Un estudio dirigido por el investigador Peter Milgrom, de la Universidad de Washington (Estados Unidos) ha sido el primero —según afirmaciones de su responsable— en demostrar “que el uso tópico de xylitol reduce las caries durante la erupción de las primeras piezas dentales en infantes de corta edad”.

El doctor Milgrom confiesa que los resultados no le han pillado de sorpresa, ya que se sabe, desde hace tiempo, que el xilitol inhibe el crecimiento de las bacterias que están involucradas en el desarrollo de la caries dental, como 'Estreptococo mutans', 'Estreptococo sobrinus', 'Actinomices' o 'Lactobacilo'.

La investigación se ha llevado a cabo sobre un centenar de niños y niñas de entre 9 y 15 meses de edad, de la República de las Islas Marshall (Oceanía), donde la caries es un problema grave de salud pública, pues 9 de cada diez niños tiene al menos una pieza dental afectada de caries.

Los niños se dividieron en tres grupos. Durante doce meses, un primer grupo recibió dos dosis de cuatro gramos al día de xylitol; al segundo, se le administraron tres dosis diarias de 2,67 gramos, y al último, que hizo de control, se le aplicó una única dosis de 2,67 gramos, sabiendo que tal cantidad no tiene ningún efecto.

Según recoge la publicación 'Archives of Pediatrics & Adolescent', todos los participantes fueron sometidos a seguimiento durante 10 meses y medio; además, sus padres asistieron a cursos de educación en salud bucodental y se beneficiaron de asistencia sanitaria gratuita durante el tiempo que duró el estudio.

Los datos obtenidos parecen corroborar la eficacia de este preparado: mientras que un 51% de los niños del grupo control sufrió caries, este porcentaje se redujo al 24% entre los que recibieron dos dosis del producto y a un 40% en los que tomaron las tres dosis.

La exposición a ocho gramos diarios del edulcorante en uso tópico, administrado en dos veces, previene el 70% de las caries infantiles. Dividir esta cantidad en tres dosis no incrementa la eficacia del tratamiento, en opinión de los autores.