La multinacional del sector químico con sede en Alemania, BASF afirma haber descubierto un método para prevenir que las bacterias que causan la caries ataquen los dientes. Para desarrollar este producto, al que la empresa ha denominado "pro-t-action" y que aísla las bacterias nocivas en la boca antes de que puedan ligarse con el azúcar y formar placas, se utiliza un microorganismo (Streptococcus mutans) relacionado con los que se emplean en los cultivos del yogurt.

Este producto y las bacterias se tragarían, lo cual, según han declarado fuentes de la compañía, no implica riesgo alguno, por tratarse de un microorganismo que se encuentra habitualmente en la boca y que los seres humanos digieren constantemente.

El organismo activo en "pro-t-action" está muerto, lo que significa que no necesita una temperatura de mantenimiento, al contrario que el yogurt, y puede añadirse sin problemas a múltiples productos como golosinas no azucaradas, goma de mascar o dentífrico. Sin embargo, para que resulte efectivo, el producto debe permanecer en la boca al menos de 10 a 15 segundos.

El doctor Jason Tanzer, del Centro de Salud de la Universidad de Connecticut, que estudió los resultados de BASF y los ha presentado a principios de abril en una conferencia comentó que “Hay una dinámica compleja de las bacterias que crecen en los dientes”, añadiendo que “pueden adherirse a esas superficies y formar una película, o pueden ser tragadas”.

Como parte del estudio, Tanzer suministró a dos grupos de ratas una dieta rica en azúcar, pero a uno de los dos le añadió "pro-t-action", observando que el deterioro dental del grupo de ratas de este grupo fue mucho menos pronunciado que en el otro.

BASF ha desarrollado su producto con OrganoBalance, una compañía de microbiología con sede en Berlín.

Las compañías no han hecho ningún comentario relativo a pruebas con seres humanos. A pesar de ello, han expresado su intención de iniciar su comercialización en el plazo de 1 o 2 años.