Muy utilizadas por los deportistas para reponer el agua y las sales minerales que se pierden con el ejercicio e incluso un refresco preferido por muchas personas para aplacar los rigores del calor, las bebidas isotónicas podrían ocasionar un daño considerable en la dentadura de sus consumidores incondicionales. El culpable es un aditivo, el ácido cítrico, presente en la mayor parte de ellas y capaz de provocar hipersensibilidad dental e incluso caries, según un estudio realizado en la Universidad de Nueva York.

Mark Wolff, responsable del trabajo, afirmó que ésta "es la primera vez que el ácido cítrico de este tipo de bebidas se asocia con el desgaste del esmalte de los dientes cuando se da un consumo prolongado”
Si bien en nuestro país el consumo de las bebidas isotónicas no está muy generalizado, en América, "los niños y los adultos las toman con mucha frecuencia y se ha observado, además, un aumento de los problemas gingivales derivados en los más jóvenes", según los autores de la investigación. Por esta razón,han analizado las cinco marcas de bebidas isotónicas más populares en Estados Unidos (Gatorade, Powerade, Propel Water, Vitamin Water y SoBe Life Water), para determinar su pH —cuanto más bajo, más ácido resulta el producto— y. por consiguiente, su potencial para dañar el esmalte dental.

Sorprendentemente, el Ph de los cinco productos resultó muy bajo, entre 2,82 y 3,41.

Los autores de este trabajo recomiendan moderar el consumo de bebidas isotónicas y esperar, al menos, 30 minutos antes de cepillarse los dientes, ya que el dentífrico habitual tiene propiedades que potencian el efecto de los ácidos. Al cabo de este lapso de tiempo la saliva habrá conseguido neutralizar el ácido.