Dr. Sabino Ochandiano. Presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región. Madrid

Los miembros de la nueva Junta de Gobierno del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, encabezados por el doctor D. Sabino Ochandiano, están ya trabajando a pleno rendimiento. La ilusión y el empeño por ayudar a solucionar los problemas de los colegiados son sus principales motores.

Entre sus prioridades hay que destacar la creación de un convenio que contribuya a hacer más justa la incorporación al mercado laboral de los jóvenes profesionales, la puesta en marcha de una ventanilla única o conseguir que la Administración permita al Colegio realizar una preinspección en las clínicas a fin de poder asesorarles en el cumplimiento de los requisitos de carácter obligatorio. Todo ello en defensa de la profesión y sin dejar de lado la lucha contra el intrusismo

Pregunta. ¿Cuáles han sido sus primeras actuaciones como nuevo presidente del Ilustre Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región?
Respuesta. En primer lugar, estamos tratando de ver cuáles son los principales problemas que afectan al Colegio y a nuestros colegiados para tratar de solucionarlos ciñéndonos a nuestro programa electoral.

Hemos realizado una serie de propuestas durante la campaña electoral que pretendemos cumplir a rajatabla en la medida de lo posible, y digo esto porque somos conscientes de que algunas serán muy difíciles de cumplir.

De momento, hemos ido organizando todos los grupos de trabajo de las vocalías con que cuenta nuestra candidatura y asignando las diferentes parcelas de trabajo.

A la vuelta del verano vamos a organizar una asamblea para tratar algunos puntos de especial importancia, como, por ejemplo, el tema de las cuotas. También estamos buscando un gerente, para lo cual hemos realizado ya algunas entrevistas.

Entre nuestras prioridades, figura la creación de una ventanilla única o una aproximación a lo que sería una ventanilla única.

P. ¿Cómo son sus relaciones con los miembros de la anterior Junta de Gobierno? ¿Les han ofrecido su colaboración?
R. Las relaciones con la anterior Junta son muy buenas y se han ofrecido a ayudarnos en todo lo que puedan. Yo, tanto personal como institucionalmente, me llevo muy bien con el doctor Juan Antonio López Calvo. De hecho, ya hemos estado juntos en las consejerías de sanidad y, para determinados temas, necesito contar con su apoyo. Por ejemplo, el tema de las relaciones personales es muy importante.

En la actualidad, el tema del PADI está parado institucionalmente, pero sigue preocupando a nuestros colegiados y, por este motivo, vamos a organizar otro Foro del PADI el jueves 26 de junio. El doctor Luis Beltrán que es el organizador del PADI ha aportado toda su documentación y todo su saber a la vocal que se va a encargar a partir de ahora, la doctora Catalina Martínez. Como verán, las relaciones son fluidas y, además, nosotros contamos con varios representantes de la anterior Junta.

P. ¿Qué opinión le merece el PADI?
R. El PADI, para la población en general, es incuestionable que ha sido positivo. Este se refleja en los estudios realizados, a pesar de que hay quien opina que los estudios están sesgados. Y si es bueno para la población, tendrá que serlo también para nosotros. No tenemos razón de ser si no es en función de la salud bucodental de la población. Otra cosa es que tratemos de defender una cierta dignidad en la actuación. Nosotros tenemos que defender nuestra supervivencia, por lo menos una cierta dignidad.

Tal como está planteado, el PADI de Madrid resulta bastante razonable, abierto a todos los colegiados, al cual te puedes sumar y del cual te puedes salir según tu conveniencia, con total libertad.

P. En la entrevista preelectoral que “Gaceta Dental” realizó a los candidatos a la presidencia del Colegio de la I Región, usted nos hizo un breve resumen de las propuestas fundamentales recogidas en el programa de su grupo. Entre estos puntos, figuraba en primer lugar “mejorar las condiciones laborales de los profesionales ante macroclínicas e intermediarios”. ¿De qué manera o por qué medios piensan llevar a cabo esta mejora?
R. Este proyecto incluye, no solamente a macroclínicas, sino a los propios profesionales que, en muy breve plazo, tendrán a su cargo a otros profesionales más jóvenes que no pueden montar una consulta por su cuenta y van a trabajar para ellos a sueldo o a participación. Y creemos que es importante que estos jóvenes estén defendidos. No se pueden consentir situaciones como algunas que ya estamos viendo en las que es preferible ser auxiliar de clínica que odontólogo.

Por eso vamos a intentar conseguir un convenio de obligado cumplimiento con unas condiciones razonables y que sea digno, porque es la única manera legal de hacer algo por nuestros trabajadores; y lo haremos a través del vicepresidente, que es el representante de las clínicas dentales en el CEIM, el equivalente a la patronal madrileña, y contando con los sindicatos.

