Ralf Essers
Ingeniero
Coordinador general de Kuss Dental
Madrid

Después de los años de bonanza que vivimos en la última década, al final de ella se produjo un descenso en la solvencia debido a la crisis financiera de los bancos que también ha dejado huellas en el sector dental en general.

El 2010 es un buen momento para hacer balance y atreverse a mirar hacia el futuro. Puesto que la estructura del sector dental se compone sobre todo de pequeñas empresas, este descenso ha llegado más tarde que en las grandes multinacionales que sufrieron los efectos de forma inmediata a finales del año 2008. ¿Pero estas señales realmente provienen de la crisis o aparecen por el hecho de que por fin se dan cita en un sector en el que en realidad nunca se había experimentado una reestructuración como en las demás industrias?

En otros sectores existen varios ejemplos de la magnitud en que ha afectado la implementación de la informática conllevando la sustitución de la labor humana. Quizás la más drástica sea la robotización en la industria de automoción donde no hay una sola persona trabajando en el montaje en toda una nave o en el sector de las artes gráficas donde se desplegaron nuevos horizontes con la llegada de la impresión digital. Durante sólo 20 años la imprenta de composición tradicional ha experimentado la evolución a la impresión digital mediante ficheros pdf realizados en el ordenador con sus correspondientes ventajas.

Los laboratorios y empresas comerciales extracomunitarias que ofrecen trabajos protésicos más económicos, ya están en boca de todos desde hace tiempo. Otras empresas también multinacionales entran y compiten con la experiencia en sistemas CAD/CAM adquirida en los últimos 20-30 años. Por un lado están los centros de fresado del mismo sector dental y por el otro las industrias fuera del sector de la medicina que gracias a la digitalización del mercado pueden fabricar ya en cualquier parte del mundo con unos costes infinitamente menores y con una precisión que las máquinas utilizadas en el sector dental no pueden alcanzar puesto que la relación beneficio producto-precio maquinara no permite tan grandes inversiones. Estas no sólo ofrecerán sus servicios al laboratorio dental sino cada vez más directamente a la clínica. También el mercado dental se está globalizando.

Los escáneres extra e intraorales se han perfeccionado en los últimos años. Pero aunque todavía falta una mayor normalización, en la práctica están a punto de alcanzar su madurez dando a luz a esta nueva materia prima: el juego de datos. Gracias a éste, se puede fabricar casi todo, desde el modelo en resina, férulas, provisionales hasta estructuras en metal o circonio, etc. La cuestión ya no es si viene, sino con qué proximidad. También el software se ha ido simplificando y perfeccionando según las necesidades reales y múltiples del trabajo diario. La autodefinición del protésico dental ha de cambiar: de ser un artista a ser un diseñador. Sus herramientas van cambiando, en lugar del mechero, el ratón. La diagnosis está clara: la constante informatización potenciará el cambio estructural en el sector dental en los próximos años. Se perderán muchos puestos de trabajo.

Aunque por el momento el material preferente para la mecanización es el dióxido de circonio, le siguen con gran fuerza los demás materiales. El dióxido de circonio no se reveló como un material para todo ni para todos. Otros procedimientos favorecen otras materias. Las máquinas de procedimientos aditivos mediante sinterización por láser transforman el polvo metálico (CrCo, NiCr, Ti) en cofias, puentes y estructuras con mayor precisión, prácticamente sin pérdida de material y menos consumo de energía. Así se puede fabricar cualquier objeto en metal de forma muy rápida y más económica; una tecnología que para el diseño de prototipos se conoce desde hace años bajo el nombre de impresión 3D. ¿Será también el futuro en la fabricación de coronas, puentes y estructuras?

La sociedad europea está envejeciendo y necesita menos pañales pero más gafas de leer y dientes postizos. La evolución demográfica provoca que la necesidad de soluciones para pacientes total o parcialmente edéntulos aumente. (Según fuentes alemanas, el porcentaje de las personas mayores de 65 años aumentará en comparación con las de entre 22 y 65 en los próximos 40 años del 33% al 58-71%. La parte correspondiente a los mayores de 80 años subirá del 4% al 11%.) Déjenme formular una hipótesis: Se colocarán cada vez más implantes por que es la rehabilitación más rápida, más fácil e incluso más rentable para el paciente. Por otra parte como el cuidado dental de los niños y adolescentes está más presente en la sociedad ilustrada actual, se reduce el volumen de trabajos de pequeño tamaño. Esto lleva al sector a elaborar más estructuras implantosoportadas de gran envergadura que son más propias de la producción mediante máquinas que la prótesis combinada, la cual precisa de la mano de un protésico. Así el protésico puede concentrarse en las tareas más distinguidas como por ejemplo la planificación de casos complejos (accidente, cáncer), porcelana, etc., donde la maquina no puede ocupar el lugar del hombre.

