José Antonio Gelpi Méndez

En España se han realizado pocos estudios globales sobre la salud bucodental de la población general, entre los cuales podemos destacar la publicación que recoge los resultados de la Encuesta de Salud Oral 2005 (1). Algunos trabajos se han ocupado de patologías bucodentales concretas (2); sin embargo, hasta la fecha ningún estudio se ha centrado de forma específica en la salud bucodental de la población trabajadora española.

En abril de 2008 la Sociedad de Prevención de Ibermutuamur puso en marcha el Plan de Investigación de Salud Bucodental. Este proyecto, realizado en colaboración con la Universidad Complutense de Madrid y la Sociedad Española de Periodoncia y Osteointegración, pretende realizar un análisis epidemiológico del estado de salud bucodental de la población laboral española, aprovechando las visitas periódicas de los trabajadores para realizarse un reconocimiento médico, dentro de las actividades de vigilancia de la salud. Cabe destacar la relevancia y el enorme potencial que representan los reconocimientos médicos periódicos desde el punto de vista de la detección precoz de problemas de salud y de la prevención de riesgos laborales. Estos exámenes de salud laboral generan oportunidades únicas para acceder a una población poco frecuentadora de recursos sanitarios en momentos en los que los factores de riesgo para la salud y las alteraciones incipientes o silentes aún no se han materializado en la aparición de patologías de carácter más grave o irreversible (los trastornos de la presión intraocular, patologías ginecológicas o, por supuesto, los problemas de salud bucodental, constituyen buenos ejemplos).

Por otra parte, cada vez existe una mayor evidencia de la asociación entre las enfermedades periodontales y cardiovasculares. Estas últimas constituyen la primera causa de muerte en los países desarrollados, razón por la cual otro de los objetivos del estudio consiste en examinar la relación de la enfermedad periodontal con el nivel de riesgo cardiovascular (RCV) y su relación con los riesgos laborales, junto con los hábitos de vida e higiene y los cuidados bucodentales especializados (3–8).

Así pues, los objetivos principales del presente estudio consistieron en describir la salud bucodental autoinformada de los trabajadores de la Comunidad de Madrid y aportar evidencia preliminar acerca de las variables demográficas asociadas con el nivel de salud bucodental percibida y los hábitos de higiene, así como de las consecuencias de tales problemas en términos de su repercusión sobre la actividad normal del individuo.

Por último, se realizó una primera aproximación a la concordancia entre la valoración subjetiva del trabajador acerca de su grado de salud bucodental y los resultados de la exploración realizada por un odontólogo.

Procedimiento del estudio
La muestra del estudio la conformaron 1.014 sujetos seleccionados entre la población de trabajadores que acudieron al principal centro en Madrid de la Sociedad de Prevención de Ibermutuamur (SPI) para realizarse un examen de salud laboral (reconocimiento médico). Los datos analizados en el presente trabajo, referentes a la Comunidad de Madrid, forman parte de un estudio más amplio de carácter nacional en el que se analizará una muestra de 7.200 individuos, representativa de la población trabajadora española.

El reclutamiento en esta comunidad autónoma se llevó a cabo entre los meses de abril y diciembre de 2008. Para ello se siguió un método de muestreo estratificado aleatorio, definiendo estratos en función de las variables sexo, edad (de acuerdo a los tramos especificados en las encuestas de salud oral de la Organización Mundial de la Salud) y ocupación. La creación de los estratos en función de la ocupación contempló dos grandes categorías: trabajadores de «cuello blanco» (ocupaciones no manuales o «de oficina») y trabajadores de «cuello azul» (ocupaciones manuales).

Los participantes se seleccionaron utilizando un procedimiento informático que detectaba cuando un trabajador, citado para realizarse un reconocimiento médico, presentaba una configuración de las variables clave (edad, sexo y ocupación) que cumplía con los criterios para completar un estrato muestral en la comunidad autónoma mencionada.

A todos los sujetos se les efectuó una valoración de su estado de salud bucodental y de sus necesidades de tratamiento. Los datos de cada trabajador se obtuvieron a partir de la exploración bucodental del reconocimiento médico laboral y de un cuestionario específico sobre estado y hábitos de salud, siguiendo los indicadores europeos de salud oral (9, 10).

Una vez que el trabajador hubo aceptado voluntariamente participar en el estudio y tras firmar la hoja de información y el consentimiento informado, se le acompañaba a la sala de examen bucodental, donde inicialmente cumplimentaba un cuestionario sobre salud bucodental.

