El puerto de San Lúcar de Barrameda ofrece hermosas vistas del Parque Nacional de Doñana.

Cultura y tradición a través de los vinos de Jerez

Cultura y tradición a través de los vinos de Jerez

A que fuera la provincia fenicia más importante de la Península en la antigüedad, ofrece hoy al visitante innumerables posibilidades turísticas, entre ellas, la de conocer la cultura, gastronomía y tradición ecuestre de Cádiz a través de la ruta del vino Denominación de Origen Jerez-Xérès-Sherry.

Tomamos como punto de partida la localidad de Jerez de la Frontera, situada en una fértil campiña entre la sierra y el mar, a tan sólo 23 km de la capital gaditana. Un paseo por los intramuros del municipio recuerda los años de asedio marroquí en el siglo XIII y el trabajo de los jerezanos de antaño por proteger su tierra. Sus calles traspiran fervor religioso y opulencia a través de construcciones como la catedral o el Palacio Duque de Abrantes, hoy convertido en la Real Escuela Andaluza de Arte Ecuestre y que bien merece una parte del tiempo de nuestro viaje.

Con la caída de la noche, recomendamos una velada en cualquiera de los tablaos flamencos repartidos por la ciudad, donde el «forastero» se empapará de arte y brandy.

Manzanilla y «pescaítos»
Sanlúcar de Barrameda, a 22 km al norte de Jerez, es nuestro segundo destino. Levantado junto a la desembocadura del Guadalquivir, frente al Parque Nacional de Doñana, este lugar ofrece naturaleza y tradición pesquera. Visitamos el puerto desde donde partieron ilustres hombres como Colón, Magallanes o Juan Sebastián Elcano en busca de gloria y riqueza.

En el mercado de Abastos podemos adquirir hortalizas cultivadas en la zona, pescado fresco e incluso flores silvestres, al mismo tiempo que nos fundimos con el colorido de la muchedumbre y la brisa del Atlántico.

Después, recomendamos al viajero ser testigo del proceso de elaboración de la peculiar «manzanilla», vino único en el mundo, en alguna de sus prestigiosas bodegas. Visita que, por supuesto, se puede acompañar de la correspondiente degustación.

Esta escapada a tierra andaluza culmina con la llegada a El Puerto de Santa María, también conocido como la «Ciudad de los Cien Palacios», cuna de Rafael Alberti, cuya fundación instamos a conocer.

Entre las edificaciones que dan el sobrenombre a este enclave, destacamos el castillo de San Marcos. Con casi mil años de antigüedad, fue originariamente una mezquita que el definitivo asentamiento cristiano convirtió en un santuario católico. Empleado también como lugar de refugio, en el siglo XIV se transforma definitivamente en un castillo. Esta homogeneidad de moradores y utilidades le otorgan un carácter único.

Pero si hay un lugar representativo de la cultura de «Caí», ése es la bodega de Osborne, cuyo emblema se encuentra repartido por todas las carreteras de la geografía española y que ya es «Bien de Interés Cultural».

Lujo nocturno
En plena estación invernal, parecen desaconsejables las actividades turísticas que tengan lugar tras la puesta de sol. Sin embargo, no es el caso de muchas localidades gaditanas.Jerez de la Frontera ofrece a sus visitantes rutas nocturnas guiadas por las bodegas emplazadas en su término municipal. Sanlúcar, por su parte, invita a relajarse contemplando la puesta de sol desde la playa de Montijo con el parque Nacional de Doñana como mosaico de fondo. Inigualable.