El Defensor del Pueblo ha decidido solicitar información de las autoridades sanitarias para investigar qué está sucediendo con el uso de Toxina Botulínica (popularmente el Botox), después de que la Asociación Nacional de Consumidores y Usuarios de Servicios de Salud (ASUSALUD) hubiera hecho llegar, tanto a él como a las autoridades sanitarias, sendos escritos denunciando la posibilidad de que, al no estar siendo utilizada la citada toxina para los fines autorizados, se podría estar sometiendo a los pacientes a una especie de ensayo clínico no autorizado ni controlado.

ASUSALUD decidió dirigirse tanto a los responsables de la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (AEMPS) y al Defensor del Pueblo a la vista no sólo de las acusaciones realizadas por el Consejo General de Odontólogos y Estomatólogos sobre el uso irregular de la Toxina Botulínica, sino incluso por las respuestas dadas desde determinadas organizaciones de cirugía estética confirmando tal utilización, dado que no se habían detectado problemas para los pacientes. Dada la gravedad de las informaciones que, a juicio de ASUSALUD, suponían admitir el hecho de que, incluso inconscientemente, se estuviera sometiendo a los pacientes a una especie de ensayo clínico no regulado, la Asociación decidió denunciar los hechos ante las autoridades pertinentes.

ASUSALUD, surgida en 2002 como primera Asociación de Consumidores y Usuarios centrada en la defensa y divulgación de los derechos y deberes de los ciudadanos en el campo de la asistencia sanitaria, ha modificado recientemente sus Estatutos a fin de ampliar su campo de actuación a todos los aspectos de la vida social y económica.