A continuación, se realizó un examen bucodental de mucosa oral, articulación temporomandibular, estado periodontal, estado de la dentición y tratamiento necesario, estado de prótesis y necesidad de las mismas. Todos los datos se recogieron de forma sistemática en una ficha de registro de datos clínicos, siguiendo las directrices de la OMS para la realización de encuestas de salud oral (9).

El examen fue realizado por un odontólogo, con la ayuda de un auxiliar para la recogida de datos. Los odontólogos examinadores siguieron previamente un programa de entrenamiento y calibración, conforme a las indicaciones de la OMS (11).

A todos los participantes en el estudio se les envió por correo un informe de salud bucodental y recomendaciones, además de aquel correspondiente al examen de salud laboral.

Para la elaboración del presente artículo se realizaron análisis descriptivos y bivariados (test de chi-cuadrado, correlación de Spearman) mediante el programa estadístico SPSS versión 17.0.

Resultados
En relación con la composición socio-demográfica de la muestra, podemos destacar que el 62,0% eran hombres y el 38,0% mujeres; el 40,6% de los trabajadores desempeñaban en el momento en que participaron en el estudio una ocupación manual o de «cuello azul» y el 59,4% no manual o de «cuello blanco».

Por tramos de edad, un 29,6% de los participantes tenían entre 25 y 34 años, un 30,0% entre 35 y 44 años, y sólo un 10,1% tenían 55 años o más y un 10,6% eran menores de 25 años.

Respecto al nivel de estudios, el 38,5% había finalizado estudios universitarios, un 18,8% no tenía estudios más allá de la enseñanza primaria, y el resto (42,7%) tenía estudios secundarios.

En cuanto al nivel de ingresos netos mensuales de la unidad familiar, un 25,4% de los participantes tenía ingresos familiares inferiores a 1.200 euros, un 59,1% entre 1.200€ y 3.600€ y un 15,5% superaba los 3.600 euros.

Por último, respecto al país de origen, el 83,5 % eran españoles y el otro origen más frecuente fue Sudamérica y Centroamérica, con un 12,1% de participantes.

¿Cómo describen su salud oral los trabajadores?
Como puede apreciarse en la figura 1, aunque la mayor parte de los trabajadores refieren que su salud bucodental es al menos buena, un porcentaje nada desdeñable (43,4%) la califica como regular o, incluso, mala.

¿Cuáles son los hábitos de higiene bucodental de los trabajadores?
• Tal y como se desprende de la tabla 1, el cepillado de dientes es un hábito higiénico muy extendido. Sin embargo, un 28,6% de los trabajadores encuestados lo hace con una frecuencia inferior a 2 veces al día.

Cuando se analiza esta variable en función del sexo, se observan diferencias estadísticamente significativas entre mujeres y hombres (p<0,05), a favor de las primeras (fig. 2). En relación al nivel de estudios, existe una clara tendencia a disminuir la frecuencia del cepillado entre los sujetos con menor grado de escolarización (p<0,05). Un 82,5% de universitarios se cepilla más de una vez al día frente a un 49,7% de los trabajadores con estudios primarios. En este último grupo, casi un 15% se cepilla menos de una vez al día o incluso nunca.
• Más de la mitad de los trabajadores (55,7%) no usa hilo/seda dental o cepillo interdental. Solamente un 8,8% los utiliza más de 1 vez al día. Nuevamente, se observan diferencias estadísticamente significativas en el empleo de seda dental a favor de las mujeres (p<0,05; fig. 3).
• Un tercio de los participantes no usa colutorio y el 26,5% lo usa menos de una vez al día (fig. 4).

Curiosamente, en el grupo de universitarios aumenta la proporción de personas que no usan colutorio y disminuye la de los que lo hacen una vez al día, mientras que los trabajadores que ingresan menos de 1.200 €/mes utilizan más el colutorio que los otros dos grupos de ingresos.
• Un 23,3% de trabajadores utiliza palillos después de las comidas.
• Al 60,9% de los trabajadores le han explicado cómo cepillarse los dientes correctamente en una consulta dental, al 22,7% por otros medios, como televisión, revistas, etc., y un 16,4% no ha recibido tal explicación.

¿Acude la población laboral de la Comunidad de Madrid al dentista?
• El 45% de los trabajadores no acudió al dentista en ninguna ocasión durante el último año (fig. 5). Nuevamente, existe una asociación entre mayores cuidados dentales y nivel educativo. En el grupo con estudios primarios hay mayor proporción de personas que no va al dentista hace más de 3 años o que nunca ha ido (p<0,05).
• El motivo más frecuente de la última visita al dentista fue la revisión o el chequeo (39,5% de los casos), seguido de la limpieza bucal (24,4%).
• Los resultados también revelan una frecuencia alta de las fobias referidas a acudir al dentista (fig. 6). Hasta un 34% de los trabajadores encuestados evita la visita al dentista, al menos en alguna ocasión, por el miedo o ansiedad que le produce.

