La Dra. Cristina Barona asume la presidencia de la Sociedad Española de Gerodontología (SEGER) con el objetivo de reforzar la formación, la investigación y la visibilidad de la Gerodontología en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y la creciente complejidad clínica de los pacientes mayores.
–Dra. Barona, acaba de ser elegida presidenta de SEGER en el marco del Congreso de la Sociedad celebrado en Santiago de Compostela. ¿Con qué objetivos asume esta nueva responsabilidad?
-He vivido la evolución de SEGER desde sus inicios y eso hace que esta etapa tenga también un significado muy personal para mí. Asumo esta responsabilidad con muchísima ilusión, pero también con un profundo sentido de compromiso hacia SEGER y hacia todos los profesionales que forman parte de nuestra sociedad científica. El principal objetivo es dar continuidad al excelente trabajo realizado por las anteriores juntas directivas y seguir consolidando a SEGER como una sociedad de referencia en el ámbito de la Gerodontología, tanto a nivel científico como institucional.
–Su trayectoria ha estado vinculada tanto a la docencia como a la Cirugía bucal, la Implantología y la Gerodontología. ¿Cómo influye ese recorrido en la forma en que entiende la presidencia de SEGER?
-Mi trayectoria profesional me ha permitido tener una visión muy amplia de la Odontología y comprender la importancia de abordar la salud oral del paciente mayor desde una perspectiva integral y multidisciplinar. La actividad docente me mantiene en contacto permanente con estudiantes y jóvenes profesionales, lo que me ayuda a entender cuáles son sus inquietudes y cómo podemos motivarlos a incorporarse a la Gerodontología.

Por otro lado, mi experiencia clínica en atención a adultos mayores me ha permitido conocer de cerca los retos reales que afrontamos en la consulta cada día. Todo ello influye en mi manera de entender la presidencia de SEGER: una sociedad científica cercana, dinámica, abierta a la colaboración y comprometida tanto con la excelencia como con la formación y la investigación.
–¿Cuáles serán las líneas estratégicas de su mandato al frente de SEGER?
-Las principales líneas estratégicas estarán centradas en cinco grandes áreas: formación, investigación, visibilidad institucional, colaboración con la industria y relevo generacional.
Queremos reforzar la formación científica continuada mediante actividades de actualización clínica, además de nuestro congreso anual. También impulsaremos proyectos de investigación y colaboración con universidades y otras sociedades científicas nacionales e internacionales.
Otro objetivo importante será aumentar la presencia institucional en el ámbito sanitario para seguir posicionando la Gerodontología como una disciplina fundamental dentro de la atención integral de las personas mayores.
También consideramos primordial mantener una relación cercana con la industria como un aliado estratégico para impulsar la innovación, la investigación y el desarrollo científico en Gerodontología.
–¿Qué iniciativas le gustaría impulsar para acercar SEGER a los odontólogos jóvenes y a los estudiantes de Odontología?
-Creo que es fundamental que los estudiantes y jóvenes odontólogos perciban la Gerodontología como un área con enorme proyección y gran impacto social. Para ello, queremos impulsar actividades específicamente dirigidas a ellos: programas de formación, premios de investigación, espacio de participación en congresos y grupos de trabajo, así como mantener la colaboración con las universidades. La incorporación de nuevas generaciones es esencial para garantizar el futuro y la evolución de SEGER. El contacto diario con los estudiantes me hace ser muy optimista respecto al futuro.
–¿Cree que la Gerodontología necesita ganar más visibilidad dentro de la profesión dental? ¿Cómo se puede conseguir?
-Sin duda. Aunque hemos avanzado mucho en los últimos años, todavía necesita una mayor presencia dentro de la formación odontológica y de la práctica clínica general. El envejecimiento de la población hace imprescindible que todos los odontólogos estén preparados para atender pacientes mayores, con necesidades cada vez más complejas.
Para conseguirlo es necesario reforzar la formación universitaria y posgraduada, fomentar la investigación y aumentar la presencia de la Gerodontología en congresos, publicaciones y foros científicos. Hay que seguir trabajando en la sensibilización institucional y social sobre la importancia de la salud oral en el envejecimiento saludable.
A veces seguimos asociando erróneamente la Gerodontología con una Odontología limitada o de final de vida, cuando en realidad hablamos de una disciplina profundamente vinculada al envejecimiento activo y saludable.
–¿En qué momento se encuentra la Gerodontología en España?
-Vive un momento de crecimiento y consolidación. Existe una mayor conciencia sobre la importancia de la salud oral en las personas mayores y cada vez más profesionales tratan pacientes dentro de esta área. La mejora en la esperanza y calidad de vida hace que los pacientes mayores conserven más dientes y demanden tratamientos más complejos y personalizados. Sin embargo, todavía existen retos relacionados con la formación, la accesibilidad a la atención odontológica y la integración de la salud oral en las políticas de envejecimiento saludable.
«La integración de la atención bucodental en las políticas de envejecimiento saludable debería ser una prioridad en los próximos años»
–¿Cuáles son hoy los principales retos clínicos en la atención bucodental de las personas mayores? ¿Qué patologías o problemas bucodentales asociados al envejecimiento preocupan más actualmente a los especialistas?
-Uno de los principales retos es precisamente la complejidad creciente de estos pacientes. Hoy atendemos pacientes que conservan más dientes, más rehabilitaciones y más implantes, pero que también presentan enfermedades sistémicas, polimedicación o situaciones de dependencia.