Otro punto a tener en cuenta es el hecho de que España está a la cola en la incorporación de ciertas evidencias micro y macroeconómicas. Además, la influencia de las leyes europeas sobre las nacionales es cada vez mayor minimizando las posibilidades de jugadas nacionales. Muchas empresas ya están muertas pero aún no lo asumen. ¿Por qué no aprovechar la ocasión para una reestructuración profunda de la empresa “Laboratorio dental” en general? El cambio hace el progreso. Todo esto dará vueltas a sistemáticas tan asimiladas como el grande ya no se come al pequeño. Hoy en día, el rápido se come al lento.

Ya no habrá soluciones universales para el laboratorio. Cada uno tendrá que decidir para su propia empresa el abanico de servicios que presta, a qué clase de clientes y cuál es el mejor camino hacia el futuro. Es decididamente claro que reaccionar entrando en el espiral de abaratar los precios llevará a la quiebra puesto que esta lucha no se puede ganar contra los centros de fresado ni el trabajo fuera de España. Sólo con márgenes se pueden realizar las inversiones del futuro. Y reclamar fervientemente que uno tiene la mejor calidad no conduce a mucho por que es natural esperar siempre la mejor calidad.

¿Qué soluciones existen entonces?
Hay que ser más empresario: en el entorno empresarial actual, ser competitivo es fundamental para tener éxito. Los laboratorios deben investigar con más detalle el lado económico de su empresa, deben comprobar qué procedimientos y tareas de trabajo salen rentables y cuáles conviene subcontratar. Un mejor control de la gestión sirve para guiar la gestión empresarial hacia los objetivos de la organización y es un instrumento para evaluarla. Estos han de llegar más lejos a la simple contabilidad de costos e incorporar elementos como planificación y el control de la nueva orientación estratégica, etc. Esto principalmente es una tarea para las empresas jóvenes porque el éxito de una empresa no se reduce solamente a las elevadas capacidades manuales de un buen protésico. Una vez montada su propia empresa se necesitan capacidades de liderazgo y organización para llevar una empresa para delante, etc.

Obviamente, mis ideas del siguiente catálogo no se adaptan al funcionamiento de todas:
• Ampliar el marketing tanto hacia el cliente como hacia el paciente mediante nuevas canales como el Facebook o You Tube.
• La tecnología de códigos de barras es una manera eficaz para hacer frente a los desafíos competitivos que la organización experimenta a diario. (Saber en cada momento el estado de cada trabajo; realizar un análisis de costos de cada trabajo; saber con detalle la efectividad de cada trabajador.)
• Para laboratorios de tamaño pequeño la especialización puede ser una solución (encontrar un nicho de mercado).
• Asociarse a organizaciones sanitarias con ciertas prestaciones para su colectivo, apartando así al laboratorio independiente. (Adeslas, Vitaldent, etc.).
• Garantizar una calidad siempre igual mediante el sistema de la ISO 2001:2008.
• Incentivar ideas de los trabajadores con el fin de aumentar su rentabilidad. (“Un trabajador implicado rinde más”.)
• Quizás en vez de tomar sólo el color al paciente, se realizará una aplicación informática –así como los peluqueros usan el programa virtual de peinado– para probar varios colores y formas de los dientes.
• Concienciación de médicos y protésicos para resaltar la importancia del triangulo Paciente – Odontólogo – Protésico.
• Existen muchas clínicas con laboratorio propio. ¿Por qué el laboratorio no emplea a un dentista para la comunicación interna entre los tres por ejemplo para determinar mejor el borde de preparación, etc. (“Las imágenes dicen más que las palabras“) o para realizar la primera consulta a través de cámara? (Skype).

Resumen
El concepto del protésico cambiará, su puesto de trabajo ya no será necesariamente el de un típico laboratorio de antes. Sólo quien afronte al reto ejercerá con éxito su profesión en el futuro. Tanto el protésico como el odontólogo han de implementar la tecnología de la última generación.

Vivimos en una época exponencial; lo que hace años no era imaginable o demasiado caro ya es una naturalidad. O quién pensaba hace 25 años que hoy en día se podría hablar por móvil en casi todo el planeta. ¡El sector dental forma parte de este mundo!