los nuevos avances tecnológicos y los resultados de las investigaciones y conocimientos actuales para conseguir resultados hasta ahora no alcanzados. Los tratamientos contra la caries han estado siempre enfocados en la prevención general, pero no en el análisis exhaustivo de las características propias de los que padecen o pueden padecer dicha patología. Así, abordó las bases del protocolo de actuación Cambra (Caries Management By Risk Assessment), que aseguró «permite realizar una Odontología basada en la evidencia clínica, analizando los factores de riesgo individual del paciente». La doctora señaló que es «una forma de valorar al paciente de un modo más personal porque se establecen factores de riesgo personalizados a largo plazo y es posible establecer pautas de prevención».

En los últimos años se ha ido demostrando con mayor precisión la relación existente entre distintas patologías del organismo como las enfermedades sistémicas metabólicas, el parto prematuro y el bajo peso al nacer o la enfermedad cardiovascular con la enfermedad periodontal.

Así, David Herrera, vicepresidente de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA), inauguró el turno de ponencias arrojando datos significativos sobre la prevalencia de la enfermedad periodontal en la población española. Según aseguró Herrera, «una de cada tres personas van a sufrir esta patología a partir de los 35 años». La deficiencia inmunológica que sufren algunas personas con enfermedades como diabetes o SIDA las predisponen a padecer periodontitis.

Unas encías ulceradas o enfermas pueden ser el canal de acceso de bacterias y mediadores inflamatorios y obstrucción de arterias a través del corriente sanguíneo y producir, por un lado, endocarditis bacteriana así como arteriosclerosis con resultado de infarto de miocardio. De hecho, Blas Noguerol, ex presidente de SEPA, ahondó durante su ponencia en los factores de riesgo comunes existentes entre la enfermedad cardiovascular y la periodontitis: diabetes mellitus, obesidad, tabaquismo y estrés.

Noguerol aseguró que «las personas con enfermedad periodontal tienen un 20 por ciento más de probabilidades de sufrir un infarto de miocardio, con independencia de que existan o no otros factores de riesgo». Así, el especialista concluyó en la necesidad de que exista una interrelación directa entre odontólogos y cardiólogos o especialistas en medicina de familia y comunitaria con el fin de prevenir las consecuencias de la enfermedad periodontal en pacientes con riesgo de infarto y viceversa.

El decano de la Facultad de Odontología de Sevilla y catedrático de Medicina Oral y Periodoncia, Pedro Bullón, planteó, por un lado, las consecuencias que puede tener la enfermedad periodontal en el embarazo con resultado de parto prematuro y, por otro, los efectos negativos sobre el feto y el bajo peso al nacer del bebé. La entrada de bacterias en la placenta puede producir infección y provocar contracciones antes de que concluya el período de gestación de nueve meses. También produce efectos en el normal desarrollo del feto. Por otra parte, Pedro Bullón aseguró que estas circunstancias al nacer pueden ser la explicación de muchas de las patologías futuras en el adulto, o que los niños que nacen con bajo peso o bien con exceso de peso tienen más posibilidades de padecer de adultos obesidad y una enfermedad cardiovascular.