Entre los problemas que más preocupan destacan la enfermedad periodontal, la caries radicular, la xerostomía asociada a medicamentos, las lesiones mucosas, la pérdida dentaria, los problemas protésicos y las dificultades de higiene oral en pacientes dependientes o con deterioro cognitivo. Todo ello requiere una atención muy individualizada y coordinada con otros profesionales sanitarios.
Además, cada vez prestamos más atención al papel de la microbiota oral y a su relación con enfermedades sistémicas, inflamación crónica, enfermedades degenerativas o fragilidad. La salud oral ya no puede entenderse de forma aislada y estamos viendo un gran desarrollo de la investigación en microbiota y envejecimiento.
–¿Qué papel tienen la prevención y el mantenimiento en los pacientes mayores, especialmente en aquellos que conservan más dientes que generaciones anteriores?
-La prevención y el mantenimiento son absolutamente fundamentales. Permiten detectar problemas en fases iniciales, evitar complicaciones y mantener la función y la calidad de vida durante más tiempo. En muchos casos, pequeños programas de mantenimiento y educación en higiene oral pueden marcar una diferencia en la salud general del adulto mayor.
Hoy sabemos que mantener el equilibrio de la microbiota oral forma también parte de la prevención y el mantenimiento. La prevención también se basa en preservar el equilibrio biológico y funcional.
–España avanza hacia una sociedad cada vez más envejecida. ¿Qué implicaciones tiene este fenómeno para la salud oral?
-Tiene grandes implicaciones. El aumento de la esperanza de vida supone que cada vez habrá más pacientes mayores que necesitarán atención odontológica durante más años y con necesidades más complejas. Esto obliga a adaptar los modelos asistenciales, reforzar la formación específica de los profesionales y promover estrategias preventivas desde edades más tempranas. También hace necesario integrar la salud oral en las políticas de envejecimiento saludable, porque la boca forma parte inseparable de la salud.

Al mismo tiempo, estamos viviendo un cambio social muy importante: muchas personas no se identifican con la idea tradicional de ser mayores. Son pacientes activos, independientes, preocupados por su salud y su imagen. Esto también está transformando completamente la manera de entender la atención odontológica.
–¿Cree que la salud bucodental de los mayores está suficientemente integrada en las políticas públicas de envejecimiento saludable?
-En los últimos años ha habido avances y una mayor sensibilización, pero la salud oral sigue estando infrarrepresentada en muchas estrategias de salud pública para mayores. La integración de la atención bucodental en las políticas de envejecimiento saludable debería ser una prioridad en los próximos años.
–¿Considera necesario avanzar hacia una mayor coordinación entre odontólogos, médicos de atención primaria, geriatras, farmacéuticos, logopedas, nutricionistas y cuidadores?
-Absolutamente. El paciente mayor requiere un abordaje multidisciplinar. Muchas patologías sistémicas tienen repercusión oral y, al mismo tiempo, los problemas bucodentales afectan al estado nutricional, al control de enfermedades crónicas o a la calidad de vida. La coordinación entre profesionales sanitarios es esencial, especialmente en pacientes frágiles, dependientes o institucionalizados.
«Es fundamental que los estudiantes y jóvenes perciban la Gerodontología como un área con enorme proyección y gran impacto social»
–¿Qué barreras siguen existiendo para que las personas mayores accedan a una atención bucodental adecuada?
-Existen varias barreras: las limitaciones económicas, los problemas de movilidad, la falta de acompañamiento, la dependencia funcional y la escasa percepción de la importancia de la salud oral. Además, todavía existen dificultades de acceso en residencias, donde la atención odontológica no está suficientemente integrada.
–¿Qué medidas serían necesarias para mejorar la atención oral en residencias y centros sociosanitarios?
-Es fundamental reforzar los programas preventivos y de atención periódica dentro de las residencias, así como formar a cuidadores y personal sociosanitario en higiene y salud oral básica. También sería importante desarrollar protocolos de coordinación entre residencias y profesionales odontológicos, facilitar revisiones periódicas y avanzar hacia modelos asistenciales más accesibles, incluyendo unidades móviles o atención domiciliaria en determinados casos.
–¿Qué papel debe jugar SEGER en la sensibilización de la población general sobre salud oral y envejecimiento?
-SEGER debe tener un papel activo en el ámbito científico, en la divulgación y en la sensibilización social.
Debemos ayudar a trasladar a la población el mensaje de que la salud oral es parte esencial del envejecimiento saludable.
–¿Cree que hacen falta campañas específicas dirigidas a personas mayores, familiares y cuidadores?
-Sin duda. Muchas veces, los familiares y cuidadores desempeñan un papel fundamental en el cuidado de las personas dependientes o con deterioro cognitivo.
Es importante ofrecer información clara y accesible sobre higiene oral, prevención y detección precoz de lesiones dentales y mucosas.
–¿Cree que la Odontología domiciliaria o los modelos asistenciales móviles tendrán más protagonismo en el futuro?
-Creo que sí. Tal vez de manera diferente a como las conocemos ahora.
El aumento de pacientes con limitaciones funcionales hará cada vez más necesario desarrollar modelos asistenciales flexibles y accesibles.
–Para terminar, ¿cómo imagina la atención bucodental de las personas mayores en España dentro de diez años?
-Imagino una Odontología mucho más personalizada, preventiva y conectada con la salud general, donde conceptos como microbiota, fragilidad o envejecimiento saludable tendrán más peso. Creo que veremos pacientes mayores mucho más activos y exigentes, que buscarán bienestar, función y calidad de vida.
Me gustaría contribuir a que envejecer deje de asociarse exclusivamente a pérdida y dependencia y se entienda cada vez más como una etapa en la que también se puede mantener salud, autonomía y calidad de vida.


