Román A. Barrocal

Muchas veces olvidamos que en los laboratorios de prótesis y en el día a día no siempre nos encontramos con casos en los que sólo hay implantes, cerámica, telescópicas, fresados y CAD/CAM. La pauta diaria nos obliga a solucionar muchos casos que, aunque no son tan espectaculares como los antes nombrados, sí nos obliga a crear unos protocolos de actuación, no menos importantes, para llegar a buen final. La pérdida de dimensión vertical y el desajuste de las prótesis completas suele ser un problema para las clínicas dentales y a su vez para el laboratorio.

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Los pacientes piden a los clínicos unas prótesis ajustadas, nuevas y bonitas, pero tan cómodas como las que llevan.

Realización de las prótesis
Hoy vamos a presentar el modo de solucionar uno de los problemas que muchas veces llegan a las clínicas: pacientes de avanzada edad portadores de prótesis completas desde hace varios años con pérdida de su dimensión vertical (fig. 1) por el desgaste de sus prótesis (fig. 2), pero que quieren continuar con una estética parecida y con una prótesis tan cómoda como la que llevan actualmente.

Hacer unas prótesis nuevas realizando los pasos convencionales no siempre es sencillo, la pérdida de estabilidad en las viejas prótesis y la pérdida de dimensión vertical a causa del desgaste oclusal del acrílico (fig. 3), sumado a la avanzada edad de los portadores de estas prótesis, hacen que la toma de registros oclusales sea una labor complicada. Los pasos que realizamos para la confección de estas «clónicas» son sencillos y con buenos resultados finales.

En la clínica, y con las prótesis antiguas, se toman unos rebases con silicona fluida y en oclusión (fig. 4, 5 y 6). Recibidas las prótesis en el laboratorio, procedemos a vaciar los modelos como si nos hubiesen tomado impresiones con una cubeta individual (fig. 7 y 8). Con estos modelos realizamos el montaje en articulador, para ello utilizamos la base de transferencia del articulador para montar el modelo maxilar y, a continuación pegamos el modelo mandibular. Éste no necesita cera de oclusión, ya que tenemos la referencia de los desgastes de la prótesis y ajusta perfectamente (fig. 9, 10 y 11). Una vez posicionados los modelos con sus prótesis en el articulador, realizamos en el laboratorio un duplicado de las prótesis con alginato (fig. 12 y 13) y sustituimos los modelos por los duplicados de las prótesis en el articulador, colocando primero el duplicado mandibular con la prótesis acrílica del maxilar (fig. 14) y, acto seguido, el duplicado del maxilar con la réplica mandibular (fig. 15 y 16). Después, elegiremos el color y forma de los dientes que más se parezcan a los antiguas prótesis (fig. 17 y 18). Ahora podremos enviar a la clínica las prótesis antiguas para que el paciente las siga utilizando. En esta operación no habremos tardado más de cuatro horas, por lo que el trastorno ocasionado al paciente dejándole sin sus prótesis será mínimo. En este momento comenzaremos a realizar las nuevas prótesis. Sustituiremos la réplica del maxilar por el modelo edéntulo maxilar (fig. 19). Es ahora cuando, siguiendo la directrices del clínico, decidiremos si confeccionar unas prótesis «clónicas» totales, es decir, idénticas a las que llevaba el paciente, o mejorar éstas aumentando la dimensión vertical perdida por el paciente a causa del desgaste, lo cual es lo mas lógico. Para ello, elevaremos el puntero del articulador (fig. 20) aproximadamente +1,5 mm para contrarrestar esta diferencia de dimensión vertical perdida.

Realizamos el montaje de dientes en cera, teniendo por referencia antagonista el duplicado de la prótesis mandibular (fig. 21 y 22). Una vez finalizado el montaje del maxilar superior, sustituiremos el duplicado de la prótesis mandibular por el modelo edéntulo mandibular (fig. 23) volviendo a variar el puntero en +1mm y continuando con el montaje de los dientes mandibulares, intentando que engranen las cúspides vestibulares inferiores en las fosas superiores para conseguir la mayor estabilidad posible de las prótesis (fig. 24 y 25).

Una vez terminado el montaje, destacamos sus contornos, volúmenes y formas por medio del encerado. Ahora es el momento de enviar las prótesis a la clínica para su prueba en la boca del paciente. El clínico valorará que la altura aumentada + 2,5 mm no es excesiva (fig. 26) y realizará una valoración estética, oclusal, soporte labial y línea de sonrisa (fig. 27, 28 y 29).

Realizadas todas las comprobaciones, se realizarán los cambios que nos indique el clínico y terminaremos las prótesis en el laboratorio (fig. 30). Estas son las pautas a seguir para realizar unas prótesis casi «clónicas» a las que portaba el paciente, pero mejoradas tanto en estética como en funcionalidad.
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Artículo elaborado por:
Román A. Barrocal

Director Gerente Laboratorio RAB Dental
Miembro del Comité Científico de Gaceta Dental
Madrid

Agradecimientos
Mi agradecimiento a los Drs. Ignacio y Adolfo Gross Alesanco por su realización clínica.

Bibliografía
1. Casado Llompart J R. Tratamiento del desdentado total.

2. Korholz K H. Quintessence tecnica junio-julio 2004.

3. McCabe J F. Materiales de aplicación dental.