P. También hablaba de la necesidad de “dar servicios de calidad en el Colegio al mejor precio posible”. ¿Puede concretarnos a qué tipo de servicios de calidad se refieren?
R. Claro, los dentistas estamos obligados a cumplir una serie de requisitos, referentes a licencias, residuos, rayos X, o a determinados servicios que ofrece el Colegio: seguros, prevención de riesgos laborales, etc.

Tenemos que intentar mejorar esta situación. ¿De qué manera? Pues como mencionábamos antes al hacer referencia a la ventanilla única: facilitando el que un colegiado pueda acceder a todos los servicios que necesita de una manera más económica y con mayor calidad en las prestaciones.

P. ¿El PINO o Plan de Informatización Nacional para Odontoestomatólogos formaría parte de este tipo de ofertas a los colegiados para que introduzcan las necesarias mejoras informáticas a un precio ventajoso?
R. El PINO es una iniciativa promovida por el Consejo General, quien ha firmado un acuerdo con la empresa Infomed, y, posteriormente, se han ido sumando a esta iniciativa los diferentes colegios regionales. En la actualidad son ya 20 los colegios adheridos.

Pero, antes de criticar esta oferta hay que entender que lo que se ofrece al odontólogo mediante el PINO es, en primer lugar, un ordenador profesional muy fiable, con menos de un error por cada cien mil horas de uso.

El contar con un equipo fiable repercute en una mayor seguridad a la hora de manejar las fichas de los pacientes.

La oferta en sí misma no es mala, la cobertura es buena, la firma con la que se ha firmado el convenio es solvente.

Y, además, se trata de una oferta que el colegiado puede aceptar o rechazar libremente. No sólo no queremos obligar a nadie, sino que el Colegio no obtiene ningún provecho económico.

P. La defensa de la profesión y la lucha contra el intrusismo figuran también como una de sus prioridades. ¿Le parece positiva la defensa que se ha llevado a cabo desde anteriores Juntas? ¿Cómo piensa que se puede mejorar?
R. En realidad, la lucha contra el intrusismo profesional figura entre las prioridades que nos han planteado nuestros colegiados. Existe una diferencia enorme entre lo que siente el colegiado y la realidad, porque hoy el intrusismo, a nivel real, ha disminuido mucho con respecto a otras épocas. La abundancia de profesionales constituye hoy día el garante del trabajo de algunas clínicas en las que antaño trabajaban intrusos. Aunque, evidentemente, hay que luchar contra el intrusismo, porque es una locura que se pueda hacer intrusismo en España con la alegría que se hace y de manera impune.

Hemos llegado a buenos acuerdos con la Administración en este sentido, ya que ellos también están preocupados a partir de los escándalos desatados con algunas mal llamadas clínicas de estética. Hay una buena sintonía y si nosotros tenemos conocimiento de que en algún caso se está produciendo intrusismo, la Administración nos hace caso e inspecciona.

P. Nos comentaba igualmente que tienen ustedes intención de trabajar activamente para conseguir lo antes posible el registro, acreditación e inspección de clínicas dentales como medio para que prime la calidad en los tratamientos.

R. Esto lo han conseguido en Cataluña de momento y yo creo que es un logro importante.

En lo que se refiere al registro de acreditación, todavía no, pero en cuanto al registro de clínica vamos por buen camino.

Sería una locura pretender que se dejara en manos del Colegio toda la labor de inspección, pero, si se le permitiera llevar a cabo una preinspección, podríamos asesorar a los colegiados acerca de todos los requisitos que deben cumplir o decirles qué es lo que aún no tienen en regla antes de que se produzca la inspección por parte de la Administración y evitar así las posibles sanciones.

P. Y para los profesionales más jóvenes, ¿qué ventajas puede ofrecerles el Colegio?
R. Las ventajas del Colegio de Madrid, como las de los demás colegios, son muy numerosas. Por ejemplo, yo invito a cualquier persona a que intente gestionarse de forma individual aunque sólo sea su seguro de responsabilidad y que vea lo que le cuesta. Probablemente la cuota del colegio ya le salga gratis con la ventaja que consigue al gestionarlo a través del Colegio. Eso para empezar.

Luego, nuestra formación continuada creo que es magnífica, y más aún para los colegiados jóvenes, porque los cursos les cuestan sólo 10 euros. Además, durante el primer y el segundo año de colegiado la cuota colegial les va a salir gratis, porque entendemos que en estos dos primeros años pueden no tener trabajo y el hecho de pagar la cuota de colegiación les supondría una carga económica.

A éstas hay que sumarles todas las demás ventajas que hemos mencionado, como el hecho de tener una ventanilla única, asesoramiento para la clínica, seguros gestionados en paquete y, por supuesto, la defensa de la profesión. v