Las personas con estudios primarios eluden en mayor medida que los universitarios acudir al dentista por motivos de ansiedad (p<0,05). ¿Comen los trabajadores fuera de casa o pican entre horas?
• Casi 3 de cada 4 trabajadores (73,9%) come fuera de casa.
• Más de la mitad (56,3%) pica entre horas, de una a dos veces al día. El 31,7% no pica entre horas nunca o casi nunca lo hacen.

Frecuencia de problemas bucodentales en el último año
• El 73,2% de los trabajadores encuestados experimentó dolor o molestias, al menos en alguna ocasión, a causa de sus dientes, encías o dentadura postiza. Los dolores o molestias tuvieron un carácter frecuente o muy frecuente para un 5,8% de los sujetos.
• El 55,5% tuvo algún tipo de problema para comer o masticar. En un 4,2% de los casos estos problemas fueron frecuentes o muy frecuentes.
• A un 8,4% de los encuestados, sus problemas bucodentales le acarrearon, en alguna ocasión, dificultades para ir al trabajo o hacer sus tareas habituales.

Relación entre salud bucodental percibida e impresión diagnóstica de enfermedad periodontal
Aunque la salud bucodental percibida muestra un grado moderado de asociación con variables más objetivas como la impresión diagnóstica de periodontitis por parte del odontólogo (coeficiente ρ de Spearman= 0,26; p<0,05), esta correlación dista mucho de ser idónea. De hecho, entre los trabajadores que consideran su salud bucodental como buena o superior, la situación más frecuente es que el juicio diagnóstico del odontólogo indique presencia de gingivitis o periodontitis (casi 9 de cada 10 trabajadores que valoran como buena su salud bucodental) (fig. 7).
Galería de imágenes

Discusión
Por primera vez se ha realizado un estudio específico de la salud bucodental en la población laboral española. Cuando se analizan los resultados del cuestionario autocompletado por una muestra representativa de la población laboral de la Comunidad Autónoma de Madrid, se observa que este grupo de población tiene en su mayoría una buena percepción de su salud oral, aunque un 43,4% no es tan optimista en esta cuestión.

Las preguntas sobre higiene bucodental revelan que el cepillado dental sigue siendo el método más implantado en la población. En este caso, el porcentaje de encuestados que cepilla sus dientes más de una vez al día es superior al reflejado en la Encuesta de Salud Oral en España realizada en 2005 (71,4% vs. 57%) (1), y es muy similar al 78% obtenido en el Libro Blanco sobre la Salud Bucodental en España 2010 (12). La diferencia entre mujeres y hombres es estadísticamente significativa a favor de las primeras. Lo mismo sucede con los trabajadores no manuales frente a los manuales, y los universitarios con respecto a los trabajadores con estudios primarios. Tres de cada cinco encuestados han recibido instrucciones de cepillado dental en la consulta del dentista.

El empleo de métodos de limpieza interproximales sigue siendo muy mejorable, ya que sólo el 23,9% utiliza seda dental una o más veces al día, resultando de nuevo estadísticamente significativas las diferencias a favor de las mujeres y de los trabajadores no manuales.

Los colutorios se emplean en porcentajes similares a los encontrados en otros estudios (67,4%). Sin embargo, esta cifra es engañosa, ya que sólo un 11,2% de los trabajadores manifiesta utilizar el colutorio más de una vez al día, frecuencia clave para comenzar a valorar el control químico de la placa. Es preciso analizar con la muestra global del estudio en España, si se repite el mayor uso de colutorios por parte de trabajadores con menor nivel de estudios y de ingresos. Paradójicamente, la utilización del colutorio es más cara que el cepillado dental, aunque también podría interpretarse como más cómodo sin tener en cuenta las bases científicas, por lo que la población menos informada podría estar influenciada por recomendaciones poco ajustadas a la realidad.

A todo lo anterior debe añadirse que más de las tres cuartas partes de los trabajadores de la Comunidad de Madrid comen fuera de casa, y más de dos tercios «pica» entre horas alimentos o bebidas con potencial cariogénico o lesivo para el periodonto, lo cual dificulta de forma notable el control mecánico de la placa.

Respecto a la relación entre la población laboral y los dentistas, el 55,0% ha acudido a consulta en el último año. Los hombres y los trabajadores manuales visitan menos al dentista, pero no se observan diferencias entre grupos de edad. El 63,9% acudió para revisión y/o limpieza de boca, frente a un 50% de la población europea. Sigue existiendo un 15,9% de la población encuestada que no va al dentista por la ansiedad que manifiestan. Todos estos datos concuerdan con encuestas similares (1, 13).

