Querido amigos y lectores de GACETA DENTAL:

Como presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región es para mí una satisfacción poder presentar a los lectores de tan prestigiosa y carismática publicación un servicio para los colegiados de la I Región como el Departamento Internacional Profesional (DIP).

No quiero ocultar nuestra preocupación, ya que el enorme éxito y expectación que ha despertado en la colegiación es un sinónimo de fracaso social en el ámbito laboral, es un fiel reflejo de cómo esta situación de crisis económica por la que atraviesa nuestro país no ha dejado indemne a nuestra profesión.

La generación de profesionales dentistas que se están planteando su desarrollo profesional en el extranjero supone una pérdida de incalculable valor. Desde el COEM hemos querido ofrecer a nuestros colegiados una información veraz y rigurosa, con datos concretos que puedan ser útiles para sopesar una decisión tan difícil y delicada como la de emigrar.

Ojalá nuestros compañeros pudieran ejercer dignamente el noble oficio de la Odontología dentro de nuestras fronteras, pero la realidad se impone y, hoy por hoy, es un hecho ante el que la Junta de Gobierno que presido no ha querido permanecer impasible.

No es menos cierto que el DIP era una de nuestras propuestas electorales. Gracias a la coordinación del Dr. Antonio Bowen y a la gran dedicación y esfuerzo de la Dra. Estefanía Moreno y el Dr. Miguel Ángel Martín, miembros también de la Junta de Gobierno; junto con los Dres. Antonio de la Plaza, Blanca de las Heras, María Gómez, Elena García, Rocío Hernández, Abdul Nasim, Rebeca Bartolomé y Juan Hervás, hoy el DIP deja de ser una promesa para ser una realidad.