El doctor Francisco Rodríguez Lozano

Con ocasión de la publicación del proyecto de la nueva Directiva de servicios sanitarios transfronterizos, se celebró el pasado 11 de septiembre, en el Parlamento Europeo en Bruselas, la Mesa redonda titulada: “Alta Calidad en la Sanidad Europea”, bajo el patrocinio del eurodiputado Othmar Karas y con la asistencia de la nueva Comisaria Europea de Sanidad y Consumo, Androulla Vassiliou.

La reunión se organizó en dos partes. Tras una introducción de la Comisaria Vassiliou sobre la nueva Directiva, primero se analizó el proyecto desde el punto de vista de la Comisión Europea, con intervenciones del Jefe de Unidad de la Dirección General de Salud Pública (SANCO), Bernard Merker, y de los eurodiputados Othmar Karas (partido popular europeo), Bernadette Vergnaud (partido socialista europeo) y Holger Krahmer (liberales europeos).

Después se analizó el proyecto de Directiva desde el punto de vista de los profesionales sanitarios y los pacientes, con las intervenciones del Dr. Michael Vilks, presidente del CPME (Consejo Europeo de Médicos); Dr. Orlando Monteiro da Silva, presidente del CED (Consejo Europeo de Dentistas); Dr. Wolfgang Sprekels, vicepresidente del CED, y Anders Olauson, presidente del Foro Europeo de Pacientes.

Posteriormente, tuvo lugar un debate muy interesante entre el público (unas 120 personas), integrado principalmente por representantes de asociaciones de médicos y dentistas europeos, así como por los participantes de la Mesa Redonda citada anteriormente.

El proyecto de la nueva Directiva nos parece en líneas generales más positivo que los anteriores, fundamentalmente por dos aspectos: 1) se centra más en la seguridad del paciente y en la información, frente a los proyectos previos que atendían más a los criterios de calidad (concepto mucho menos tangible), y 2) contempla además ahora el principio de que habrá que realizar los tratamientos de acuerdo con las normas del país donde se lleve a cabo (algo que parece tan simple, no se reflejaba de esta manera en los anteriores borradores).

En cualquier caso, esta Directiva que pretende regular la asistencia sanitaria de los europeos en países distintos a los de su residencia, y el reembolso de los gastos que ésta genere, ya sea por motivos de viaje, de residencia en zonas próximas a una frontera, por retrasos en las listas de espera en los países de origen o simplemente por inspirar mayor confianza los profesionales de otro país, debe recorrer un camino largo, en el que tras los informes de todos los agentes implicados deberá someterse a su aprobación en el Parlamento Europeo.

Aunque en nuestro país la atención dental está escasamente cubierta por la sanidad pública, esta Directiva nos afecta, ya que tenemos que atender en muchas ocasiones a ciudadanos europeos e incluso con los PADI (planes de atención dental infantiles) tendríamos derecho a las mismas prestaciones que se ofrecen en España en cualquier otro país europeo. En base a ello, y como responsables de la salud dental, no renunciamos a que en un futuro las prestaciones públicas se incrementen en nuestro país, por lo que es importante que el marco que las regule quede claramente definido.