El presidente del Consejo General, Dr. M. Alfonso Villa Vigil; el profesor Denís Bourgeois, profesor de la Universidad de Lyon, asesor de la OMS y responsable del Grupo de Indicadores de la Salud Oral en Europa, y el Dr. Juan Carlos Llodra, investigador y vocal del Consejo General, y coordinador del informe

La prevención es el gran caballo de batalla en el que se ha embarcado el Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España. Esta vez, el mensaje tiene por objeto reinvindicar la importancia de los relegados "dientes de leche", ya que su cuidado resulta esencial para la salud infantil y para la calidad de los dientes definitivos.

Los dientes de leche son los grandes olvidados, no sólo no reciben tratamiento, sino que en muchas ocasiones ni siquiera se les prestan los cuidados preventivos básicos. Sin embargo, su papel es fundamental para el desarrollo de la boca del niño y la falta de atención puede desencadenar problemas más serios que van a requerir un tratamiento ortodóncico a partir de los 10 años.

Se calcula que entre el 25 y el 34% de los niños de 12 años necesitan ortodoncia, si bien sólo un 40% de ellos la llevan o la llevarán.

La caries en la dentición temporal afecta a la mitad de los niños a partir de los 7 años y, al llegar a los 10 afecta a casi 3 dientes temporales por niño.

A los 4 años de edad, sólo el 7% de los dientes temporales con caries han sido tratados.

Con la intención de hacer un llamamiento a los padres para que asuman la responsabilidad de velar por la salud bucodental de los niños a las edades en que aún no reciben atención por parte del sistema público de salud, el Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España ha convocado a los medios de comunicación, el pasado 27 de febrero. En la rueda de prensa se dieron a conocer los resultados de un informe sobre la situación bucal de la dentición temporal en la población infantil española, entre 1 y 10 años, así como la propuesta de un plan preventivo que requeriría de una inversión de unos 30-40 euros anuales por niño durante los primeros años de vida.

Intervinieron como ponentes el presidente del Consejo General, Dr. M. Alfonso Villa Vigil; el Dr. Juan Carlos Llodra, investigador y vocal del Consejo General, además de ex decano de la Universidad de Granada, quien es el coordinador del informe y la propuesta mencionados, y el profesor Denís Bourgeois, profesor de la Universidad de Lyon, asesor de la OMS y responsable del Grupo de Indicadores de la Salud Oral en Europa. Asimismo, estuvieron presentes también el presidente de la Sociedad Española de Odontopediatría, Dr. Miguel Hernández Juyol, quien se mostró partidario de que las visitas al odontólogo comenzaran antes incluso del nacimiento, durante el tercer trimestre del embarazo, y el presidente de la Sociedad Española de Epidemiología y Salud Pública Oral (SESPO), Dr. Elías Casals, asociación que ha colaborado con el Consejo General en la elaboración del informe.

De cada 100 dientes cariados que presentan los niños menores de 5 años sólo 7 reciben tratamiento. "Esto no me parece de recibo en un país que se considera la octava potencia mundial", ha señalado el doctor Llodra. "En este sentido, se ha producido hasta ahora una clara dejación de funciones de la que todos somos responsables en mayor o menor parte. Pero eso tiene que cambiar. Debemos concienciar a la población de que un niño con su dentición temporal enferma va a tener una dentición definitiva problemática". Muchas veces se ignora la posibilidad de contagio de las caries de dientes de leche a los dientes definitivos. Y aunque tan sólo eso sería suficiente motivo para cambiar esta conducta, según el profesor Llodra, las consecuencias de no hacerlo pueden ser mucho más graves, pues "la dentición temporal cumple una función muy importante, su papel básico es el de "guardar el sitio" a los dientes permanentes, por lo que, si se pierde antes de tiempo, éstos van a salir mal situados o posicionados". Éste es el motivo de que a los 12 años, entre el 25 y 34% de los niños españoles necesiten ortodoncia.

Por otra parte, está demostrado las caries dificultan el rendimiento escolar, afectan a la alimentación y, aunque esto es menos frecuente, pueden ser el desencadenante de problemas de salud general cardiacos o renales, entre otros.

Desde el Consejo General se quiere transmitir a los padres el mensaje de que "si no se hace nada por mejorar la salud dental de sus hijos, éstos van a padecer dolor y mayores posibilidades de caries en los dientes definitivos y tendrán una mayor necesidad de ortodoncia. Además, lo único que se consigue es demorar unos costes que se convertirán en mucho más elevados, ya que las condiciones de salud con las que nos vamos a encontrar transcurridos unos años serán mucho peores".

Con una inversión de unos 30 a 40 euros anuales por niño los padres podrán garantizarles una mejor salud bucodental futura. Y, puesto que el sector público sólo se hace cargo de los niños a partir de los seis años de edad, en el periodo que va desde los 2 a los 6 años, este coste deberían asumirlo los padres.

En opinión del doctor Llodra, con este doble plan de atención privado-público sí podríamos optar a unos niveles de salud óptimos. Se trata de un plan totalmente viable y complementario con el que ofrece el sistema público.

El presidente del Consejo General de Colegios de Odontólogos y Estomatólogos de España declaró que, "de momento, ninguna Comunidad Autónoma ha iniciado plan alguno para la dentición temporal y sí sería interesante que alguna se decidiera a liderar este tipo de tratamientos".

En cuanto a los resultados, el coordinador de la propuesta, doctor Juan Carlos Llodra, apuntó que la aplicación de este plan permitiría reducir las patologías de caries en un plazo de tan sólo seis años.

El presidente de la Asociación Española de Odontopediatría, Dr. Miguel Hernández Juyol, declaró que las caries en dentición temporal no han disminuido tanto como las que afectan a los dientes permanentes. “Desde la Sociedad —expresó— estamos pidiendo que la primera visitas al dentista se realice en el tercer trimestre del embarazo. Como mínimo, deberíamos ver al niño a los dos años de edad”. Añadió que si la población comprendiese que un diente de leche es fundamental para el correcto desarrollo de la boca del niño, esta recomendación no les parecería tan extraña.