El dolor o molestias bucodentales, referidos al último año, se presentan en torno a un 60% de la población de la muestra, de forma similar a lo observado en otros estudios. No obstante, es menos habitual y más esporádico que ocasionen problemas de masticación, y menos aún que dificulten el desempeño de las tareas habituales. Sólo un 8,5% refiere problemas laborales por esta causa, siendo más frecuente en los trabajadores manuales.

Los datos de esta encuesta permiten concluir que falta bastante para conseguir una buena implantación de la Salud Bucodental entre la población trabajadora de la Comunidad de Madrid.

Aunque es cierto que cada vez es más frecuente la visita reglada al dentista, un porcentaje importante continúa sin hacerlo al menos una vez al año. Los métodos de higiene bucodental han mejorado en lo referente a frecuencia de cepillado dental, pero la higiene interproximal, esencial para el control de enfermedades como la caries y la patología periodontal, sigue siendo uno de los mayores escollos en la estrategia preventiva. Queda por determinar la eficacia del uso adecuado de los colutorios como método de control químico de la placa dental, ya que su frecuencia y técnica de empleo no parecen ser las más apropiadas en este sentido. Por otro lado, si no se aconseja bien a la población, puede suceder que su facilidad de aplicación favorezca una sustitución errónea de métodos mecánicos más engorrosos. En realidad, debería ser un método de higiene complementario, ya que su empleo único tiene indicaciones muy precisas.

Los factores socioeconómicos continúan siendo muy importantes a la hora de evaluar los conocimientos y actitudes hacia la salud bucodental y su cuidado. Es muy importante aumentar los esfuerzos formativos y preventivos en toda la población, pero fundamentalmente en los estratos más desfavorecidos.

Por último, hemos encontrado una importante discrepancia entre el nivel de salud laboral percibida por parte de los trabajadores y su verdadero nivel de salud periodontal, tal como se revela en la impresión diagnóstica del odontólogo tras realizar una exploración objetiva. La mayor parte de los trabajadores que describieron su salud bucodental como buena o aún mejor, presentaban alteraciones objetivas (gingivitis o, incluso, periodontitis).

Estos resultados subrayan la importancia que reviste el incorporar la valoración de la salud bucodental a los de exámenes de salud laboral, ya que buena parte de los trabajadores que presentan alteraciones no es consciente de sufrirlas, describe como bueno su estado de salud oral y, presumiblemente, solo acudirá al odontólogo cuando presente consecuencias futuras más graves y tal vez irreversibles. En este sentido, consideramos conveniente no perder de vista la evidencia científica que ha relacionado la enfermedad periodontal con los trastornos cardiovasculares (3–8).

Conclusiones
• Pese a que más de la mitad de los trabajadores madrileños describe su salud bucodental como buena o incluso superior, los resultados de nuestra investigación revelan que su cuidado no es óptimo, ya que persisten importantes deficiencias respecto a los hábitos de higiene bucal y a la frecuencia con que acuden al dentista.
• Los síntomas y molestias son extremadamente frecuentes, y las consecuencias, que implican no poder realizar actividades cotidianas e incluso ausencias del trabajo, nada desdeñables.
• Muchos trabajadores con problemas que requieren tratamiento para evitar consecuencias más graves sobre su salud, no son conscientes de su existencia. Otros muchos continúan evitando acudir al dentista por temor.
• La incorporación a los exámenes de salud laboral de la valoración de la salud bucodental proporciona un extraordinario valor añadido a este tipo de evaluaciones, representando una oportunidad única para detectar alteraciones, orientar al trabajador acerca de la solución a sus problemas y promover unos mejores hábitos higiénicos y de cuidado.

Artículo elaborado por:
José Antonio Gelpi Méndez
Médico especialista en Médica
Interna. Director Medicina del Trabajo, Sociedad de Prevención de Ibermutuamur.

Eva Calvo Bonacho
Médico especialista en Medicina Familiar y Comunitaria.

Yolanda Armesto Prada
Médico especialista en Medicina del trabajo. Supervisor Médico, Sociedad de Prevención de Ibermutuamur Madrid.

Sonia Arauzo Esteban
Médico especialista en Medicina del trabajo. Supervisor Médico, Sociedad de Prevención de Ibermutuamur Madrid.

Ana Fernández Meseguer
Licenciada en Medicina y Cirugía.

Francisco Javier Álvarez Fernández
Enfermero especialista del trabajo. Enfermero de Referencia, Sociedad de Prevención de Ibermutuamur Madrid.

Bibliografía
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